Diez detenidos y cuatro kilos de heroína incautados en la mayor operación de esta droga en la última década en Castilla y León

Parte de la droga incautada./GIT
Parte de la droga incautada. / GIT

Se trata de una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil de Burgos denominada ‘Pan y Vino y turca’ desarrollada desde noviembre de 2017 hasta finales de enero

M. L. MARTÍNEZ

Efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil de Burgos detuvieron a un total de diez personas, nueve de nacionalidad búlgara y una española; se incautaron casi cuatro kilos de heroína e intervinieron dos vehículos y más de 3.000 euros en el marco de la Operación conjunta denominada ‘Pan y Vino y turca’, desarrollada desde mediados de noviembre de 2017 hasta finales de enero.

Se trata, según resaltó este lunes el subdelegado del Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, de la mayor operación de incautación de heroína en los últimos diez años en Castilla y León. En 2017 se requisaron 800 gramos en toda la Comunidad. Además, con estas detenciones, cinco de ellos se encuentran ya en prisión, se consiguió desarticular la mayor red de tráfico de heroína de Castilla y León de los últimos diez años.

Esta operación se culmina tras «muchas horas de seguimiento e investigación conjunta», resaltó, con el resultado de diez personas detenidas (siete hombres y tres mujeres) de nacionalidades española y búlgara y con edades comprendidas entre los 40 y 70 años. Todos ellos han pasado ya a disposición judicial y se les imputan delitos de tráfico de drogas (heroína), asociación ilícita y revelación de secretos.

Durante la presentación de este importante alijo, Saiz estuvo acompañado por el comisario jefe provincial de la Policía Nacional, Jesús María Nogales; el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Alfonso Martín; el inspector jefe de la Brigada de la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía, José Manuel del Barco; así como el capitán Garrido, jefe de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil.

La investigación

A principios del mes de noviembre del pasado año, se tiene conocimiento de que una mujer está comenzando a ofertar entre traficantes habituales de Burgos droga, concretamente heroína. Esta mujer ya había sido investigada dentro de la Operación Vigo hace cuatro años por un mismo delito. Cuando la Policía Nacional la detiene, encuentran en su poder medio kilo de esta droga ilegal e inmediatamente se amplía la investigación, a través de seguimientos a personas con las que tiene relación habitual. El resultado es una coincidencia con la Guardia Civil que años atrás también había investigado a todas las personas a las que se estaba haciendo seguimiento.

La investigación conjunta es la línea que se sigue desde ese momento con el fin de unir fuerzas para desarticular a una «compleja banda criminal» y el resultado es «inmediato», relataron. El trabajo lo realiza el Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional y del EDOA de la Guardia Civil de Burgos. Se intercepta en una vigilancia la llegada de un transportista y de otros dos miembros de la banda que culmina con tres detenidos y un kilo de heroína.

A raíz de esta intervención, se solicitó judicialmente poder realizar dos registros, uno en el municipio burgalés de Hontoria de la Cantera, al jefe de la banda criminal junto a su mujer con la que reside en la vivienda y que es el centro neurálgico de la organización delictiva en Burgos. En ella se incauta otro medio kilo de heroína enterrado en el jardín de la vivienda. El otro registro tiene lugar en el hotel donde se aloja el transportista, localizando los agentes investigadores más de dos kilos de la misma sustancia.

A ellos se suma, la detención hace una semana de otras tres personas que pertenecían a la misma banda cuyo cometido era el de ejercer de traductores y transportistas de compradores de la droga. A ellos, se suma la detención de otra persona que se descubre en la investigación, que es la intérprete, por un delito de revelación de secreto ya que «les añade información mientras está traduciendo sus declaraciones».

Más de 40.000 dosis fuera del mercado

A falta de analizar la pureza de la droga incautada, el subdelegado del Gobierno en Burgos señaló que resulta trascendente que con la incautación de estos casi 4 kilos de esta sustancia, se haya evitado el consumo de más de 40.000 dosis, eso sin tener en cuenta que al ser de gran pureza, en caso de que se mezclara, podría haber supuesto en el mercado negro el doble o el triple dosis. En este punto, advirtió de que «la heroína puede sonar a droga del pasado pero es del presente e intentaremos que no sea del futuro».

En este sentido, el comisario jefe provincial de la Policía Nacional, Jesús María Nogales, aseguró que en la actualidad existe un «cierto repunte» del consumo de heroína en España y una «mayor demanda» y, entre las razones que apuntó, se encuentra el «problema de control en las fronteras del Este de Europa que facilita su entrada». También se refirió a «nuevas formas de consumo» de este tipo de droga frente a la jeringuilla de hace años, proliferan ahora el «consumo por inhalación y fumada que es menos visible».

Por su parte, el capitán Garrido precisó que el grupo criminal detenido estaba perfectamente «organizado» y era «bastante peligroso». Compuesto, dijo, por búlgaros y apenas hablaban castellano, algo que se convirtió en «una de las principales dificultades, unida a las medidas de seguridad que extremaban».

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