Leonoticias

Adiós a la Casa de los Dioses

vídeo

Imagen de la Casa de los Dioses.

  • David Vidal pone fin a su proyecto de La Casa de los Dioses tras siete años de servicio a los peregrinos | Se va por la «hipocresía» que ahora detecta en el Camino

Relojes con estilo para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡¡Todos a 49€!!

Hasta 70%

Moda urbana para hombre

Hasta 80%

Moda clásica para hombre, mujer e infantil

Hasta 90%

Chaquetas y abrigos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

¡Todas las botas a 21.00€! ¡No te lo pierdas!

Hasta 70%

Calzado de original diseño para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Muebles con estilo para tu hogar

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Calidad y diseño en ropa de hogar

Hasta 70%

Moda casual para hombre y niño

Hasta 70%

Diseño y calidad al mejor precio

Hasta 80%

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Decora las ventanas de tu hogar con originales estores

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Textil hogar de diseño y calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Marcas deportivas en relojes de pulsera

Hasta 70%

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Chaquetas de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calidad y diseño en tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda y complementos para hombre

Hasta 70%

Punto y final. Adiós a la Casa de los Dioses. David Vidal pone fin a su proyecto de La Casa de los Dioses tras siete años de servicio a los peregrinos. Se va, según advierte en un vídeo enviado a las redes, por la «hipocresía» que ahora detecta en el Camino.

«He tomado la decisión después de bastante tiempo reflexionando y tras ver que estaba perdiendo la alegría he tomado esta decision», ha asegurado.

Eso sí advierte que aún tiene que decidir «cómo va a terminar». «Esto es algo de la gente y por lo que respecta a David voy a hacer que de una forma o de otra quién decida estar aquí», ha sentenciado.

A mayores advierte que siente «que el ser humano debe replantearse profundamente cuales son los hechos que hacen que esté ocurriendo todo lo que ocurre en la humanidad», todo ello además de denunciar «la hipocresía real».

El barcelonés David Vidal abrió el verano de 2009 un peculiar punto de descanso en el Camino, entre las localidades leonesas de Santibáñez de Valdeiglesias y San Justo de la Vega.

«Desde el primer día mi intención fue servir a los peregrinos y que la gente vea que la magia del Camino existe, que no todo es dinero», asegura el barcelonés David Vidal, anfitrión de uno de los lugares más peculiares de la ruta jacobea: La Casa de los Dioses.

En una nave agrícola abandonada este antiguo empresario habilitó un punto de descanso para los caminantes, con un pequeño puesto con productos ecológicos.

Una nave reconvertida

Tras subir un repecho de unos 500 metros, los peregrinos aún se encuentran de repente en medio del campo con la vieja y precaria nave, decorada con decenas de corazones de todos los tamaños y con un tenderete delante de su puerta repleto de zumos, limonada, café, leche, infusiones, fruta, frutos secos, galletas y bizcocho, todo a su disposición de forma gratuita.

Junto al puesto, un banco permite todavía descansar unos minutos a salvo del calor bajo la sombra de un árbol y una hamaca invita a tumbarse un rato, mientras que los pájaros disfrutan de los restos de comida depositados en unas cestas especialmente preparadas para ellos.

Un pequeño oasis a menos de diez kilómetros de Astorga y muy cerca del Crucero de Santo Toribio que sobrevive a base de donativos. «Yo le digo a todo el mundo que pasa que no den por lo que cogen sino para agradecer a los que vinieron ayer y dejaron algo, y para dar a los que vengan mañana», apuntaba entonces su propietario.