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Astorga, San Andrés o Ponferrada entran dentro de este plan.
Astorga, San Andrés o Ponferrada entran dentro de este plan.

La Unidad de Caballería de la Policía Nacional patrulla etapas del Camino de Santiago

  • Esta actuación entra dentro del Plan Seguridad Camino de Santiago

Desde el año 2010 está vigente el Plan de Seguridad Camino de Santiago, para proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos y garantizar la seguridad ciudadana y el normal desarrollo del paso y estancia de los peregrinos del Camino de Santiago, en evitación de acciones delictivas sobre este colectivo prestando el apoyo que pudiera requerir dentro de las competencias del Cuerpo Nacional de Policía.

El peregrino a su paso por esta provincia camino de Santiago de Compostela y en el ámbito de la Policía Nacional tiene a su disposición todos los servicios propios de la Comisaría Provincial de León y las tres Comisarías Locales del CNP de Astorga Ponferrada y San Andrés del Rabanedo para garantizar su seguridad. Las dotaciones propias de cada Comisaría prestan especial atención a los albergues, establecimiento de hospedaje (hoteles, hostales, etc), centro de las ciudades, estaciones de pasajeros (Autobuses y Renfe), etc., donde el peregrino pueda requerir nuestra presencia o auxilio humanitario.

Estos días los servicios policiales de las Comisarías Locales del Cuerpo Nacional de Policía de Astorga y Ponferrada verán reforzada su actividad en el itinerario del Camino de Santiago con la presencia de un Equipo de Caballería que prestará servicio de prevención, siendo éste uno de los servicios prestados por los equipos de esta Unidad y que viene desarrollándose en las etapas de ámbito policial del recorrido del camino en el territorio nacional.

Las Unidades de Caballería gozan de especial reconocimiento por su vistosidad a la par de su eficacia. Son órganos móviles de la Seguridad Pública con la misión de actuar en todo el territorio nacional, para la prevención y mejora de los niveles de seguridad en sus zonas de actuación. En colaboración con otras unidades refuerzan sensiblemente cualquier dispositivo.

Los caballos de la Policía Nacional se están entrenando en prácticas con detonaciones, gases, humo, petardos, bengalas, lienzos de colores, obstáculos, helicópteros o cualquier otra circunstancia que pueda presentarse en situaciones operativas y dispositivos de seguridad.

La formación para el ingreso y especialización en las Unidades de Caballería es permanente instruyéndose en conocimientos de equitación y actuaciones operativas. Para ello, La Unidad Central dispone de un Centro de Actualización y Especialización.

La presencia de los caballos resulta esencial en grandes concentraciones, espectáculos públicos y deportivos, dispositivos de seguridad, protecciones estáticas y dinámicas, restablecimiento de la seguridad ciudadana o vigilancia y control en el casco urbano y en zonas singulares de difícil acceso para otros operativos, como parques, playas, entornos marginales o áreas descampadas. Los agentes de esta unidad gozan de una mejor observación del entorno por su posición elevada, a la vez que se constituyen en punto de referencia. Actualmente, la Policía Nacional cuenta con 205 ejemplares -principalmente de Pura Raza Española o Hispano-árabes y con una alzada mínima media de 1,65 metros- que se distribuyen en la Unidad Central y las Unidades de las Jefaturas Superiores de Policía de Madrid, Valencia y Andalucía Occidental. Desde allí se desplazan a cualquier punto en el que se necesiten sus funciones.

Caballería es la rama más antigua de la Policía, con más de 190 años de historia. De hecho su origen se remonta a 1825, tan sólo 3 años después del nacimiento de la Policía General del Reino, primer antecedente de la Policía Nacional. En ese año se creó un Regimiento de Caballería denominado "Celadores Reales", para "evitar los robos y tropelías que en su caso se ejecutaran..." Hoy en día, 300 policías y 205 caballos componen la especialidad de Caballería y cuentan con 30 vehículos especialmente acondicionados para el transporte de los animales.

Los policías de estas Unidades han participado en los dispositivos de seguridad de grandes eventos deportivos, aportando una especial movilidad, presencia y capacidad de prevención de altercados y de intimidación. Además, los caballos de la Policía Nacional participan con frecuencia en demostraciones operativas, actos oficiales y colaboraciones con unidades análogas de otros cuerpos, tanto nacionales como extranjeros, así como en actos de representación y protocolo.

La formación continua es una de las características de esta especialidad, dado que el trabajo con los caballos ha de ser constante y no descuidarse para alcanzar los resultados necesarios. El objetivo es acostumbrar al animal a los diferentes servicios que tendrá que prestar relacionados con la práctica policial, así como a las circunstancias que pueden presentarse como fuertes ruidos producidos por detonaciones, petardos o sirenas, presencia de automóviles o helicópteros, bengalas, botes de humo, lienzos de colores, obstáculos o sustancias químicas.