Cinco empresas concentran seis de cada diez euros de exportaciones de la Comunidad y 2.240 venden menos de 5.000 euros

Las empresas de Castilla y León muy desigualadas.Gráfico
Las empresas de Castilla y León muy desigualadas.

Un informe de la Consejería de Economía y Hacienda revela que nueve empresas de Castilla y León vende productos al exterior por encima de los 250 millones de euros, cuatro más que hace cinco años

ICAL

El tamaño si que importa para dar el salto a los mercados internacionales. La radiografía de la estructura exportadora de Castilla y León refleja una dependencia casi absoluta sobre un puñado de empresas. Los datos que maneja la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta indican que solo cinco compañías absorbieron el 56,9 por ciento del total de exportaciones de la Comunidad en 2016, un año récord con 16.231,81 millones de euros; y las diez que más vendieron fuera asumieron el 65,4 por ciento del global.

Las cifras facilitadas a Ical por el departamento que dirige Pilar del Olmo indican que las empresas exportadoras totales de Castilla y León, pasaron de 4.334 en 2011 a las 5.282 en 2016, con un crecimiento del 17,9 por ciento. Sin embargo, cabe destacar que sólo 1.775 eran consideradas el año pasado exportadores regulares (las que habían vendido en mercados internacionales durante cuatro años consecutivos), 427 más que cinco años antes, con un avance porcentual del 31,6 por ciento.

La concentración exportadora es tan intensa en Castilla y León, que las 50 primeras empresas en volumen ya suman el 81,7 por ciento del total; las 100 primeras, el 87,6 por ciento; las 500 primeras, el 97,3 por ciento; y las 1.000 primeras, el 99,2 por ciento. La estructura exportadora en España está repartida de forma más equilibrada, ya que las cinco primeras empresas asumieron el 11,2 por ciento del conjunto de las ventas al exterior en 2016, y las 50 primeras sumaron un 31 por ciento; porcentaje que crece por tramos hasta llegar al 66,9 por ciento de las mil primeras.

Cada vez más concentradas

La concentración exportadora lejos de remitir con los sucesivos planes de internacionalización se hizo más patente en los últimos cinco años. Las cinco primeras exportadores pasaron de absorber el 52,5 por ciento del total de las ventas al exterior al 56,9 por ciento en un lustro; y las diez primeras, del 63,6 al 65,4 por ciento.

El informe de la Junta precisa que las ventas medias del total de exportadores de Castilla y León se situaron el año pasado en 3,07 millones de euros, mientras que para los regulares ascendió a 8,75 millones. En España, el global de empresa exportadoras realizó unas ventas medias en el extranjero durante 2016, por 1,71 millones de media, cifra que para los regulares se elevó hasta los 4,82 millones, muy por debajo de la media de la Comunidad, mucho más concentrada.

Cifras menores

Cabe destacar que del total de exportadores de Castilla y León, la inmensa mayoría, 2.240 empresas, vendieron productos en mercados de otros países por menos de 5.000 euros; 988 por entre 5.000 y 25.000 euros; y 343 entre 25.000 y 50.000 euros. Es decir, 3.571 exportadores, el 67,6 por ciento del total, exportaron por debajo de los 50.000 euros. Asimismo, entre 500.0000 y menos de cinco millones fueron 613; entre cinco y 50 millones, 175; entre 50 y 250 millones, 21; y más de 250 millones, nueve.

El volumen absoluto por tramos del conjunto de estas empresas refleja que las actividades con ventas por debajo de los 5.000 euros aportaron a las exportaciones 2,53 millones de euros; las de entre 5.000 y menos de 25.000, 12,04 millones; y las de entre 25 y menos de 50.000, 12,21 millones de euros.

Exportadores regulares

Los datos de exportadores regulares coinciden mayoritariamente con matices con los tramos de mayores volúmenes de ventas. Así, entre los exportadores regulares (1.775), el mayor número, 500, estaba en el tramo entre medio millón y menos de cinco millones; seguido de los 493 entre 50.000 y por debajo de 500.000 euros aunque también había 158 de entre cinco y 50 millones; 20 de entre 50 y 250 millones; y nueve que vendían productos por más de 250 millones.

En cifras absolutas, sólo esas nueve empresas sumaron 10.371 millones de euros de ventas al exterior en 2016; mientras que la veintena del tramo anterior sumó 1.918,7 millones; y las 158 que vendieron entre cinco y menos de 50 millones, 2.305,6 millones.

Evolución

Si se analiza la evolución de los exportadores globales, los más pequeños fueron los que nutrieron las cifras, ya que eran 1.656 en 2011, lo que supone que sumaron 584 hasta los 2.240 de 2016. Con todo, todos los tramos añadieron empresas en los años de estudio.

Por lo que respecta a los regulares, cabe destacar que los que vendieron más de 250 millones de euros en mercancías al exterior, pasaron de seis en 2011 a nueve en 2016; los de entre 50 millones y menos de 250 sumaron siete, hasta la veintena; y los de entre cinco y menos de 50 millones, 31 hasta los 158.

Aliados frente al competidor internacional

El presidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio de Castilla y León, Fernando Escobillas, destacó a Ical, que uno de los retos pendientes en Castilla y León es que las pymes y micropymes “ganen tamaño”. “No es tarea fácil”, dijo, para recordar que el 96 por ciento del tejido empresarial de la Comunidad está formado por empresas de menos de diez trabajadores, que “en lo último que piensan es en lanzarse a la exportación y mucho menos a la internacionalización”.

En este sentido, trasladó que “debemos apostar por la cooperación empresarial, que no sólo es conveniente sino necesaria, con el fin de que haya empresas que se agrupen bajo la premisa de que el mercado interior es un aliado y el competidor es el mercado internacional”.

Fernando Escobillas defendió que un mayor tamaño medio empresarial “mejora aspectos como la financiación, haciendo posible una apertura a fuentes alternativas a los bancos, además propicia que puedan asignarse partidas suficientes a la innovación relacionada con procesos y productos, y posibilita que se pueda abordar con garantías de éxito el reto de la exportación, que es la vía más directa para vender más y diversificar el riesgo inherente a determinados mercados”.

De hecho, expuso que una pyme que se plantee salir al exterior con sus productos, no sólo tiene que estar “persuadida de su calidad contrastada y su aportación de valor al mercado”, sino que “debe contar con una posición financiera suficiente para aguantar las nuevas necesidades de tesorería con que afrontar el incremento de los pedidos y el alargamiento de los periodos de cobro, aparte de situaciones sobrevenidas, como el impacto en la cuenta de resultados que pueden derivarse de los riesgos de cobro o de una ineficiente gestión del tipo de cambio”.

“Considero que aumentar la dimensión de las empresas es la fórmula para defender a la economía de los efectos de la crisis y esto tiene que ser una de las prioridades de todos, pues requiere de todos y del efecto tractor de las grandes empresas hacia las pymes. Aumentar el tamaño de las pymes debe ser un trabajo conjunto de la sociedad”, sentenció.

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