La desaceleración de Cataluña restará tres décimas de crecimiento a Castilla y León

Dos hombres se dirigen caminando hacia una manifestación en barcelona./Eric Gaillard-Reuters
Dos hombres se dirigen caminando hacia una manifestación en barcelona. / Eric Gaillard-Reuters

La comunidad será, con Extremadura, la menos contagiada en 2018, según BBVA Research

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

La incertidumbre que emana del desafío secesionista catalán tendrá «un impacto limitado» sobre el PIB del conjunto de España y algo mayor para el de Cataluña; un coste que en términos de crecimiento será de entre una y tres décimas del PIB tanto en 2018 como en 2019 para el conjunto del país, mientras que en Cataluña será mayor y podría situarse entre tres décimas y 1,1 puntos porcentuales, según un informe de BBVA Research. «Entre las comunidades autónomas que podrían observar un efecto contagio como consecuencia de los mayores lazos comerciales se incluyen a Aragón, La Rioja, la Comunidad Valenciana, o Baleares (entre cuatro y seis décimas de PIB). Castilla y León, para la que el servicio de estudios cifra entre dos y tres décimas la ‘factura’ catalana, será con Extremadura la comunidad menos afectada. «En todo caso, es de esperar (...) un repunte en la actividad hacia 2019», añade.

En las relaciones comerciales entre Castilla y León y Cataluña esta última sale más beneficiada, si tenemos en cuenta que sus productos se venden aquí el 35% más de lo que las mercancías castellanas y leonesas se venden allí. Las empresas catalanas registraron en 2016 unas exportaciones interregionales por valor de 2.041 millones de euros con destino Castilla y León, según un documento de Ceprede. Un vistazo al otro platillo de la balanza comercial, el de las compras de bienes y servicios de Castilla y León por parte de las empresas y consumidores afincados en la comunidad catalana, revela que estas ascendieron a 1.353 millones, es decir que Cataluña tuvo un superávit comercial de 688 millones con la región y una tasa de cobertura del 151%.

Más allá de los efectos ligados al shock de incertidumbre sobre la economía catalana, se esperan pocos cambios en 2019. «Ello lleva a dibujar un escenario continuista también en su desagregación regional –explica el estudio de BBVAResearch–, con poca dispersión, donde las comunidades del norte continuarían beneficiándose del aumento de la demanda externa por bienes y las insulares, las del Mediterráneo y el sur notarían la pérdida de algunos vientos de cola (turismo). La comunidad que más podría crecer es Madrid (2,7%), seguida de las insulares, País Vasco y La Rioja (2,5%). En el extremo opuesto, Cataluña y Asturias (2%).

En cuanto a Castilla y León, el informe vaticina un crecimiento del PIBdel 2,6% para este año (una décima más que el conjunto de España) y del 2,3% para 2019 (lo mismo que la media nacional).

La tasa de paro regional caerá al 10,4% en 2019, en un ‘ranking’ que va desde el 6,7% de Navarra al 23,4% de Extremadura

En el informe de este mes de febrero, el servicio de estudios mantiene sus anteriores previsiones de crecimiento del PIB para la economía española para 2018 y anticipa que en 2019 el aumento podría continuar a un ritmo similar. No obstante sí realiza algunos ajustes en las previsiones autonómicas: el crecimiento de Extremadura y Madrid se corrige en 0,2 puntos porcentuales al alza, y el de Aragón y Baleares en 0,1. A la baja se corrigen 3, 2 y 1 décimas, respectivamente, Murcia, La Rioja y Castilla y León.

«En 2019, la inercia de los principales factores (mejora del entorno exterior, menor empuje de la política monetaria a la demanda interna, recuperación del precio del petróleo) continuará evolucionando en la misma dirección, impulsando el aumento de la demanda exterior pero desacelerando la demanda interna». Como consecuencia, el crecimiento de la actividad y del empleo continuará desplazándose hacia las comunidades más orientadas hacia la exportación de bienes, mientras que aquellas comunidades que se benefician en mayor medida de la demanda interna (o del turismo nacional) podrían verse menos favorecidas, detalla el documento.

Empleo y desempleo

En cuanto a la repercusión de l a marcha de la economía en el empleo, la desaceleración catalana supone también un cambio importante: Cataluña creará 136.000 empleos (frente a los 215.000 del bienio 2016-2017). En este bienio las comunidades del Mediterráneo (Andalucía, Baleares, Cataluña, Murcia y C. Valenciana) crearán el 55% del empleo que se generará en España (seis puntos menos que en el bienio 16-17), mientras que las del centro (Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid) aumentarán su peso en once puntos, hasta el 29%.

Ahora bien, las perspectivas de creación de empleo en Castilla y León se mantienen en terreno positivo, pero van encogiendo. Mientras en 2016 el empleo creció el 2,8%, el año pasado lo hizo el 0,8% y en el presente ejercicio las previsiones apuntan al 1%. En 2019 se mantienen en esa línea (1,1%), mientras para el conjunto de España se ofrecen unos más halagüeños 2,5% y 2% en este año y el próximo.

De cumplirse este escenario, en 2019 la tasa de paro podría empezar a rozar lo que se llama «paro friccional (dícese del desempleo voluntario que dura el tiempo entre que un trabajador deja un empleo y encuentra otro), o por lo menos el mínimo histórico, en algunas comunidades».

El servicio de estudios cree que el empleo aumentará el 2% en el conjunto de España y el 1%en la región

La tasa de desempleo regional se situará en 2019 muy cerca del mínimo histórico (alcanzado en 2008) en Asturias, Baleares y País Vasco, y también en Navarra y Aragón, «lo que podría resultar en una presión salarial al alza en estas comunidades, o en dificultades para el funcionamiento normal del mercado de trabajo por la restricción de oferta (problemas para encontrar a personas con ciertas habilidades y restricciones para satisfacer las necesidades de capital humano de las empresas)». Por el contrario, en Andalucía, Canarias y Castilla-La Mancha la tasa de paro no habrá logrado aún situarse por debajo de la media histórica.

Castilla y León, que despidió 2017 con una tasa de paro del 14%, podría reducirla este año al 12,1% y seguir haciéndolo el próximo hasta el 10,4%, con la media nacional en el 14%. El dato de la región sería mejor que el de otras diez comunidades (sobre todo que el de Extremadura –23,4%– y Andalucía –21,5%–), pero no tan bueno como el de otras seis (sobre todo el de Navarra –6,7%–, Aragón –7,6%– y País Vasco y Baleares –7,8%–).

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