La Mesa del Lobo destaca el incremento de ataques ganaderos sufridos en Ávila

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, preside la reunión de la Mesa del Lobo de Castilla y León
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, preside la reunión de la Mesa del Lobo de Castilla y León / R. Valtero / ICAL

La provincia abulense rompe la tendencia de descenso en el resto de las zonas con presencia de lobo

ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, presidió la reunión de la Mesa del Lobo de Castilla y León celebrada en la mañana de este jueves para analizar la situación del lobo en 2016 y primer semestre de 2017. En ella participó junto al personal de la Consejería, organizaciones agrarias (Asaja, Upa-Coag o UCCL), parte del sector turístico rural, asociaciones conservacionistas, un secretario y un representarte de los cazadores regionales.

En la mesa se procedió al establecimiento de las líneas de actuación en relación con el mantenimiento de la especie en los próximos años. Otro de los temas tratados fueron los ataques ganaderos del lobo que afectan especialmente a el sur del Duero, donde con carácter general se ha reducido el número de ataques. Las principales causas de este descenso se deben a las labores preventivas, nuevas formas de manejo o a los controles de ejemplares en zonas donde producen un daño especial.

A pesar de esto, la zona de Ávila no ha sufrido esta tendencia y allí se ha incrementado el número de ataques, alcanzando la cifra de 811 comunicados. El problema con la ganadería extensiva de la zona se convirtió en una de las principales preocupaciones de la Consejería. Suárez-Quiñones explicó que «la ganadería extensiva es una forma de producción muy potente en la zona y tenemos que protegerla porque de ella deriva aparte de un sector económico, la vida de los pueblos de esa zona». «No podemos permitir que los ganaderos se marchen de Castilla y León, porque sería un elemento que va en contra de todo lo que hacemos en la Junta de Castilla y León”, añadió.

Presencia europea

El consejero anunció la comparecencia de técnicos de la UE en las zonas más afectadas de la Comunidad como Ávila el 20 de octubre, dónde comprobaran in situ los problemas y tenderán las reclamaciones de los afectados como pueden ser las compensaciones económicas por las pérdidas ocasinadas.

La Mesa del Lobo constituida este jueves surge en torno a un órgano ya existente enmarcado dentro del Plan de Conservación del Lobo que se encarga del asesoramiento técnico-científico. Esta mesa pretende ser un órgano de participación social en el que se de voz a los distintos intereses de cada una de las partes y se debatan todos los decisiones a tomar.

Según detalla el informe este jueves presentado, en el año reproductor 2016 se han registrado los siguientes datos: 502 avistamientos, 76 capturas fotográficas (fototrampeo), 19 escuchas de aullidos, 649 indicios (excrementos, rascaduras y rastros de huellas, restos de alimentación de presas silvestres…).

El documento refleja asimismo que la magnitud de los ataques registrados año tras año, con las correspondientes pérdidas económicas sufridas por las explotaciones ganaderas y el conflicto social que se genera por esta situación, son los principales problemas en la gestión de esta especie en Castilla y León, una vez que el estado de conservación de la misma se encuentra en situación favorable.

El número de ataques causados por lobos al ganado que fueron abonados en el año 2016 ascendió a 1.291, y el número de cabezas muertas de ganado a 2.364, correspondiendo 1.298 a ganado menor y 1.066 a ganado mayor. Los ataques abonados registrados en terrenos situados al sur del rio Duero fueron 951, y causaron la muerte de 1.857 cabezas de ganado frente a los 340 registrados al norte del río Duero con 507 cabezas muertas.

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