PP y PSOE de Castilla y León callan ante una jornada que Podemos e IU califican de «antítesis de la democracia»

Balcón de una vivienda en Niña Guapa (Valladolid). / Henar Sastre

Los líderes regionales de los principales partidos renuncian a hacer declaraciones tras un fin de semana que ha sacado a la calle a centenares de castellanos y leoneses

Sonia Andrino
SONIA ANDRINO

Tanto el presidente del Partido Popular de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, como el secretario regional del PSOE, Luis Tudanca, han apostado por el silencio en la jornada del 1 de octubre que se ha vivido en Cataluña donde 121.416 castellanos y leoneses se han enfrentado también al desafío del 1-O. Es cierto que sus respectivos jefes en Madrid, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, respectivamente, habían pronunciado una declaración ante los medios nada más cerrar los colegios electorales en Cataluña y posiblemente este hecho motivara su decisión. De cualquier forma, los líderes de los principales partidos de la comunidad han declinado hacer declaraciones (también el presidente de la Junta de Castilla y León) dejando durante el fin de semana en manos de la sociedad la manifestación de las protestas o apoyos a una jornada que, a todas luces, será considerada histórica. Tampoco el líder regional de Ciudadanos, Luis Fuentes, ha realizado declaraciones al respecto.

El fin de semana comenzaba en la comunidad con concentraciones en la calle que sacaron a centenares de personas en defensa de la unidad del país como las que se vivieron en Salamanca o en Valladolid en la jornada del sábado, o las doscientas personas que en la tarde del domingo reivindicaban en la capital vallisoletana el derecho a decidir. Los balcones de algunas instituciones como el Ayuntamiento de Burgos y de innumerables viviendas y edificios en las principales capitales de la comunidad exhibían las banderas de España en los balcones en una imagen también insólita salvo los periodos que coinciden con la celebración de un Mundial de fútbol. Símbolos, todos ellos, de reacción de la sociedad castellana y leonesa preocupada por la deriva catalana.

Por el contrario, los que sí que han valorado la jornada del 1 de octubre han sido los representantes de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, y el coordinador regional de Izquierda Unida en la comunidad, José Sarrión, que ha seguido el desarrollo de los acontecimientos en la Colegiada Federal. Para Fernández, lo que ha ocurrido este domingo es «la antítesis de la democracia» y en declaraciones a la Agencia Efe mostraba su preocupación por la deriva de los acontecimientos que estaban ocurriendo en Cataluña. «No es más que la constatación de que Rajoy y el PP no están capacitados para dar una solución política a un problema político», aseguraba antes de mostrarse convencido de que «la actual situación necesita diálogo, escuchar a los catalanes, tener altura de miras y que los partidos dejen al margen sus intereses para llegar a un referéndum pactado y vinculante en el aboguemos porque Cataluña siga en España».

El portavoz de Podemos en las Cortes regionales también ha condenado y denunciado la actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado, una condena en la que ha coincidido con José Sarrión para quien lo que ocurrió en Cataluña es «un ejercicio de despliegue policial y represivo que nos ha hecho retroceder cuarenta años en la historia de este país».

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