Sanidad cardioprotege la Comunidad con 500 desfibriladores que se colocarán en pabellones deportivos

Desfibrilador.
Desfibrilador.

La Consejería destina 750.000 euros a la compra de estos aparatos cuyo uso puede ser vital para salvar una vida

S. CALLEJA

La Consejería de Sanidad tiene previsto adquirir 500 desfibriladores semiautomáticos que se colocarán en instalaciones deportivas de ayuntamientos de la Comunidad. En concreto, la licitación ascenderá a 750.000 euros y en estos momentos los técnicos trabajan en la redacción de las bases de la orden de ayudas, de la mano de la Consejería de Cultura y Turismo, para determinar los requisitos que deben reunir los ayuntamientos para optar a una de estas máquinas cuyo uso en combinación con las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) puede salvar muchas vidas.

La voluntad de la Consejería es aprobar una orden de ayudas para que concurran aquellos ayuntamientos interesados en contar con espacios deportivos cardioprotegidos -pabellones municipales, complejos deportivos, piscinas, etc-. Además del aparato en sí, las ayudas incluirán una parte destinada a formación de personal para que sepan utilizar el desfibrilador de modo adecuado y siempre haya al menos una persona con estas capacidades cuando el centro cuente con actividad. Aunque no hay plazos cerrados, Sanidad trabaja con el horizonte del último cuatrimestre. En todo caso, quiere acelerar los pasos administrativos para intentar que la orden vea la luz en septiembre.

Con este paso, la Consejería dará respuesta a sendas proposiciones no de ley presentadas por los grupos Ciudadanos y PSOE en las Cortes de Castilla y León para instar a la Junta a ampliar la red de desfibriladores ante el aumento de casos de muertes súbitas y otras cardiopatías durante la celebración de eventos deportivos. De hecho, está demostrado que el uso de un desfibrilador, combinado con las técnicas básicas de recuperación cardiopulmonar, pueden salvar muchas vidas ante un paro cardíaco; que revertir las arritmias en los primeros minutos es la herramienta más eficaz para mejorar las expectativas de supervivencia.

Con este paso la Consejería de Sanidad reforzará sus actuaciones en la materia, que ya se han visto plasmadas, por ejemplo, en la firma reciente de un acuerdo con la Sociedad Española de Cardiología, con el apoyo de Cruz Roja Española, para impulsar un plan de reanimación cardiopulmonar para identificar la disponibilidad de desfibriladores, así como la ubicación de voluntarios que puedan intervenir ante una parada cardíaca antes de que actúen los servicios de emergencia.

En estos momentos, las enfermedades del sistema circulatorio son la principal causa de muerte en Castilla y León. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojan una tasa de 223,4 muertes por cada 100.000 habitantes, que en 2015 se tradujeron en 8.724 fallecimientos. De éstos, 1.189 se correspondieron con un infarto agudo de miorcardio.

Red autonómica

Hace nueve años, la Junta se sumó a la corrientes de sociedades científicas nacionales e internacionales que comenzaron a promover la instalación de estos aparatos y su uso por no sanitarios. Entonces, reguló el uso de desfibriladores externos semiautomáticos por personal no sanitario y creó un registro para contabilizar los aparatos autorizados y las personas formadas para poderlos utilizar.

En este tiempo, 25.726 personas se han formado para utilizar uno de los 389 desfibriladores semiautomáticos que hay en Castilla y León. Además, existen 69 empresas autorizadas para ofrecer esta formación. La mayor parte se concentra en Burgos (105), Valladolid (93) y Segovia (50). En cuanto a las personas formadas, se reparten entre las 6.619 de Valladolid; las 4.097 de Burgos, y las 3.609 de León, las más numerosas, mientras que en Ávila hay registradas 1.106; en Palencia, 2.019; en Salamanca, 2.990; en Segovia, 1.871; en Soira, 2.159 y en Zamora, 973.

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