La recogida de aceites industriales supera las 13.000 toneladas en la Comunidad en 2016, el 36% en municipios del medio rural

Se acometieron más de 9.000 operaciones de recogida en más de un millar de localidades

ICAL

Un total de 13.071 toneladas de aceites industriales usados se recogieron en Castilla y León en 2016, de los cuales un 36 por ciento correspondió al medio rural. A este dato se suma la puesta en marcha de más de 9.000 operaciones de recogida para la recuperación de este residuo peligroso, que fue generado en más de un millar de municipios de la Comunidad, en los que se atendieron a 4.780 establecimientos productores, según datos de Sigaus, el Sistema encargado de gestionar el aceite industrial en España.

Casi la mitad de estos consumidores de aceite, el 44 por ciento, fueron talleres mecánicos que generaron una tercera parte del volumen total del residuo recuperado en Castilla y León. La totalidad de este residuo recuperado fue valorizado y destinado a los distintos procesos de tratamiento, para cumplir los objetivos ecológicos legales. Además, este proceso para la reutilización del aceite como materia prima, evitó el impacto nocivo del residuo sobre el medio ambiente.

En Castilla y León se consumieron el pasado año 25.175 toneladas de aceites industriales, lo que supuso un aumento del 3,4 por ciento con respecto a 2015. Esta cantidad, que representa el 8,4 por ciento de lubricantes comercializados en España, sitúa a la Comunidad como una de las regiones con mayor consumo de aceite industrial de España. A los sectores de la automoción y la industria, principales consumidores de aceites industriales, se le suman otras actividades empresariales como el transporte, la construcción, la agricultura, o cualquier actividad en la que sus herramientas requieran el uso de este lubricante.

Este producto se caracteriza por contener un cierto porcentaje de impropios -agua, lodo o partículas metálicas- que en los centros de transferencia es analizado y sometido a un tratamiento para eliminar las sustancias contaminantes y facilitar su gestión final.

En términos territoriales, destacaron especialmente las operaciones de recogida en el medio rural, donde se ubican la mitad de los productores totales atendidos. En estos establecimientos se efectuaron 4.082 recogidas a lo largo del año, con la recuperación de 4.668 toneladas de residuo. Estas zonas rurales se caracterizan por el importante valor añadido de su aceite, además de los altos índices de fragmentación y dispersión del residuo que exige una operativa de recogida más compleja y costosa, es especialmente crucial por el riesgo ambiental que se evita, ya que la mayoría de espacios protegidos se encuentran en este medio.

La industria es en Castilla y León la principal actividad generadora de aceite usado. A pesar de ser un sector que representa tan sólo el 16 por ciento de los puntos productores atendidos en Castilla y León, un total de 754 instalaciones, en ellos se recuperaron durante el pasado año 4.876 toneladas de aceites usados, el 37 por ciento del volumen total recogido.

Los talleres son la segunda actividad productora con mayor generación. En ellos se recogió el 34 por ciento de la cantidad total del aceite, 4.408 toneladas, a pesar de ser un sector que constituye el 44 por ciento de los puntos productores atendidos, un total de 2.102 establecimientos. Además de en estos dos principales sectores generadores, SIGAUS atendió la recogida de 3.787 toneladas de aceite usado en actividades como el transporte, hostelería, agricultura, construcción o comercio, entre otras, que representan el 40 por ciento de los productores de la región.

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