El envejecimiento sitúa a León como la provincia de Castilla y León con mayor tasa bruta de mortalidad

El envejecimiento sitúa a León como la provincia de Castilla y León con mayor tasa bruta de mortalidad

La provincia registró un total de 6.092 persona fallecidas, de las 24.000 de toda la comunidad

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Castilla y León fue en 2016 la tercera autonomía con una tasa de mortalidad bruta más alta, con 1.163,5 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, sólo por detrás de Asturias (1.273,3) y Galicia (1.170,5). En el extremo opuesto se situaron Baleares, con 694,4 muertos por cada 100.000 habitantes; y Madrid, con 699,2.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) destaca en su estudio sobre ‘Defunciones según la cauda de muerte’, que “las tasas brutas de mortalidad fueron más elevadas en los territorios envejecidos, ya que normalmente hay más defunciones por el efecto de la estructura de la población por edad”.

En este sentido, el INE ofrece también tasas de mortalidad estandarizadas, que reflejan una cifra homogénea si todas las autonomías tuvieran la misma composición por edad. Al respecto, Castilla y León ocupa el penúltimo lugar de la tabla, con 761,4 fallecimientos, sólo por delante de Madrid, con 710,1. Las tasas estandarizadas más elevadas corresponden a Andalucía (823,8) y Extremadura (1.039,4).

Los datos recogidos por Ical, desvelan que en el año de estudio, 2016, fallecieron en Castilla y León un total de 28.436 personas, 866 menos que en 2015. Del total de muertos fueron hombres y 13.948 mujeres, cuando en 2016 fueron 14.776 y 14.526, respectivamente.

Asimismo, por grupos de edad, cabe destacar que 2.769 fallecidos tenían 95 y más años; 5.749, entre 90 y 94; y 6.466, entre 85 y 89. Además, 4.748 tenían entre 80 y 84 años; y 2.465 entre 75 y 79. Así, el 78 por ciento de las personas que perdieron la vida tenía más de 75 años.

Otros dos grupos significativos fueron los 1.382 muertos con entre 65 y 69 años; y los 1.037, con entre 60 y 64. A partir de estos grupos las cifras se reducen, como es lógico, precipitadamente. En concreto, se registraron 748 muertos con entre 55 y 59 años; 524, con entre 50 y 54;; 287 con entre 45 y 49; 160 con entre 40 y 44; 162 con entre 30 y 39; 65 con entre 15 y 29; 23 con entre 1 y 14; y 40 con menos de un año.

Un análisis territorial de fallecimientos pone de manifiesto que en el año 2016, el mayor número de muertes dentro de las 28.436 para toda la Comunidad, se registró en León, donde perecieron 6.092 personas, seguida por Valladolid, con 4.834; y Salamanca, con 3.863. Asimismo, fallecieron 3.838 en la provincia burgalesa; 2.821 en la zamorana; y 2.097 en la palentina. Por último, también murieron 1.992 en Ávila; 1.215 en Soria; y 1.684 en Segovia.

Causas

El INE refleja que el mayor número de fallecimientos se produjo por enfermedades del sistema circulatorio, con 8.307 muertos, con 1.920 dolencias cerebrovasculares; 1.174 insuficiencias cardíacas; y 1.091 infartos agudos de miocardio, entre otras. Asimismo, los tumores acabaron con la vida de 7.857 personas, entre los que destacan los 1.313 de tráquea, bronquios y pulmón.

Asimismo, la estadística indica que 3.517 personas fallecieron en Castilla y León el año 2016 por enfermedades del sistema respiratorio; y 1.463 por dolencias de sistema digestivo. Cabe destacar también que las enfermedades del sistema nervioso y de los órganos de los sentidos acabaron el año pasado con 1.583 personas; los trastornos mentales y del comportamiento con 1.162; y las dolencias endocrinas, nutricionales y metabólicas, con 1.162. Un total de 994 personas perdió la vida por causas externas.

La tasa bruta de fallecidos por enfermedades cardiovasculares en la Comunidad se situó en 339,9 muertos por cada 100.000 habitantes, frente a una media nacional de 257,9. Sin embargo, la tasa estandarizada de fallecimientos por estas enfermedades fue en la Comunidad de 208,6, inferior a los 239,4 para el conjunto de las autonomías.

En cuanto a la tasa bruto de fallecidos por tumores, se situó en Castilla y León en el ejercicio de análisis en los 321,5 fallecidos por cada 100.000 habitantes, mientras que en España fue de 243,1; aunque la estandarizada fue para la región de 238,8, y para España, de 238,9.

Por último, la tasa bruta de fallecimientos por dolencias del sistema respiratorio se situó en Castilla y León en 2016, en los 143,9 muertos por cada 100.000 habitantes, cuando en el conjunto de las autonomías se situó en 111,7. La tasa estandarizada para estas enfermedades alcanzó en la región 86,1 fallecidos, por debajo también de la media para España que se situó en los 93,2.

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