«La villa va a ser capaz de estar a la altura para atender a todos los visitantes»

El alcalde de Cuéllar, Jesús García. Pablo Martín-Efe
El alcalde de Cuéllar, Jesús García. Pablo Martín-Efe
  • El alcalde, Jesús García Pastor, considera «importante que la gente se vaya hablando bien de Cuéllar y con ganas de regresar»

El alcalde de Cuéllar, Jesús García Pastor, espera lo mejor de los meses que la villa vivirá desde el lunes.

–¿Qué puede suponer ‘Reconciliare’ para Cuéllar?

–Es una oportunidad única. Se pone en manos de Cuéllar una herramienta que debemos saber utilizar, tanto en lo que pueda suponer como atractivo turístico y como revulsivo económico y social.

–¿Está la localidad preparada? ¿Cuál es el objetivo marcado?

–Creo que Cuéllar está preparada y que va a ser capaz de estar a la altura para atender de la debida manera a todos los visitantes. Respecto al objetivo, no vamos a poner cifras, porque creo que no es necesario; nosotros nos conformamos con mantener los datos que han conseguido en otras ediciones en municipios de entidad similar a la nuestra.

–¿Cómo se espera llegar a ese objetivo?

–Es importante el esfuerzo de todas las partes. Fundamental será la promoción que hagamos. La que se está llevando a cabo por parte de la Junta de Castilla y León es muy importante. Se trata de intentar que la gente conozca dónde estamos, porque dentro de la provincia o de la región el nombre de Cuéllar puede ‘sonar’, pero fuera ya nos conocen menos, y ahí es donde queremos intentar llegar.

–El principal foco de atención se ha puesto en Madrid...

–Hemos centrado parte de nuestros esfuerzos en la capital. Madrid es el punto donde debemos insistir de una forma más directa, principalmente por cercanía; y así lo estamos haciendo, también en coordinación con la Junta, con la Diputación y con la Fundación Villalar, sobre todo estos primeros meses que, según la experiencia de otros municipios, hay menos actividad y menos visitas. Parece ser que luego va aumentando y hay un auge mayor a partir del verano, por lo que nos centramos en trabajar ahora, que es cuando más lo necesitamos.

–¿En qué sentido?

–En todos los sentidos. Para que moralmente estemos lo suficientemente animados, aunque la ilusión no se debe perder en ningún momento, pero se puede enriquecer de la mano de la asistencia de público, porque son muchas las esperanzas que se han puesto por parte de todos, no solo del Ayuntamiento, también de los distintos sectores económicos, principalmente a los que la cita se puede dirigir más, como la hostelería, los servicios o el comercio.

–¿En qué se van a centrar los esfuerzos a partir de ahora?

–Tenemos que centrarnos sobre todo en hacer cómoda la estancia de los visitantes. Es muy importante el grupo de voluntarios que se ha creado y que van a estar colaborando, pero también lo es el papel de la gente de Cuéllar. Tenemos que mostrar una cara alegre, simpática, y Cuéllar lo sabe hacer, es un pueblo muy hospitalario. El reto es que la gente se sienta a gusto y que cuando se vayan se lleven un grato recuerdo, y puedan trasladárselo a su vecino y familiar. Creo que eso es lo más importante, porque, por mucha promoción que hagamos, si la gente que nos visita no se va lo suficientemente satisfecha, el resultado no será positivo. La Fundación Las Edades del Hombre ha puesto a nuestro alcance su experiencia y nos está asesorando de forma continuada. Es importante que la gente se vaya de Cuéllar hablando bien y con ganas de regresar.

–¿Qué ofrece Cuéllar?

–Tenemos un patrimonio artístico y cultural impresionante, aunque en ocasiones no nos demos cuenta. La gente que venga seguro que se va a sorprender. También naturaleza, gastronomía…. Desde las distintas concejalías se han elaborado propuestas culturales y turísticas muy variadas. Tenemos una oferta muy amplia que tenemos que saber dar a conocer, no solo desde las instituciones, también desde la calle. Tenemos que tener conversaciones y relaciones de forma continuada, con distintos colectivos y grupos. Es un poco trabajo de todos y que cada uno, con el boca a boca, lo traslade.