Detenido en Medinaceli un joven de 23 años con antecedentes psiquiátricos por decir que llevaba una bomba en un autobús

Autobús retenido a la altura de Medinaceli./Ical
Autobús retenido a la altura de Medinaceli. / Ical

Activado el protocolo de seguridad para comprobar la amenaza, con el desplazamiento de los Tedax desde Burgos y un equipo del Servicio Cinológico de Zaragoza

ICAL

La Guardia Civil de la Comandancia de Soria detuvo este domingo a un hombre de 23 años con antecedentes psiquiátricos que viajaba en un autobús de la línea regular de autobús entre Madrid y Logroño. El joven, con un elevado estado de agitación, amenazó al resto de los pasajeros e incluso llegó a comentar que llevaba una bomba en su mochila.

Ante estas amenazas, el conductor del autobús decidió detener el vehículo en el punto kilométrico 7 la autovía A-15 en dirección de Soria, a la altura de Medinaceli. Posteriormente, avisó sobre las 10.40 horas al Centro de Emergencias del 112 que comunicó el incidente a la Guardia Civil.

Los pasajeros bajaron del vehículo y los agentes de la Benemérita, al llegar al lugar de los hechos, detuvo a la persona que había causado la alarma. Se trata de K.B., de 23 años y vecino de Soria.

La amenaza de que llevaba explosivos en una mochila o en su equipaje hizo que, por precaución, se activase un protocolo de actuación. Por lo tanto, se avisó al Grupo de Desactivación de Explosivos de la Guardia Civil (Tedax), con sede en Burgos, y a un equipo con un perro especializado en detección de explosivos que se desplazó desde Zaragoza.

Entre tanto, se cortó la carretera y se desvió el tráfico por la antigua N-111. Los pasajeros fueron trasladados en otro autobús hasta Soria.Los Tedax y el perro del Servicio Cinológico confirmaron, tras revisar el interior del autobús y el equipaje, que no había explosivos de ningún tipo y la carretera se reabrió al tráfico con normalidad pasadas las 15 horas.

El detenido fue trasladado, en un primer momento, al cuartel de Medinaceli para luego llevarle a un centro de Sacyl y pasar a disposición judicial.

La subdelegada del Gobierno en Soria, Yolanda de Gregorio, que se desplazó al lugar de los hechos, valoró la profesionalidad de los agentes desplazados hasta Soria, así como de los guardias civiles que intervenieron desde el primero momento, procedentes de Medinaceli y Almazán. En total, hubo movilizados una treintena de guardias civiles. También tuvo palabras de reconocimiento para el conductor del autobús por su actitud serena y tratar de tranquilizar al joven.

De Gregorio comentó que, ante este tipo de amenazas, es preferible «excederse» en la adopción de medidas en lugar de «tener que lamentar males mayores». En este caso, se felicitó por que todo haya quedado en un «susto» de una persona con problemas mentales.

También tuvo palabras de agradecimiento para el alcalde de Medinacelli y para los vecinos de la localidad puesto que los 16 ocupantes del autobús fueron trasladados hasta el pueblo en taxis y vehículos particulares.

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