Los castellanos y leoneses son los menos estresados de España, aunque uno de cada tres sufre este problema

Las altas temperaturas hacen que la gente salga a dormir la siesta en cualquiera de los parques de la ciudad. / Leticia Pérez

La mitad cuenta con un exceso de actividades y los síntomas más frecuentes son irritabilidad, ansiedad y fatiga mental

ICAL

Uno de cada tres castellanos y leoneses, el 32,7 por ciento, siente estrés frecuente o continuamente, lo que convierte a los habitantes de Castilla y León en los menos estresados de todo el país, frente a los de Cataluña, donde el 47,1 por ciento afirma sentir este problema frecuente o continuamente, según el VII Estudio CinfaSalud 'Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés', avalado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) y que se presenta con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre.

En concreto, los síntomas que más a menudo afectan a los castellanos y leoneses que sufren estrés son la irritabilidad (53,8 por ciento), la ansiedad (36,6 por ciento) y la fatiga mental (32,3 por ciento), seguidos del insomnio (30,1 por ciento) y la fatiga física (29 por ciento).

Además, a nivel nacional, más de la mitad de los encuestados (53,3 por ciento) que sufren estrés frecuente o continuo afirma que este ha terminado por generarle enfermedades físicas o problemas psíquicos o emocionales; cuatro de cada diez (38,6 por ciento) declaran problemas de concentración y rendimiento; el 4,6 por ciento asegura que le ha hecho perder a sus amigos; y el 4,3 por ciento, que le ha llevado a renunciar a su empleo. Por último, el 1,7 por ciento indica que el estrés ha sido motivo de divorcio o separación y el 1,5 por ciento, de despido laboral.

Como explica el doctor Julio Maset, médico de Cinfa, “el estrés es una reacción rápida del cuerpo ante una demanda o desafío, que no tiene por qué ser negativa. De hecho, un nivel moderado de estrés es normal. El problema surge cuando el individuo no cuenta con los recursos suficientes para afrontar esta demanda y se siente sobrecargado. Si esta situación se prolonga en el tiempo, la salud física y mental de la persona puede acabar deteriorándose”.

El estudio se basa en un cuestionario online realizado a una muestra representativa de 3.009 mujeres y hombres españoles de entre 18 y 64 años de todas las comunidades autónomas. De acuerdo con los resultados, en España, cuatro de cada diez participantes (42,1 por ciento) se sienten estresados frecuente o continuamente, lo que equivale a casi 12 millones y medio de españoles (12.413.000) en edad adulta.

Exceso de actividades

De los castellanoleoneses que sufren estrés, el 49,5 por ciento lo atribuye al exceso de actividades. Las siguientes causas más frecuentes son el cansancio o sueño (45,2 por ciento), los problemas laborales (44,1 por ciento), la enfermedad propia o de un familiar (41,9 por ciento) y los problemas emocionales (37,6 por ciento).

En general, a nivel nacional, el estrés afecta más a menudo a la mujer que al hombre -una de cada dos (48,7 por ciento) declara sentirlo frecuente o continuamente, frente a uno de cada tres varones (31,5 por ciento)-, mientras que quienes tienen menos de 45 años presentan más estrés que quienes han superado esta edad. A partir de los 31 años, un 61,2 por ciento de quienes dicen sentir estrés continuamente tiene niños y la intensidad de este problema aumenta con el segundo hijo.

Por ocupación, los estudiantes son quienes más indican sufrir estrés de manera frecuente o continua (55,6 por ciento), seguidos de las personas en busca de su primer empleo (50,7 por ciento), y en tercer lugar, de los trabajadores, tanto por cuenta ajena como propia (41,4 por ciento en ambos casos).

Sobrecarga de tareas

En Castilla y León, cuatro de cada diez trabajadores que afirman sufrir estrés laboral (42,1 por ciento) señalan que la principal causa que lo provoca es la sobrecarga de tareas -porcentaje que los sitúa como los encuestados que menos estrés sufren por esta razón de todas las comunidades, frente a Cataluña (70,6 por ciento)-. Además, a tres de cada diez (29,8 por ciento) trabajadores castellanos y leoneses les estresa el temor a no estar a la altura de las expectativas y a dos de cada diez (22,8 por ciento) –porcentaje más alto del país-, la relación con sus superiores.

También las nuevas tecnologías se están revelando como fuente de estrés, hasta el punto de que casi tres de cada diez españoles (28,3 por ciento) declaran que estas lo aumentan. De ellos, siete de cada diez (68,2 por ciento) indica que este estrés tecnológico o tecnoestrés está originado por la imposibilidad de “desconectar” y, de hecho, la mitad de los encuestados en Castilla y León que trabajan y se han sentido estresados alguna vez en el último año recibe correos o llamadas de trabajo fuera de horario laboral (50,9 por ciento). Las otras razones por las que los españoles sienten que las nuevas tecnologías incrementan su estrés son la necesidad de respuesta inmediata que implican (54,6 por ciento) y la adicción o dependencia que pueden generar (33,0 por ciento).

Medidas de choque

En Castilla y León, las medidas para aliviar el estrés a las que más a menudo recurren los encuestados son conversar con amigos o con la familia (47,5 por ciento), aceptar la causa del estrés e intentar que no les afecte tanto (33,7 por ciento) y practicar otros hobbies (31,7 por ciento). De hecho, según el estudio, las personas que hacen deporte, evitan estilos de vida poco saludables y siguen una alimentación correcta se estresan con menor frecuencia.

El estudio indica que el 7,9 por ciento de encuestados de la Comunidad que sufre estrés no hace nada al respecto y solo el 5 por ciento busca apoyo profesional. Por otro lado, ya a nivel nacional, a la mitad (52,4 por ciento) de las personas que acuden al médico o al psiquiatra con síntomas de estrés se le recomienda aprender hábitos saludables y técnicas de autocontrol, mientras que al 58,4% se le prescribe medicación. De hecho, el 16,4 por ciento de los españoles con estrés recurre a ansiolíticos, relajantes, antidepresivos o somníferos bajo prescripción médica y un 3,1% declara automedicarse con estos mismos fármacos, una práctica altamente desaconsejada, debido al estricto control médico que requiere la toma de este tipo de medicación. En Castilla y León, el 17,2 por ciento de los encuestados toma fármacos prescritos por su médico, mientras que el 3,2 por ciento confiesa automedicarse.

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