Varios castellanos y leoneses, entre los afectados por legionela en un balneario cántabro

Piscina del Balneario de Liérganes / Ándres Fernández-Diario Montañés

Un malagueño falleció mientras que otros doce clientes evolucionan favorablemente tras haberse visto afectados por la bacteria

EL NORTE

El brote de legionela detectado en un balneario de Liérganes, en Cantabria, se da por «atajado» después de que no se hayan conocido nuevos casos.

Como recoge el Diario Montañés, el responsable de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de la Consejería de Sanidad de Cantabria, Luis Viloria, ha afirmado que no se esperan nuevos casos porque «todas las personas que resultaron afectadas estuvieron en el balneario antes del 7 de septiembre», que es la fecha en la que sitúa Viloria el final del periodo de contagio. «Se trata de un establecimiento turístico y, como tal, suele recibir clientes de otras comunidades, lo cual dificulta la notificación inmediata de la aparición de un caso. No es raro que tarde en conocerse. Pero si a día de hoy no hemos recibido más comunicaciones de nuevos pacientes, no creo que vayan a producirse ya más».

En total trece personas figuran como afectadas. Una de ellas, natural de Málaga, murió y entre las doce restantes, que evolucionan favorablemente, se encuentran clientes que provenían de Castilla y León, Asturias, Madrid, Barcelona, Valencia y Cantabria.

Según explicó después el jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica, el brote de legionelosis detectado en el Balneario de Liérganes surgió a pesar de que el establecimiento «cumple a rajatabla todos los controles de sanidad ambiental que se exigen a estas instalaciones». Es más, no solo cumple la normativa vigente sino que, afirma Viloria, «la dirección de este establecimiento acostumbra a tomar medidas adicionales».

Esto no quiere decir que la legionela, germen que vive de manera muy diseminada en la naturaleza, «no pueda, en un momento dado, adentrarse en un circuito de agua, que es la forma que tiene de acceder para provocar una contaminación en instalaciones como estas; en balnearios, en torres de refrigeración y demás...».

En este caso concreto, cree él, la legionela lo hizo en dos ocasiones. «Pensamos que primero se produjo un brote, que se atacó el 7 de agosto con la paralización de las instalaciones respiratorias y de niebla del balneario, y, de seguido, otro más», de ahí que la docena de afecciones fueran detectadas en sendas oleadas consecutivas: cinco en agosto y el resto en septiembre.

Viloria, que asegura que las medidas adoptadas para atajar el brote «fueron del todo punto eficaces», defendió el cierre parcial del balneario porque los resultados obtenidos de los análisis que fueron practicados en las zonas que se infectaron «no recomendaban el cierre total», una acción, aseguró el especialista, «demasiado drástica».

Habla la dirección

En este sentido, el director del Balneario de Liérganes, Fernando Terán, que lamentó «esta situación», deseó «una pronta recuperación» a las doce personas afectadas y trasladó sus «condolencias» a la familia del cliente fallecido, aseguró que los responsables del establecimiento han colaborado en todo momento con las autoridades.

«Hemos seguido con toda rigurosidad los protocolos establecidos y cumplido todas las acciones que se nos han sugerido y recomendado», precisó el director, que subrayó que su establecimiento no ha obrado así únicamente durante esta crisis. «También antes de que esto sucediera hemos cumplido siempre con la normativa establecida para instalaciones como estas», aclaró Terán, que, por otra parte, reconoció que «no es fácil que en un balneario surja un brote de legionela como este por los controles que se practican», pero recordó que «nadie está libre de que esto pueda suceder en alguna ocasión».

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