León capital es el municipio de la Comunidad más aventajado en las 'ITV' de edificios

Viviendas del casco histórico de León. /Gráfico
Viviendas del casco histórico de León.

El municipio se encuentra 'casi al día' en inspecciones | Ocho de cada diez inmuebles aprueban en la Comunidad, donde el 66% del parque previsto ya ha sido revisado

J.A. León

Las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) llegarán este año a los municipios medianos de Castilla y León, donde estas revisiones son obligatorias por ley, si bien hasta ahora los ayuntamientos no las han exigido, ni han puesto en marcha el modelo de trabajo para que las comunidades propietarios, principalmente, se pongan manos a la obra. En esta ocasiones los de mayor tamaño, como Benavente (Zamora), Santa Marta de Tormes (Salamanca) o Tordesillas (Valladolid) se convertirán en “aliados” en esta tarea.

En este nuevo año la “pelea” se encuentra en los municipios de Castilla y León de entre 5.000 y 20.000 habitantes, que deben requerir a los propietarios de edificios con más de 40 años que pasen la ITE.

Su aplicación es obligatoria en 72 municipios menores de 20.000 habitantes, si bien en 54 se exige la “parcial”, que solo afecta a construcciones en bloque, y en 18 la completa, al igual que en las ciudades mayores de 20.000 habitantes.

Desde 2017, el mapa de la ITE incluye cambios al superar Cuadros y Santovenia de la Valdoncina (León) los 2.000 habitantes, por lo que tendrán que exigir la ITE parcial, al igual que San Leonardo de Yagüe (Soria), que cuenta con Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Además, Palazuelos de Eresma (Segovia) y Aldeamayor de San Martín (Valladolid), que tienen más de 5.000 habitantes, deberán someter a todas las edificaciones a la ITE. Sin embargo, Toral de los Vados, en El Bierzo, ya no tendrá que aplicar esta medida al situarse su población por debajo de los 2.000 habitantes.

Según explicaron a Ical fuentes del Instituto de la Construcción de Castilla y León, los ‘alumnos más aventajados’ se encargarán de hacer pedagogía entre los consistorios más reticentes a obligar a los propietarios de edificios a realizar las inspecciones. Una de las principales dificultades es la elaboración de un censo, a partir de los datos del Catastro, lo que ha llevado a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente a encargar a esta organización su puesta en marcha para evitar que los municipios tiren la toalla.

De la misma forma, los ayuntamientos de mayor tamaño mostrarán al resto que poner en marcha estas inspecciones, al igual que las de los vehículos, no resta votos, uno de los principales temores de los alcaldes. El Instituto de la Construcción recalca que es una “obligación” que además tiene un impacto “positivo” sobre el parque de edificios, la actividad económica y la imagen de la localidad.

En concreto, en la última convocatoria de las ayudas de la Junta para la rehabilitación edificatoria, más de la mitad de las subvenciones se concedieron en la ciudad de Burgos, a proyectos que surgieron a partir de las deficiencias encontradas en los exámenes técnicos. En el lado opuesto se situó Zamora, donde las ITE no se llevan a cabo de forma regular.

Por ello, para este nuevo año, la Junta y el Instituto de la Construcción de Castilla y León se marcan como reto que las inspecciones de edificios se implanten en el 50 o 60 por ciento de los municipios de entre 5.000 y 20.000 habitantes. Para ello, se les ofrecerá el asesoramiento y los medios técnicos necesarios para que puedan poner en marcha el modelo y sean “proactivos”.

Un 60% revisados

El 66 por ciento de las inspecciones previstas en las ordenanzas municipales ya se han completado en Castilla y León, un porcentaje que se reduce hasta el 43 por ciento en el caso del censo de edificios mayor de 40 años. Además, el 83 por ciento de las revisiones practicadas en la Comunidad se cerró con un resultado favorable, por lo que solo el 17 por ciento tuvo que acometer reformas para que el inmueble cumpliera las condiciones exigidas de seguridad, salubridad y ornato.

Igualmente, los datos provisionales del cierre de 2017 indican que se presentaron 1.883 ITE de las 3.478 previstas, si bien esta cifra podría variar ligeramente al anotarse algunas durante las últimas semanas de enero. De esta forma, se han practicado 22.754 revisiones de edificios antiguos en la Comunidad, de los 34.649 programados por los ayuntamientos.

La ciudad de León es el municipio de Castilla y León más aventajado en esta materia, con 5.296 revisiones, por lo que su parque residencial casi se encuentra al día en las inspecciones (6.041 en ordenanzas de un total de 6.385). Le sigue Valladolid, con 5.296, aunque representan solo la mitad de las 10.569 previstas. A continuación figura Burgos con 5.369, de las 6.041; Ávila, con 3.191, el 82,99 por ciento del total, y Salamanca, con 2.257 de las 2.475 programadas por el Ayuntamiento.

En el vagón de cola, con un menor número de inspecciones realizadas, se encuentran Palencia (930, el 45 por ciento de las previstas), Soria (268 de 885), Segovia (225 de 1.855), San Andrés del Rabanedo (187 de 386); Zamora (75 de 3.727 edificios con más de cuatro décadas), Laguna de Duero (nueve), Aranda de Duero (seis) y Ponferrada (cinco). En Medina del Campo (Valladolid) no se contabiliza ninguna hasta la fecha, pese a tener 1.191 inmuebles con más de 40 años.

Madrid ‘copia’ a Castilla y León

Por otra parte, la Comunidad de Madrid ha recurrido al Instituto de la Construcción de Castilla y León para diseñar su registro de viviendas para las inspecciones técnica, por lo que seguirá el modelo de la Comunidad. Aunque el Ayuntamiento de la capital de España fue el pionero en esta materia, el resto del territorio madrileño no presenta un grado de avance de estas revisiones como el Castilla y León.

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