Ecologistas en Acción pide la suspensión temporal del periodo de caza por el impacto de la sequía

Efectos de la sequía en el embalse de Riaño./David Arranz
Efectos de la sequía en el embalse de Riaño. / David Arranz

Asegura que la falta de lluvias y las altas temperaturas tiene consecuencias directas sobre las especies cinegéticas, como son la baja productividad y la debilidad de los animales

Ecologistas en Acción solicitó hoy la suspensión temporal del periodo de caza por el impacto de la sequía en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura y Madrid, donde, según señaló, la situación es “especialmente grave” por las altas temperaturas, “que son extremas” para la época del año, y “tienen en jaque” a las poblaciones de especies cinegéticas. En ese sentido criticó que las administraciones autonómicas “no se hayan anticipado al impacto que la escasez de lluvias está teniendo sobre la fauna, retrasando el inicio de la temporada de caza”.

La organización conservacionista explicó que la falta de agua y la reducción de alimento de los últimos meses ha provocado que la mayoría de los animales no hayan tenido un adecuado periodo de reproducción y que “buena parte de las especies cinegéticas estén en unas condiciones de debilidad que limita su capacidad de huida”.

Por ello criticó que pese al “notable impacto” sobre las especies cinegéticas se haya iniciado una nueva temporada de caza. “Aunque algunas federaciones han realizado tibias recomendaciones para moderar la presión, estas han caído en saco roto y los campos se han llenado semana tras semana de cuadrillas, monterías y ganchos que no están dando tregua a la fauna”, añadió.

Así, indicó que la situación es “especialmente grave” en los cotos intensivos, cuarteles de caza comercial y escenarios de caza, “donde con la excusa de que se sueltan animales de granja se permite cobrar piezas con más intensidad, durante más tiempo y sin distinción de si se dispara a animales salvajes o de criadero”.

No se tomaron medidas preventivas

Ecologistas en Acción añadió que las consejerías y direcciones generales de Medio Ambiente responsables de la gestión iniciaron la temporada de caza sin prever esta situación o, al menos, sin tomar medidas para controlarla, “lo que es sin duda una irresponsabilidad”. En este sentido aludió al hecho de que legislación de caza y de conservación de la naturaleza “les obliga a actuar en situaciones meteorológicas excepcionales, decretando la suspensión de la caza si fuera necesario, y evitando los llamados días de fortuna, como son los de sequía prolongada”.

Además, la organización conservacionista expuso que la situación pone de manifiesto, una vez más, la capacidad del sector cinegético “para autogestionarse y la de las comunidades autónomas para cumplir sus cometidos más básicos” y, en este sentido, reclamó a los gobiernos autonómicos que “suspendan de forma temporal la temporada de caza, incluso aunque empezara a llover próximamente, ya que el daño a las poblaciones cinegéticas ya es inevitable y es necesario que se recuperen”.

Igualmente, solicitó al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente que, en lugar de “empeñarse” en una permanente campaña en favor de la caza, abandone la elaboración de la Estrategia Nacional de Caza, “cuya evidente finalidad es la promoción de la caza intensiva y comercial”.

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