Silvia Clemente: «No hay que estar excesivamente preocupados por el sentimiento de identidad regional»

Silvia Clemente. /Rubén Cacho
Silvia Clemente. / Rubén Cacho

La presidenta de las Cortes afirma que el manifiesto «estaba bien» y es partidaria de que el PP tenga más presencia e implicación en Villalar, como el resto de partidos

ICAL

Normalidad, convivencia pacífica y disfrute porque hay espacio para todos, dice la presidenta de las Cortes y de la Fundación Villalar sobre la celebración este lunes del Día de la Comunidad en la villa comunera. Silvia Clemente apuesta por el bienestar de las personas frente al eco mediático de este evento y defiende el carácter integrador de la Comunidad en España. «No hay que estar excesivamente preocupados por el sentimiento de identidad regional. Sinceramente, creo que el sentimiento de identidad regional no cotiza en bolsa», sentencia. En una entrevista con Ical, en la que reflexiona sobre su evolución, afirma que el manifiesto «estaba bien», aunque precisa que la decisión es de los grupos. Es tajante al decantarse por una mayor presencia e implicación de su partido, el PP, en la campa, como el resto de fuerzas políticas. Y se muestra satisfecha, en especial, de dar versatilidad a la fiesta.

-Como presidenta de las Cortes y de la Fundación, ¿qué diría a una persona que nunca ha ido a Villalar y que tampoco cree en la fiesta?

-Viviendo en Castilla y León es una visita inexcusable ir al lugar en el que se produjeron los principales acontecimientos de la Guerra de las Comunidades, con el lugar más emblemático, en este caso, de la batalla de Villalar. Creo que es un sitio histórico, cargado de mensajes, de valores, de lo que significa la defensa de en lo que crees, de lo tuyo, de lo que abanderaban los comuneros, que estaban defendiendo la prosperidad de su territorio y de las personas que vivían en él, sin cederlo a quienes gobernaban desde la lejanía y querían tomar sus impuestos para invertir en otro lugar de Europa. Creo que es un valor. La defensa de lo propio está plenamente vigente. Villalar representa muchos valores y yo diría a cualquiera que no ha estado allí que tiene que acercarse. Y un buen momento para hacerlo es el Día de la Comunidad, porque es un día de fiesta y disfrute. Es un sitio magnífico para descubrir y acercarse a valores importantes que atesoramos en Castilla y León, y que tenemos el privilegio de tener tanta riqueza histórica y entre ella este acontecimiento tan importante, también para Europa que marca lo que fueron las revoluciones liberales en Europa y ello nos sitúa como siempre en el centro de la historia de la Humanidad.

-Un acontecimiento de alcance global en lo que era entonces el mundo, sobre todo Europa.

-Efectivamente. Un acontecimiento de índole mundial. Hablamos de 1521 en que el descubrimiento del nuevo mundo, América, estaba muy reciente. Por lo tanto, la revolución liberal que se produjo en este territorio es también una muestra del avance que desde el punto de vista social tenía nuestra Comunidad. Todo lo que acontecía en el mundo pasaba por Castilla y León. Y eso es algo de lo que tenemos que sentirnos muy orgullosos.

-¿Qué ofrece el Día de Castilla y León a la llamada generación 'millennials', nacida después de la aprobación del Estatuto de Autonomía?

-Es extensivo, porque el valor de la reivindicación, de la rebeldía, de oponerte a lo que no aceptas pues sobre todo es más de los jóvenes que de los mayores. Quien mejor representa el rechazo a las imposiciones son las personas jóvenes. Por tanto, quien mejor se puede identificar con valores que están presentes en Villalar y en la fiesta de la de la Comunidad son las personas más jóvenes.

-¿Cuál es el valor más importante de esta celebración que en su opinión no se debería perder

-Creo que el valor que no se debe perder es el de compartir un día de fiesta. Un día de celebración en torno a lo que somos y hemos sido: una comunidad autónoma con una gran trayectoria histórica. Y eso se hace presente en Villalar. Pero sobre todo el festejar, el celebrar. Una fiesta siempre tiene que ser una celebración. Y yo creo que eso nunca se debe olvidar, que vamos Villalar a celebrar que en este momento somos una comunidad autónoma porque hemos elegido este día. Y que por encima de todo es una celebración. Creo que eso es lo que nunca se debe perder de vista cuando uno asiste al festejo.

-¿Qué hay en la Castilla y León de 2018 del espíritu comunero de 1521?

