Los paros de los examinadores de la DGT dejarán sin pruebas a 4.300 alumnos al mes en Castilla y León, según Facale

Alumna en prácticas durante una clase de conducción.

Los funcionarios de Tráfico no realizan pruebas los lunes, martes y miércoles por lo que las autoescuelas alertan de la «catástrofe» para el sector que en verano perdió el 20% de los alumnos

R. TRAVESÍ

Los examinadores de Tráfico, que mantienen los paros parciales los lunes, los martes y los miércoles, calculan que la huelga dejará sin examinar a unos 4.300 alumnos cada mes en Castilla y León, además de provocar cuantiosas pérdidas para el sector de las autoescuelas que denuncia ser “rehén” de un conflicto entre la Dirección General de Tráfico (DGT) y sus empleados. No en vano, la Federación de Autoescuelas de Castilla y León (Facale) estima que el conflicto laboral ha motivado que el número de los alumnos cayera alrededor de un 20 por ciento durante el verano que es, precisamente, el periodo que concentra una parte importante de las matrículas del año.

Después de la huelga durante junio y julio que sumó 20 jornadas, los examinadores de Tráfico retomaron el pasado lunes los paros parciales durante tres días a la semana, por lo que los funcionarios encargados de realizar las pruebas de conducir solo trabajarán los jueves y los viernes. Una vez que la DGT y el comité de huelga de los examinadores no llegaran a un acuerdo el 20 de agosto para una subida salarial para el este colectivo mediante un complemento específico (250 euros brutos al mes) ni en el establecimiento de los servicios mínimos, los funcionarios han retomado la huelga. Tráfico planteó que los servicios mínimos fueran del 50 por ciento y los examinadores, del 20 por ciento.

Ante la diversidad de posturas, el Gobierno no decretó los servicios mínimos y los examinadores de Castilla y León secundaron de forma mayoritaria los paros. Así lo aseguró a la Agencia Ical el delegado autonómico de la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), Vicente Rodríguez, quien cifró el seguimiento de la huelga en la Comunidad entre el 70 y el 80 por ciento. Eso sí, precisó que esta primera semana de septiembre no es “muy significativa” porque aún hay examinadores con vacaciones. Según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno, el seguimiento fue esta semana del 73 por ciento y se realizaron 300 exámenes prácticos.

En opinión de Rodríguez, el éxito de las movilizaciones deberá medirse a partir del 18 de septiembre cuando la práctica totalidad de las plantillas de las jefaturas provinciales estén incorporadas a sus puestos de trabajo. Pone el ejemplo de la Jefatura Provincial de Tráfico en Valladolid, donde tiene su plaza como examinador. Explica que cada uno de los seis examinadores realiza una media de 13 pruebas de conducción al día, lo que supone unos 180 exámenes a la semana. De ahí, el cálculo de los 4.300 exámenes prácticos que se suspenderán cada mes en Castilla y León.

“Nuestra idea, de momento, es continuar con los paros estos meses tras el verano. Los directivos de la DGT pensaban que tras agosto la huelga se iba a desinflar, una vez pasado un periodo donde los exámenes prácticos aumentan, pero seguiremos con esta medida de presión hasta que tengan en cuenta nuestras demandas”, afirmó el delegado regional de Asextra. Los exámenes teóricos se realizan con normalidad ya que los supervisan otros funcionarios de la Dirección General de Tráfico.

Esta situación afecta negativamente a las autoescuelas que denuncian la “catástrofe” para el sector con la huelga de los examinadores. El presidente de Facale en Castilla y León, Miguel Martínez, reconoce que el número de matrículas ha bajado en estos meses porque muchos alumnos tienen desconfianza ante la falta de expectativas para realizar la prueba. Y eso, advierte, tiene sus consecuencias para las autoescuelas que basan su negocio en formar a personas que luego se examinan. “No estamos a favor de unos ni de otros pero los verdaderos perjudicados son los alumnos y las autoescuelas”, subrayó.

Sin cierre de negocios

De momento, el también responsable de la Asociación de Burgos no tiene constancia del cierre de alguna autoescuela en la región, tal y como ha ocurrido en otra provincia de España. La patronal nacional alerta de que algunas empresas barajan aplicar un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) a sus trabajadores si no hay solución al conflicto. Un comunicado de la CNAE recoge las impresiones de algunos de sus asociaciones provinciales como es el caso de Salamanca después de que su presidente, Luis Rodero, expresara que no pueden soportar más tiempo esta situación. “Vivimos en buena medida de lo que hacemos durante los meses de verano. De ahí que esta huelga nos esté matando”, sentenció.

La Confederación Nacional de Autoescuelas calcula que entre junio y julio se quedaron sin examinar unas 100.000 personas -una cifra que la DGT baja hasta 80.000- y teme el “colapso” el servicio de exámenes durante el otoño. Pese a reconocer la dificultad para cifrar las pérdidas del sector, la CNAE aventura que ya ha superado los 40 millones de euros. No es de extrañar que algunas asociaciones hayan planteado la privatización del servicio de exámenes de Tráfico o su transferencia a las comunidades autónomas. Además, las Autoescuelas Confederadas de España (Acoes) y CNAE anunciaron que reclamarán a la administración los daños y perjuicios que ha provocado a los centros la huelga de los examinadores de tráfico.

El delegado autonómico de Asextra denuncia que la DGT incumple el acuerdo firmado en 2015 –tras 32 días de huelga-, por el que se comprometía a la subida salarial a través del complemento específico por peligrosidad, penosidad y especial cualificación. Además, exigen un aumento de la plantilla que ha pasado de 1.000 a 750 examinadores en toda España.

El Gobierno mantiene que es imposible aprobar subidas salariales al margen del resto de funcionarios del Estado. Y en cuanto al incremento de los efectivos, considera que en julio se aprobó una Oferta de Empleo Público, con 435 plazas de promoción interna y 75 nuevas plazas.

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