Los incendios registrados en la Comunidad el pasado año se cobraron la vida 16 personas, más del doble que en 2015

Efectivo de la UME en uno de los incendios registrados en León./Gráfico
Efectivo de la UME en uno de los incendios registrados en León.

Castilla y León se sitúa como la región con la segunda ratio más alta de fallecidos y en la provincia de León se registraron dos muertos

ICAL

Los incendios registrados el pasado año en Castilla y León se cobraron la vida de 16 personas, nueve más que en 2015. Esta cifra sitúa la ratio de fallecidos por cada millón de habitantes en 6,54, la segunda mas alta del España, sólo por detrás de Castilla-La Mancha, y muy por encima de la media nacional (3,76), según se recoge en el estudio presentado este jueves por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).

Después de ambas comunidades aparece Valencia (5,85), por delante de Asturias (4,8), Murcia (4,78), Canarias (4,28), Cataluña (3,99) y Andalucía (3,93). El resto de comunidades se encuentran por debajo de la ratio media, siendo Baleares con (0,90) y la Madrid con (1,08) las que presentan una menor siniestralidad.

De las 16 víctimas mortales de 2016, 13 perdieron la vida en incendios registrados en viviendas, por las dos que lo hicieron en 2015. No obstante, los bomberos de los diferentes ayuntamientos y diputaciones de la Comunidad tuvieron que realizar 678 salidas para sofocar incendios en casas, 14 menos que un año antes.

Por provincias, Segovia se situó a la cabeza con cuatro fallecidos por incendios en viviendas, por delante de Zamora, con tres, León (2) y Palencia, Salamanca, Burgos y Valladolid, donde en los cuatro casos hubo una víctima mortal. En Ávila y Soria no hubo que lamentar fallecidos.

A nivel nacional se produjo una media diaria de 44 fuegos en el hogar, un 3,2 por ciento más que en 2015, y 133 fallecidos, 23 más que el año anterior. De los 16.136 incendios sucedidos en la vivienda, los que tuvieron víctimas mortales fueron ocasionados por un aparato productor de calor (radiador o brasero), en el salón y durante el día. Entre las causas de muerte destaca la intoxicación, que afectó a 6 de cada 10, y las quemaduras, que quitaron la vida al 32 por ciento, sobre todo por no poder escapar de las llamas.

El informe destaca que en 2016, los cuerpos de bomberos realizaron un total de 122.828 intervenciones por incendios, lo que representa un 9,7 por ciento menos que el año anterior, y que contrasta con un ligero incremento producido en el número de incendios en el hogar y con un aumento, más significativo que otros años (21 por ciento más), en relación al número de fallecidos. También pone de manifiesto que las personas mayores sufrieron el mayor número de fallecimientos, colectivo, que a juicio de los expertos necesita mayor protección y vigilancia y que hace necesario que se organicen mayor número de campañas de prevención. En este sentido, siete de las trece víctimas mortales de la Comunidad tenían más de 80 años.

Entre las causas más probables de incendio en el hogar con víctimas mortales siguen destacando los ocasionados por aparatos de calefacción, como radiadores, chimeneas y braseros, de por sí ya críticos por su función de generar calor y que producen mayor demanda a las instalaciones eléctricas, que en muchas ocasiones sufren deterioro. También destacan los incidentes causados por el cigarrillo, hábito que todos los años provoca numerosas víctimas y aunque mejora respecto a hace dos años, todavía es preocupante. En 2016, los descuidos por el tabaco causaron 17 fallecidos, 5 menos que en 2015.

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