-Es difícil trasponer las reivindicaciones que se hacían en 1521 a las actuales. Fue un reclamo de atención para Castilla. Un reclamo de inversión de lo que se pagaba y de crecimiento y progreso económico aquí. ¿Qué podemos entender que se puede llevar a Villalar? Pues, quizá, esa exigencia también hacia el Gobierno central, de inversión, de atención, de desarrollo para nuestra Comunidad autónoma. Es un lugar para reivindicar, pues las empresas que tienen problemas piden atención para no cerrar. También las que están en el ambiente que tienen que ver con las pensiones o la sanidad. Hay una reivindicación de mayor atención, quizás este es el valor que podemos entender que se conserva.

-¿Cuál es su reflexión o interpretación de la evolución en estos años del Día de la Comunidad, después de una serie de avatares y polémica?

-Creo que la fiesta ha caminado hacia la normalidad. Se dan cita los que llevan las reivindicaciones, los que simplemente quieren ir de fiesta y todos aquellos que también quieren conocer lo que yo apelaba al principio, conocer por primera vez la fiesta de Villalar. Es una curiosidad, una apetencia por conocer, por descubrir un sitio en el que nunca han estado. Creo que eso ha ido normalizándose y hay espacio para todos, y ha dado pie a que haya un respeto mutuo. Eso tiene que ser Villalar: el respeto hacia todas las formas en las que se festeja el Día de la Comunidad. Es igual de respetable el hacer una reivindicación que llevar pensado sentarse en cualquier lugar del campo abierto y disfrutar de una comida al aire libre o de los juegos de los niños, sin más ambiciones y pretensiones. El respeto a todas las formas de ir a Villalar es lo que se ha ido produciendo en los últimos años y a mi eso me parece que es un logro excelente y extraordinario.

-En los últimos seis años la media de asistentes está en 15.000, ¿diría que algo pierde fuelle o que es la asistencia fiel de los ya convencidos?

-Puede ser que sea una asistencia dentro de esta normalidad en la que cada uno va pensando en lo que quiere. Yo no creo que sean los mismos, ni una asistencia de fieles. No tenemos un dato, ni hemos hecho ninguna estadística en este sentido. Creo que siempre hay un porcentaje de personas que se renueva, siempre hay gente que acude por primera vez y otros que acuden tradicionalmente. Creo que es la normalización de la fiesta que se quede en un número estable de asistencia.

-Castilla y León no celebra su Día como una exaltación nacionalista, sino tal vez identitaria, ¿lo ve así?

-Castilla y León por nuestra propia historia, que es la de España, hemos participado de todos los logros, de todos los avances; hemos sido el corazón, nos hemos situado en el centro de la actividad en nuestro país. No tenemos, por tanto, una identidad distinta a la de España. No podemos hacer una reivindicación nacionalista, nos podríamos inventar alguna cosa, pero nos la tendríamos que inventar. Lo que tenemos es una identidad que vertebra, somos una comunidad vertebradora de España. Y nuestras señas de identidad son las mismas que las de nuestro país: el patrimonio histórico, el natural, la cultura y la lengua castellana. Aquí lo que hacemos es celebrar una fiesta como autonomía pero en un marco de señas de identidad que pertenecen a nuestro país.

-¿Puede parecer que el Día de Castilla y León quizás tiene un menor eco mediático en España por esa falta de contenido más nacionalista?

-Creo que las estridencias desde el punto de vista mediático siempre son más sonoras, más llamativas. Y lo que entra en el contexto nacional no es tanta noticia, eso es así. Yo tampoco creo que tengamos que hacer todo para convertirnos en noticia. A mi me gusta más la normalidad. Yo apuesto por la normalidad, por la convivencia pacífica, por el bienestar de las personas que por la notoriedad mediática.

-El desarrollo de alguno de los símbolos recogidos en el Estatuto de Autonomía, entre ellos el himno, ¿puede contribuir a acrecentar la conciencia regional?

-Pues la verdad es que no se si tener un himno haría que Castilla y León se sintiera más autonomía. Es difícil de predecir. A mi lo que me interesa es que los castellanos y leoneses tengan los mejores parámetros de bienestar. Que podamos facilitar la mejor sanidad, las mejores prestaciones sociales, puestos de trabajo. Creo que esta Comunidad no necesita generarse un sentido de autonomía para acceder a lo necesario, a los servicios que necesita la población. No hay que estar excesivamente preocupados por ese sentimiento de identidad regional. Sinceramente, creo que el sentimiento de identidad regional no cotiza en bolsa. Tenemos que ser ambiciosos en los servicios que conseguimos, pero por encima de identidades como Comunidad Autónoma.

