Suárez-Quiñones destaca el papel de Castilla y León para que España alcance la reducción de emisiones en 2030

Arias Cañete junto al consejero de Fomento de Castilla y León. / ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente participa en Luxemburgo en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea

ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, destacó hoy la contribución de Castilla y León, por las características y superficie forestal de la Comunidad, para que España cumpla con los objetivos de reducción de emisiones de gastos efecto invernadero en 2030, puesto que la Unión Europea se marca como reto rebajarlas un 30 por ciento en relación a las alcanzadas en 2005.

Suárez-Quiñones asistió hoy en Luxemburgo al Consejo de Ministros de Medio Ambiente, una reunión en la que coincidió con el comisario de Acción por el Clima y Energía, el español Miguel Arias Cañete. El consejero destacó que se abordaron temas «muy importantes» y, en general, remarcó que el resultado de los debates es «bueno» para Castilla y León y España. También valoró el trabajo de la ministra del ramo, Isabel García Tejerina, y su equipo durante los últimos meses.

En ese sentido, el titular de Medio Ambiente indicó que los ministros europeos acordaron el Reglamento relativo a las reducciones obligatorios que los estados miembros deben hacer respecto a las emisiones de gases efecto invernadero no cubiertas por el sistema de comercio de emisiones, es decir, las no industriales, vinculadas al transporte, los edificios, la agricultura y los residuos.

Suárez-Quiñones indicó que distribuye el esfuerzo de cada estado, que en el caso de España será del 26 por ciento, en función de su renta per capital, lo que deja al país por debajo de la media. Además, explicó que la consecución de este objetivo se puede compatibilizar mediante las absorciones de los bosques, que pueden superar los 29 millones de toneladas en 2030, lo que señaló puede reducir en un 1,3 por ciento el porcentaje asignado al estado español, lo que lo dejaría en el 24 por ciento.

Al respecto, el consejero castellano y leonés destacó que esta opción es de «particular relevancia» para Castilla y León por sus características territoriales, lo que recordó supone una contribución a la lucha contra el cambio climático y fomentará la actividad forestal

Por otra parte, Suárez-Quiñones destacó que los ministros europeos aceptaron la creación de una reserva de seguridad, que podrán utilizar los países que como España hayan hecho un «importante esfuerzo» de reducción de las emisiones antes de 2020. El consejero indicó que Castilla y León ha contribuido también a estos «esfuerzos tempranos», que premia a los estados miembros por el trabajo hecho y no pone en riesgo el medio ambiente, puesto que está condicionado al cumplimiento de los objetivos en 2030.

También se acordó el Reglamento sobre la contabilidad de las absorciones y las emisiones en materia de agricultura y bosques, un asunto -admitió- bastante «polémico», ya que determinará en que medida el sector forestal y agrícola puede absorber los gases de efecto invernadero. Suárez-Quiñones indicó que la Comunidad puede ser un sumidero real de gases efecto invernadero, lo que ayudaría a poner en valor los bosques y tierras de Castilla y León.

En definitiva, el titular de Medio Ambiente recalcó que los acuerdos adoptados permiten aumentar el valor ambiental del territorio, contribuir a la lucha contra el cambio climático y valorizar dicha actividad por parte agricultores, propietarios y gestores de bosques. Ahora, se coordinará las decisiones tomadas con el Parlamento europeo. También se abordaron aspectos relativos a la posición de la Unión Europea en la 23 conferencia de Cambio Climático que se celebrará en Bonn, Alemania, del 6 al 17 de noviembre, y la Tercera Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que tendrá lugar del 4 a 6 de diciembre, en Nairobi, Kenia.

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