Crece el 60% el número de víctimas de malos tratos con protección en Castilla y León

Teniente coronel de la Guardia Civil Javier Peña de Haro./H. Sastre
Teniente coronel de la Guardia Civil Javier Peña de Haro. / H. Sastre

La Guardia Civil atiende en los pueblos de Castilla y León 1.021 casos y las policías locales, 230, y el Cuerpo Nacional de Policía, el resto de los 2.562 casos activos en la comunidad.

S. ESCRIBANO

El número de víctimas de violencia de género con medidas de protección policial en Castilla y León ha crecido el 60% entre 2016 y 2017. Así lo ha puesto de manifiesto Javier Peña de Haro, teniente coronel de la Guardia Civil en la comunidad y jefe de Operaciones de la Comandancia de Valladolid, que ha comparecido en las Cortes en la comisión no permanente para evaluar el cumplimiento y efectividad de la Ley 13/2010, de 9 de diciembre, contra la Violencia de Género.

Ese incremento de víctimas con medidas de protección se ha producido este año sin que el aumento de casos generales haya sido significativo, puesto que se sitúa en el 2%. En Castilla y León hay 2.562 casos 'activos', de los que la Guardia Civil atiende en las localidades de menos de 20.000 habitantes 1.021. Peña de Haro ha explicado que en 592 no se aprecia un riesgo que aconseje medidas directas, pero sí en 429, en los que se aplican medidas de protección policial, desde contactos telefónicos, acompañamientos o vigilancias de los entornos en los que hace su vida la mujer maltratada.

El mando de la Guardia Civil ha destacado que cualquier medida se toma a partir de una denuncia, que los miembros y fuerzas de seguridad pueden actuar de oficio en ocasiones, ante la sospecha de la existencia de un posible caso, pero que luego la víctima debe ratificarla. «Eso no siempre ocurre», ha lamentado el compareciente.

Peña de Haro ha reconocido la «frustración» de los agentes cuando se retiran las denuncias, pero ha señalado que «en absoluto se puede culpabilizar a la víctima». Para combatir esa situación, el teniente coronel ha defendido la necesidad de que cuenten con un asesoramiento jurídico y refuerzo psicológico como preparación para afrontar un proceso que puede ser largo.

El mando de la Guardia Civil ha explicado que a lo largo de todo ese proceso surgen necesidades muy variadas que pueden requerir de esa asistencia jurídica, psicológica, policial o de prestaciones sociales. «El talón de Aquiles del sistema» sería, a juicio de Peña de Haro, la capacidad para integrar todo eso, por lo que destacado el papel que debe tener el «profesional de referencia» para la víctima.

El compareciente ha elogiado la herramienta 'Viogen', que facilita el intercambio de información entre los distintos cuerpos policiales, algo básico, según ha explicado a los procuradores y procuradoras que asistían a la comisión parlamentaria, por la enorme movilidad que se da en muchos casos en los lugares de residencia de las víctimas y de sus maltratadores.

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