Leonoticias

Ecologistas en Acción denuncia el retraso con el que la Junta avisó de los altos niveles de ozono en la montaña de León

  • Los ecologistas lamentan el «escaso interés» con el que las autoridades autónomicas afrontan la lucha contra la contaminación atmosférica

Ecologistas en Acción denunció este jueves el retraso con el que la Junta de Castilla y León alertó ayer de los altos niveles de ozono en la montaña de León, una emergencia que a juicio de los ecologistas «podría haberse evitado» mediante la paralización de la actividad en las grandes centrales térmicas de carbón, que son las «principales» emisoras en la zona de los contaminantes precursores del ozono, junto con las altas temperaturas registradas en los últimos días en la Comunidad. Estas circunstancias han afectado a una amplia superficie de 12.000 kilómetros cuadrados y 150.000 habitantes, así como a varios espacios naturales protegidos como el Parque Nacional de Picos de Europa.

Los ecologistas insistieron en que el aviso preventivo se retrasó «hasta las seis de la tarde» a pesar de que una hora antes ya se habían registrado 165 y 168 microgramos por metro cúbico -el umbral de información de ozono se sitúa en 180 microgramos por metro cúbico de aire en una hora-, advirtiendo «tarde» de que se iba a alcanzar la situación de riesgo sanitario en la zona de la montaña de Castilla y León «a través de un comunicado rutinario emitido a través del Servicio de Emergencias 112» al que posiblemente «no pudo acceder la mayor parte de las personas sensibles a la contaminación antes de verse expuestas a ella».

En opinión de los ecologistas, se reitera de esta manera el «escaso interés» con el que las autoridades autonómicas afrontan la lucha contra la contaminación atmosférica, que cuesta cada año cientos de vidas en Castilla y León y graves daños a los bosques y cultivos, ante la «completa pasividad» del Gobierno autonómico. Esta «actitud negligente» ya ha llevado a Ecologistas en Acción a denunciar ante los Tribunales de Justicia y la Unión Europea a la Junta de Castilla y León, que acumula «una década de retraso en la elaboración del preceptivo Plan de Mejora de la Calidad del Aire para reducir la contaminación atmosférica por ozono».