Las grandes constructoras ponen el ojo en una docena tramos de autovía de Castilla y León, entre ellas la A-60

Asfaltado de la León-Valladolid. /Gráfico
Asfaltado de la León-Valladolid.

los empresarios apuestan por ejecutar los 92 kilómetros entre Santas Martas (León) y Villanubla (Valladolid) de la A-60, lo que cuantifican en 552 millones

J.A. | ICAL

Las grandes constructoras tienen el ojo puesto en una docena de nuevos tramos de autovías que ofrecerían rentabilidad si se ejecutan mediante el sistema de pago por disponibilidad, puesto que el sector privado adelanta la inversión y la recupera a lo largo de 30 años. Estas actuaciones, que examina el Ministerio de Fomento antes de incluirlas en el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), suman más de 350 kilómetros y requerirán más de 2.200 millones de euros.

Castilla y León podría ser por su extensión y situación geográfica uno de los territorios que se beneficie en mayor medida de este nuevo mecanismo de financiación de infraestructuras viarias, que conllevará una inversión de 5.000 millones de euros y que permitirá actuar sobre más de 2.000 kilómetros en los próximos cuatro años y en 20 grandes corredores.

Uno de los objetivos de este plan es completar los tramos de la Red Transeuropea de Transporte pendientes. De esta forma, el Corredor Atlántico no dispone en Castilla y León de tres ejes. Se trata del trazado de la A-73 (Burgos-Aguilar de Campoo), para enlazar con el acceso a Cantabria por la Autovía de la Meseta (A-67); la (A-65) Benavente (Zamora)-Palencia y la Autovía del Duero (A-11), entre la capital zamorana y la frontera de Portugal.

No obstante, también el Plan del Ministerio, que se adjudicará de forma exprés en un plazo máximo de dos años, entre finales de 2017 y principios de 2019, se propone resolver los cuellos de botella existentes en la red actual de carreteras; mejorar y adaptar las principales autovías existentes a las exigencias de la nueva normativa en materia de siniestralidad, ruido y emisiones de CO2, y asegurar la conservación de todos los proyectos que se realicen.

Este plan, que está centrado en la colaboración con el sector privado y marcado por el compromiso de reducción del déficit público, multiplicará por seis la capacidad de gasto que permiten las cuentas del Estado de un año. El presupuesto mínimo es de 100 millones de euros y la media, de 200 millones. Además, el Ministerio priorizará las actuaciones con la tramitación más avanzada, por lo que al menos deberán encontrase ya o haber superado el estudio de impacto medioambiental.

Actuaciones

Las actuaciones prioritarias que según la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, Seopan, debería impulsar el Ministerio con mecanismos de colaboración, público-privado y que cumplen con los criterios del nuevo Plan, son 13. Además de la construcción de ejes pendientes, figura el aumento de capacidad de la Autovía de Castilla (A-62), de Cigales a Simancas, con un desembolso de 126 millones para 22 kilómetros.

Respecto a la Autovía del Duero (A-11), tres tramos rebasan los 100 millones. Se trata de los de Olivares de Duero-Tudela de Duero (23 kilómetros y 111 millones), Quintanilla de Arriba-Burgos (29 kilómetros y 236 millones) y Alcañices-San Martín del Pedroso (17 kilómetros y 117 millones). Además, los empresarios apuestan por ejecutar los 92 kilómetros entre Santas Martas (León) y Villanubla (Valladolid) de la A-60, lo que cuantifican en 552 millones.

También se adaptaría a los parámetros del nuevo plan de Fomento cuatro tramos de la Autovía de Navarra (A-15). Se trataría de los de Los Rábanos (A-11)-Fuesaúco (17 kilómetros y 108 millones), Fuensaúco-Villar del Campo (15 kilómetros y 100 millones), Villar del Campo-Ágreda Oeste (19 kilómetros y 122 millones) y Ágreda Este-Límite de Zaragoza (17 kilómetros y 107 millones). A ellos se uniría el víal de la A-12 (Autovía del Camino de Santiago), entre Villafranca Montes de Oca-Ibeas de Juarros (24 kilómetros y 123 millones).

Trazado de la red europea

Por otra parte, sobre la Red Transeuropea, el plan podría dar un impulso a la A-73 entre Quintanaortuño, Montorio, Santa Cruz del Tozo y Pedrosa de Valdelucio, a pesar de que los tres tramos, en los que Fomento dividió la infraestructur, no alcanzan los 100 millones, aunque en conjunto suman 262 millones. También, podrían beneficiarse del nuevo Plan los previstos entre Zamora y Alcañices de la A-11, con 223 millones de inversión.

También forman parten tres tramos más entre Palencia y Benavente (Zamora). Así los 25 kilómetros de Villalpando a Villafrechós requerirán 165 millones, como el tramo de Ampudia a Palencia. A ellos se uniría el de Villafrechós-Ampudia, con 28 kilómetros y una inversión de 182 millones.

Canon mensual

Las concesionarias recibirán un canon mensual a lo largo de ese periodo, que dependerá de varios criterios, y no solo del tráfico, como ha sucedido en anteriores concesiones, y que han ocasionado en algunos casos un grave perjuicio para las arcas públicas como en el caso más grave ha sido las nueve autopistas de peaje quebradas.

El coste para el Estado será de 350 millones anuales a partir de 2021, un 20 por ciento del actual presupuesto que Fomento dedica a carreteras. El 20 por ciento de cada actuación deberá ser aportado mediante los recursos propios de la compañía adjudicataria. El restante 80 por ciento se financiará a partes iguales entre el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y entidades financieras privadas.

Al respaldo del banco público europeo se suma la posibilidad de captar recursos del Plan de Inversiones para Europa o Plan Juncker. El plan estima que se crearán 189.200 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos a lo largo de esos 30 años, con un retorno fiscal de unos 2.500 millones de euros y se reducirán hasta seis millones de toneladas de emisiones de CO2 al año.

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