-Este año colectivos como las plataformas sanitarias o de pensionistas han anunciado su presencia en la campa. ¿Es un reflejo de que la realidad no se corresponde con las bonanzas de recuperación que presentan los responsables de las instituciones?

-Es el reflejo de que siempre hay reivindicaciones que pretenden y persiguen que se mejore la situación de los que se recibe. Bueno, yo creo que las pensiones se pueden mejorar, que la sanidad también se puede mejorar. La realidad es que las pensiones se tienen que mejorar, pero para eso se tiene que dar una progresión de recuperación económica, que es cierta. Ha permitido recuperar determinados niveles de bienestar, y se va poco a poco. Los presupuestos que ha presentado el Gobierno para 2018 ya recogen una subida mayor y deducciones fiscales para las pensiones que van a ser un pequeño reflejo de esa recuperación económica. La recuperación económica de los últimos tres años necesita consolidarse. El porcentaje de recursos que necesitan las pensiones es muy alto y las decisiones no se pueden tomar tan rápido, ni pueden ser de una sola vez, tienen que avanzar conforme se consolida la recuperación económica. Todavía quedan muchos trabajadores por encontrar empleo, cuantos más se creen, más posibilidades de mejorar las pensiones.

-La idea de llevar actos a todas las provincias el 23 de abril, ¿contribuye al fortalecimiento o no suplanta o debilita de algún modo los de Villalar?

-Creo que contribuye al fortalecimiento porque no podemos estar ajenos a que somos la Comunidad más extensa de España y la tercera de Europa, y las distancias de aquí no se plantean en otras comunidades. Creo que fortalece porque hay personas que no quieren hacer 500 kilómetros para ir a Villalar y volver a sus casas, es algo tan simple como esto. Y si quieren que la fiesta de la Comunidad tenga algún acontecimiento cerca para poder asistir. Esto fortalece el sentimiento de que hay una fiesta en la Comunidad, el tener más cerca algo en lo que se pueda participar.

-¿Cree que se debería recuperar la tradición del manifiesto político y social, que era una de las señas de identidad de esta jornada?

-Está dentro de la voluntad de los grupos políticos. Yo creo que era una forma de mantener la posición sobre los temas más destacados en las reivindicaciones. A mí me parece que estaba bien el manifiesto, pero depende del acuerdo de los grupos políticos. Son ellos los que tienen que entender la conveniencia de hacerlo, pero a mi personalmente, si me pregunta, pues yo creo que estaba bien, porque aunaba las sensibilidades sociales, pero en todo caso son ellos los que lo pueden decidir.

-¿Es partidaria de que su partido, el PP, tenga más presencia, participación o implicación en la campa?

-Sí, yo sí soy partidaria. Creo que todos los grupos políticos, porque todos somos herederos de los hechos históricos de Villalar, nos corresponden a todos, los comuneros no pertenecían a ningún grupo político. Todos ahora en el siglo XXI somos herederos de aquellos acontecimientos y creo que todos los grupos políticos debemos estar allí defendiendo los valores. Creo que el PP puede estar allí, igual que el resto, con un espacio propio como partido, como el resto de los que asisten a la campa. Simplemente, estando allí con un lugar propio como partido.

-Desde hace unos años hay una presencia de dirigentes del PP, entre ellos el presidente de la Junta, pero ha sido una fiesta más capitalizada por la izquierda en su trayectoria.

-Sí, porque durante mucho tiempo la izquierda es quien ha puesto de manifiesto los valores de Villalar. Pero es que nos corresponden por igual, también el PP puede reivindicar los valores de Villalar, y yo creo que lo debemos de hacer.

-Como presidenta de la Fundación Villalar Castilla y León, ¿de qué se siente más orgullosa en la programación y celebración de este evento?

-Me siento cada vez más satisfecha de llevar estas actuaciones en todas las provincias para que los que no quieren moverse disfruten del Día de la Comunidad y de haber ido generando también en Villalar nuevas iniciativas, como este año el festival de música alternativa, que es muy interesante y también para atraer a los jóvenes. Todos los años vamos incorporando otras iniciativas para que sea atractivo para quienes se acerquen a Villalar y que cuando vean el programa se encuentren con cosas distintas. Yo me siento muy satisfecha de ir dando versatilidad a la fiesta e ir generando nuevas iniciativas y haciendo crecer en el resto de la Comunidad como un día de fiesta.

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