Una inyección de 1,5 millónes permitirá a León tener 18.100 puntos de conexión ultra rápida

Banda ancha. /Gráfico
Banda ancha.

La banda ancha ultra rápida llega ya al 61% de los ciudadanos de Castilla y León, 15 puntos por debajo de la media nacional | La brecha con España crece más de un 6% en el último año y sitúa a la Comunidad en el puesto 15 de las autonomías

ICAL

Seis de cada diez castellanos y leoneses cuentan ya con cobertura de internet a velocidad ultra rápida, (100 Mbit/segundo), según los datos aportados por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. No obstante, la Comunidad está 15 puntos por debajo de la media nacional (76 por ciento) y casi 35 por detrás de la autonomía más avanzada en este sentido, Madrid, que cuenta con algo más del 96 por ciento de la población con acceso a banda ancha ultra rápida. Junto a la Comunidad de Madrid, aparecen en el podio el País Vasco (93,5 por ciento) y Cataluña (83,1).

En el último año, la cobertura de banda ancha en Castilla y León subió casi cinco puntos gracias a las subvenciones del 'Programa de Extensión de Banda Ancha de Nueva Generación (PEBA-NGA) 2013-2107' -cofinanciado por el Estado y la UE a traves de fondos FEDER- pero la brecha respecto a la media de España se amplió ya que en el conjunto del país creció algo más, casi un seis por ciento. De esta manera, Castilla y León ocupa el puesto 15 de 17 comunidades. Solo figuran por detrás Galicia (59,1 por ciento de cobertura), Castilla-La Mancha (50,9 por ciento) y Extremadura (48,4 por ciento).

En 2017, el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital otorgó mediante el PEBA 11,5 millones de euros en subvenciones a los operadores para la implantación de banda ancha en Castilla y León, lo que supuso el 70 por ciento de la inversión total de las compañías de telecomunicaciones, que ascendió a 16,4 millones.

Ese dinero servirá para que de aquí a dos años máximo 233.996 ciudadanos de 109 localidades de la comunidad tengan a su alcance una conexión ultra rápida a Internet, o lo que es lo mismo 133.712 viviendas y locales (comercios o empresas) puedan conectarse a la red a alta velocidad.

El procedimiento que prevé el PEBE para la ampliación de la red de banda ancha es sencillo. El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital estudia las zonas de cada comunidad donde aún no llega internet ultra rápido y según sus caracterícticas -dispersión geográfica, número de habitantes, dificultades orográficas, etc- se sacan a concurso con una subvención pública que en el caso de Castilla y León llegó el año pasado al 70 por ciento del coste estimado del proyecto.

“Se hace así para lograr que los operadores privados se animen a invertir en esos lugares que nunca serían rentables sin las ayudas públicas. No es lo mismo llevar la banda ancha a un lugar remoto con pocos vecinos y salvando accidentes geográficos que hacerlo dentro de un núcleo urbano bien comunicado”, explican fuentes del Ministerio. No obstante, añaden, se pretende siempre que la subvención sea la menor posible para lograr una mayor eficiencia de los recursos públicos.

Por provincias, en 2017 las subvenciones más cuantiosas en Castilla y León llegaron a Ávila, donde la ayuda pública fue de 3,2 millones de euros y servirá para que en el plazo máximo de dos años casi 39.000 viviendas y locales empresariales reciban Internet a alta velocidad. Segovia recibió 1,6 millones con lo que se llegará a unos 20.500 hogares y empresas, mientras que León obtuvo 1,5, que darán como resultado 18.100 puntos de conexión ultra rápida.

Poco mas de un millón es lo que recibieron Valladolid, Burgos y Palencia donde se beneficiarán 11.300, 12.400 y 12.100 hogares y empresas respectivamente. En Salamanca las ayudas ascendieron a 835.000 euros que se traducirán en 7.900 nuevos puntos de conexión de banda ancha y a Soria fueron a parar 618.000 con unos 7.600 viviendas y locales empresariales beneficiados. Zamora es la provincia que menos subvenciones recibió para la implantación de la banda ancha con 457.000 euros, con 4.800 nuevos puntos de conexión ultra rápida a la red.

Desde 2013, cuando se inició el PEBA se han concedido ayudas a los operadores en Castilla y León por valor de 15,9 millones de euros que en total invirtieron 28,5 millones en llevar la banda ancha a 160 pueblos y ciudades. En total se han beneficiado más de 417.000 ciudadanos y 238.400 viviendas y locales comerciales y de empresas. Dichas ayudas han ido creciendo paulatinamente año tras año de tal forma que el primer año en que se percibieron, 2014, ascendieron a solo 61.159 euros. En 2015 las subvenciones crecieron hasta los 3,3 millones euros y en 2016 bajaron a poco más de un millón de euros. El año pasado la cantidad se disparó hasta los más de 11,5 millones de euros.

Cabe destacar que el coste de llevar la banda ancha a las zonas que aún no lo tienen es cada vez mayor. “Es lógico que así sea”, dicen fuentes del Ministerio que explican que “los operadores buscan primero las zonas más rentables para invertir”. Eso se demuestra con cifras. En 2014 las ayudas de 61.159 euros en Castilla y León sirvieron para que las operadoras invirtieran 298.000 euros, es decir casi multiplicaron por cinco la subvención recibida. El año pasado, sin embargo, los más de 11,5 millones de ayudas sirvieron para una inversión que ni siquiera dobló esa cifra: 16,4 millones. “Solo el 21 por ciento de las poblaciones de Castilla y León que reciben ayudas para la implantación de banda ancha tienen más de 500 habitantes”, señalan fuentes del Ministerio para explicar estos datos.

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