Investigan a tres mandos de la Academia de Artillería de Segovia por coaccionar a una alumna para que abortara

Exterior de la Academia de Artillería. /Antonio Tanarro
Exterior de la Academia de Artillería. / Antonio Tanarro

La sargento interpuso su denuncia al finalizar su formación

CARLOS ÁLVAROSegovia

El Juzgado Togado Militar Central número 2 de Madrid investiga a tres mandos militares por haber coaccionado, presuntamente, a una alumna de la Academia de Artillería para que abortara. El titular del juzgado dictó el día 5 de abril un auto por el que aceptaba continuar con la instrucción del sumario abierto en el Juzgado Togado Militar Territorial número 42 de Valladolid contra tres mandos de la Academia de Artillería de Segovia que supuestamente habrían coaccionado a una alumna de la Escala de Suboficiales para que pusiera fin al embarazo si no quería ver interrumpidos sus estudios militares.

El procedimiento se inició tras la denuncia de una sargento por unas supuestas coacciones que recibió mientras era alumna de la Academia de Artillería de Segovia. Según declaró la propia denunciante en el Juzgado Togado Militar de Valladolid, había interrumpido «voluntariamente» el embarazo, pero «motivada por las coacciones que había sufrido por la Academia de Artillería». La denuncia iba dirigida contra tres mandos del centro militar segoviano, un brigada, un capitán y un comandante.

Lo ocurrido se remonta al curso 2012-2013, cuando la sargento se preparaba para acceder a la Escala de Suboficiales y se quedó embarazada. No fue el único caso. A otras dos compañeras les sucedió lo mismo. Tras informar a sus jefes de que estaba en estado de gestación, el brigada les dijo que tenían dos opciones legales: acogerse a una excedencia voluntaria y reincorporarse al curso siguiente o permanecer como alumnas siempre que cumplieran un 64% de la formación académica ( que incluía instrucción táctica y educación física). Al parecer, según la denunciante, el mando añadió una tercera alternativa: abortar. Ante esta tesitura, una de ellas optó por la excedencia voluntaria, otra permaneció como alumna y la sargento denunciante abortó y completó la formación. Dos años después, cuando terminó su periodo de formación, decidió denunciar: si había abortado, dijo, era porque se había sentido coaccionada por los mandos. El Juzgado Togado Militar de Valladolid decidió inhibirse en favor del Togado Central, competente para investigar los delitos imputados a grados militares superiores. La dirección de la Academia de Artillería declinó hacer declaraciones sobre la denuncia y remitió al Ejército de Tierra, que no se pronunciará «hasta que la justicia emita una sentencia».

La de Artillería es la Academia militar más antigua del mundo en activo. Fundada en 1764, está destinada a la enseñanza de formación, estudios de perfeccionamiento y adiestramiento en Simuladores, para las escalas de Oficiales, Suboficiales y Tropa del Cuerpo General de las Armas del Ejército de Tierra de España, en las especialidades de Artillería de Campaña y Artillería Antiaérea.

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