Herrera exhibe la valoración de los sanitarios y Podemos ve un «burdo montaje»

Pablo Fernández, portavoz de Podemos en las Cortes./Chacón
Pablo Fernández, portavoz de Podemos en las Cortes. / Chacón

El presidente de la Junta defiende el compromiso con la sanidad pública y Pablo Fernández insiste en pedir el cese del consejero por su gestión

ICAL

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, exhibió este martes en el pleno de las Cortes las valoraciones que en los últimos días han hecho los colegios de médicos y las comisiones técnicas de varios hospitales frente a las críticas a la gestión que lanzó el portavoz del Grupo Podemos en las Cortes, Pablo Fernández, quien aseguró que se trata de un «burdo montaje» y recalcó que son los profesionales los que mantienen «a flote» el sistema público.

En la sesión de control al Ejecutivo, Herrera aseguró que suscribía «de la cruz a la raya» la reflexión sobre la sanidad y la postverdad que publicó el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, en un diario, si bien Pablo Fernández insistió en que en su pregunta se refiría a la carta de jefes de servicio y unidad sobre la sistema público de la Comunidad, un texto en el que Ciudadanos denunció la participación del responsable sanitario y que vio la luz coincidiendo con la manifestación de Valladolid del pasado 20 de enero.

«No se entera de nada», le espetó el portavoz de Podemos a Herrera al asegurar éste que el único escrito que conocía era el texto publicado en un diario, en el que recalcó se reconocen las debilidades y fortalezas del sistema, pero también se se expresa el compromiso político y presupuestario con este servicio, con los pacientes y los profesionales, al tiempo que se admiten errores.

Al respecto, Pablo Fernández señaló que era «inadmisible» la respuesta del jefe del Ejecutivo autonómico y consideró en pedir la dimisión de Sáez Aguado por su falta de «verguenza», algo que también afeó al presidente de la Junta. Aseguró que son «dos hombres y un destino», porque se sitúan «más allá del bien y el mal», a pesar de que los tribunales les «sacan los colores» y ponen en «solfa» la gestión.

El portavoz de la formación 'morada' criticó los recortes, las «interminables» listas de espera, la desigualdad en el acceso y la precariedad que sufren los profesionales, ya que recordó que la Junta fue condenada por doble fraude en la contratación de interinos. Además, denunció el «sostenella y no enmendalla» que practica en su opinión Herrera y Sáez Aguado, quien a su juicio tiene un «rostro pétreo» por intervenir en la carta de los jefes de servicio y en el texto reciclado que ha visto la luz posteriormente.

Herrera, por su parte, recurrió a los informes de colegios profesionales y comisiones técnicas, instuciones «paniaguadas» en su opinión para Podemos, pero que para el presidente demuestran su compromiso con la sanidad, que se refleja, dijo, en el gasto, que recordó alcanza el 6,7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), una décima menos que el porcentaje que propone Podemos en sus cuentas para el país.

También planteó a Pablo Fernández que revisara la situación de la sanidad en comunidades como Castilla-La Mancha, puesto que recalcó Podemos ya no se sitúa en el «limbo de la virginidad de la gestión». Además recordó a Podemos su respaldo al tríptico del Ayuntamiento de Zaragoza que compara medicamentos y drogas, una aportación a la que uninó las palabras de Pablo Fernández en la que confundió el sistema sanitario y el sistema urinario del consejero.

Herrera, igualmente, recomendó al dirigente de Podemos que las cervezas que había apostado con periodistas sobre la continuidad de un responsable política se las tomara después de ganar la apuesta, si bien el presidente en un tono irónico advirtió a Pablo Fernández de que «podría recurrir al lexatín para relajarse».

Sin embargo, el portavoz de Podemos sentenció que la Junta falta al respeto a los profesionales que se jubilan, a los sanitarios que contratan por horas, días o semanas, a los enfermos de cáncer o a los que esperan una operación o una consulta de especialistas. También señaló que humillan a los usuarios del medio rural, que tienen que ver inversiones como los 100 millones dedicados a la Ciudad del Medio Ambiente y o los 83 dedicados a publicidad institucional en seis años. «La sanidad no es un negocio», dijo Pablo Fernández, antes de que la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, le retirara la palabra.

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