Un pequeño gran invento

El equipo de robótica del centro Divina Pastora competirá en la First Lego League con un reductor de caudal de dos centímetros que disminuye la salida de agua del grifo hasta en un 40%

Dos niños del grupo de trabajo hace una demostración del proyecto. / Sandra Santos
N. BRANDÓNLeón

Un sencillo y barato dispositivo de plástico pero que puede dar grandes resultados. Así es el reductor de agua con el que el equipo de robótica del centro Divina Pastora competirán el próximo 24 de febrero en la First Lego League en que se celebrará en Burgos.

El equipo está integrado por diez niños desde 1ºESO hasta 1º de Bachiller cuya juventud no les nubla a la hora de ser conscientes de que en sus manos puede estar el futuro de todos. Preocupados por la escasez de agua y movidos por el estado de los pantanos leoneses, han diseñado este reductor de caudal que puede disminuir entre un 30 y un 40% la cantidad de agua utilizada en la vida cotidiana tal y como explica Alberto Rodríguez, alumno del colegio. «Aumenta la presión del agua y reduce la cantidad, pero nos da la impresión de que sale la misma cantidad de agua».

Un precio de dos céntimos y medio

Impreso con tecnología 3D, el reductor tiene un precio de dos céntimos y medio, una cantidad que les permite pensar en su distribución gratuita. Su funcionamiento es simple. Se coloca en el grifo y pasa totalmente inadvertido, aunque los efectos llevarían a un mejor aprovechamiento del agua. «Era una solución barata, sencilla y para todos los bolsillos», sentencia Jairo Rodríguez.

Tras cinco meses de intenso trabajo en los que otras ideas se han quedado por el camino, sueñan con levantar la copa de piezas de Lego que les haría ganadores de la First Lego League y les llevaría a competir a nivel nacional, y por qué no, llegar hasta la fase mundial. Aunque para ellos lo importante no ha sido llegar, sino el camino, tal y como encierra en pocas palabras Nacho Díaz: «hemos trabajado muy duro para llegar hasta aquí y hemos aprendido muchas cosas y que ganemos o no dependerá del resto de equipos».

Ahora, se preparan para que las tres fases de la First Lego League salgan lo mejor posible. Ponen a punto el grifo transportable que han creado para la cita, ultiman su exposición sobre los valores aprendidos, y dan los retoques necesarios al robot. Con él tendrán que completar el mayor número de pruebas en dos minutos y medio con 300 puntos en juego. Alejandro Sánchez es en esta ocasión el encargado de explicar a leonoticias esta prueba, que «consiste en crear un robot para que consiga pasar las pruebas relacionadas con el agua y conseguir el mayor número de puntos».

La ilusión y los nervios se apoderan a partes iguales de estos diez estudiantes a los que sólo les separan unos días de la gran cita. Allí demostrarán cómo, capitaneados por su profesor Óscar Martín, han conseguido crear un pequeño pero al mismo tiempo gran invento.

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