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Pajares, 55 kilómetros de historia del ferrocarril

Un tren sobre el puente desaparecido de Matarredonda.
Un tren sobre el puente desaparecido de Matarredonda.
  • El Ayuntamiento de Lena impulsa un libro sobre el trazado | El historiador del Arte Guillermo Bas Ordóñez, que participa en el volumen, augura un «futuro negro» al tramo cuando llegue la alta velocidad

Porta bajo el brazo un imponente volumen que lleva por título ‘La construcción del ferrocarril de Pajares’. Parte de su estudio –con el que lleva casi diez años– sirve para que Guillermo Bas Ordóñez participe en la próxima publicación que impulsa el Ayuntamiento de Lena sobre este importante trazado ferroviario, tanto para el concejo como para el resto de la región.

Este joven miembro de la Asociación cultural y minera Santa Bárbara de Mieres, licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo y doctor por la UNED, realiza un viaje por el tiempo y por los 55 kilómetros de este recorrido que «sirvió para abrir las puertas de Asturias». Fue a finales del siglo XIX, relata, cuando Alfonso XII inauguraba un recorrido que entonces era una joya de la ingeniería civil. Precisamente, Bas Ordóñez se centra en el artífice de este camino de hierro, el ingeniero navarro Javier Sanz, para dar contenido a ese próximo volumen en el que participarán más autores, siempre, bajo la temática de este trazado.

El historiador señala que fue en 1874 cuando comenzaron los trabajos. «Pero no fue hasta 1881 cuando comenzó la construcción de forma intensiva». Se tardó casi cuatro años. «En 1884 ya estaba en funcionamiento», comenta mientras hace alguna referencia a los plazos de la nueva vertiente ferroviaria llamada a sustituir este recorrido, la moderna e inacabada variante de Pajares. Las obras comenzaron hace más de diez años y no hay plazo para su puesta en servicio.

En su trabajo, señala que el recorrido original cuenta con un total de 69 túneles y varios puentes «cuya autoría se puede atribuir sin duda al estudio de Gustave Eiffel. «Si suyo es el de Parana, uno de los más reconocidos, no hay por qué dudar de que, al menos, otros tres también son obra suya». Y es que, continúa, tienen muchas similitudes, dice señalando una foto antigua del viaducto de Valdetocino. Otro hito en este servicio fue la electrificación del recorrido, concluido en 1925.

Mayor producción de carbón

Asegura Guillermo Bas que «no hubo una incidencia inmediata en la región con la apertura de este trazado; pero con el tiempo, sí que se registró un incremento en la produccion de carbón y siderúrgica ya que era posible su traslado hacia la meseta», indica el experto mierense.

¿Qué va a pasar con este histórico tramo ferroviario una vez se abran los túneles de la nueva variante? «Está claro que la mejor forma de conservarlo es manteniéndolo en servicio, como una vía auxiliar en caso de haber algún problema con el futuro trazado. De esta manera se evitaría una posible aislamiento ferroviario. Sería un mantenimiento muy costoso, eso sí, pero todavía sería mucho menor que el que tendrá la alta velocidad».

Bas Ordóñez entiende que se trata de un trozo de historia de la región que es preciso mantener. «Pero hay que ser realista: le espera un futuro muy negro». Admite que será muy complicado mantener abierta la vía. «Y con otros usos del recorrido sucedería lo mismo, que sería muy caro su mantenimiento, ya sea como ruta turística o senda verde», señala.

Guillermo Bas Ordóñez ya logró en 2010 el Premio Padre Patac con este estudio. Esta semana el historiador también participó en las jornadas de patrimonio industrial organizadas por la Asociación Santa Bárbara en las que analizó el papel del tren de vapor en las Cuencas.