Enfermería estrena una aplicación para garantizar planes individuales de cuidados a los usuarios de Sacyl

Pantalla principal de la historia clínica de un paciente en MedoraCyL./Medoracyl
Pantalla principal de la historia clínica de un paciente en MedoraCyL. / Medoracyl

La herramienta permite continuidad asistencial entre Primaria y Especializada, reducir la variabilidad de la práctica clínica y mejorar la calidad de atención

S.CALLEJA

Los enfermeros de Atención Primaria de Castilla y León acaban de estrenar una nueva herramienta informática de última generación que garantiza la continuidad de los cuidados y los planes individuales de cuidados a los pacientes de Sacyl. Además, reduce la variabilidad clínica, y da un «paso de gigante» en el desarrollo profesional, ya que «por primera vez» permite al colectivo estructurar y medir los resultados de sus actuaciones diarias con una metodología, lo que revierte en la calidad de la asistencia e incentiva la investigación y la docencia.

Esta es la esencia del módulo de cuidados de enfermería en Atención Primaria, una herramienta «muy demandada» que sitúa a Castilla y León «a la vanguardia» en este campo, pues puede presumir de ser la única autonomía con este aplicativo que ha entrado también dentro del currículo de las facultades de Enfermería, según explicó a Ical el director general de Innovación y Resultados en Salud, Rafael Sáchez Herrero.

La nueva aplicación también permite a los profesionales afinar en la valoración sobre las necesidades de cuidados del paciente, ya que arroja información sobre el diagnóstico de cuidados y los planifica, y evalúa constantemente los resultados en salud para determinar si las actividades están siendo o no efectivas.

A estas prestaciones se suma que el módulo de cuidados de enfermería se integra en la historia clínica electrónica, otro paso que permite a estos profesionales disponer de un sistema de registro propio. A partir de una serie de ítems que define el enfermero en combinación con patrones de necesidades, la aplicación da pistas y sugiere posibles diagnósticos de cuidados, algo que enriquece la experiencia y conocimientos del profesional. En función del resultado, el enfermero fija un plan de cuidados que luego puede medir si es efectivo o no.

La herramienta apoya la información que va captando el profesional a partir de su observación y de los datos que recopila de la relación constante con el paciente. Incluye hasta once patrones funcionales sobre percepción y manejo de la salud; eliminación; actividad/ejercicio; sueño/descanso; coginitivo/perceputal; autopercepción; relaciones; sexualidad/reproducción; adaptación/tolerancia al estrés, y valores/creencias.

«Al final es lo que llevamos haciendo toda la vida, pero ahora de forma organizada. Esta valoración del paciente con arreglo a las necesidades básicas y el diagnóstico de cuidados ya se hacía; pero ahora se registra de forma entandarizada; cuentas con el refuerzo de que la aplicación te va sugiriendo necesidades para abordar el plan de cuidados, y mides resultados para saber cómo estás trabajando», explica Elena Barrios Díez, una de las enfermeras que lleva volcada desde el principio en el desarrollo del programa que se ha gestado durante más de dos años.

Continuidad asistencial

Es un paso más para avanzar en la mejora y calidad de cuidados, a lo que se une el intercambio de información entre los profesionales de los dos niveles asistenciales, Primaria y Especializada. De hecho, el profesional de Primaria puede acceder a la información sobre los cuidados que el paciente ha recibido durante su ingreso y el informe de alta, que contiene todas las recomendaciones sobre cuidados.

Hay intercambio de información y, además, permite que en los dos niveles se utilice ya el lenguaje estandarizo en la enfermería diagnóstico-intervención-resultados, más conocido por las siglas NANDA- NIC-NOC, que proceden de las definiciones y metodologías de la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA); Nursing Interventions Classification (NIC) y Nursing Outcomes Classification (NOC).

Grado de implantación

En estos momentos el módulo acomete su última fase de implantación. Funciona en todas las provincias, menos en las áreas de salud Zamora, Segovia y Valladolid Oeste y Este, aunque en esta última provincia ya está disponible en algunos centros de salud. La previsión es que llegue a todos los centros a lo largo de este mes de febrero.

El uso de la herramienta implica un «cambio radical» en la manera de trabajar y exige cierta destreza, para lo que Sacyl ha incidido mucho en la formación. Desde que arrancara en mayo del año pasado el pilotaje en tres centros de la provincia de Soria - San Pedro Manrique, Gómara y San Esteban de Gormaz-, ya existen 225 centros con pacientes registrados, el 91 por ciento del total, y se han monitorizado datos de más de 9.454 usuarios.

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