Leonoticias

La Diputación de León apoyará la cuarta edición del Salón Internacional del Chocolate de Astorga

La Diputación apoyará la cuarta edición del Salón Internacional del Chocolate de Astorga
  • La cita tendrá lugar a finales de febrero, mes en el que el Ayuntamiento de Astorga también organiza actividades relacionadas con el mundo del chocolate

El presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, ha comprometido el apoyo económico de la institución provincial a la celebración de la cuarta edición del Salón Internacional del Chocolate de Astorga, Sica, según lo ha confirmado tras la reunión mantenida con el presidente de la Cámara de Comercio de la capital maragata -que impulsa el encuentro-, Juan Carlos Fernández.

La cita tendrá lugar a finales de febrero, mes en el que el Ayuntamiento de Astorga también organiza actividades relacionadas con el mundo del chocolate. Majo recordó que esta cita, que en la anterior edición reunión a casi una veintena de maestros y empresarios chocolateros, entre ellos representantes de Perú y Colombia, supone «un punto de encuentro que combina tradición y comercialización, con el arraigo que tiene el chocolate en Astorga y toda su comarca».

El Sica, que se celebra con carácter bianual, tiene como objetivo poner en valor Astorga como ciudad chocolatera y generar actividad económica. La intención es que vuelva a celebrarse en el claustro del Seminario, ubicación que se estrenó con éxito en la edición de 2015.

El origen del vínculo de la ciudad con la elaboración del chocolate se remonta al siglo XVI, cuando se acordó el casamiento de la hija de Hernán Cortés, María Cortés de Zúñiga, con Álvaro Pérez Osorio, heredero del marquesado de Astorga. Se cree que una cuantiosa parte de la dote que aporta Hernán Cortés fue cacao, por su alto valor nutritivo y comercial. Una vez que llegó el cacao a la ciudad, se introdujeron fórmulas y utensilios para su transformación.

Los factores que influyeron de manera decisiva en la comercialización del chocolate en la zona fueron la Diócesis, cuyos integrantes fueron consumidores habituales asegurando las ventas del producto en la ciudad, los arrieros maragatos, por su red de transportes entre el puerto y la Meseta y el clima seco y frío, muy adecuado para el enfriamiento rápido de este alimento.