La ansiedad y la depresión, motivos del 80% de los abortos

La ansiedad y la depresión, motivos del 80% de los abortos

El 37% de las mujeres que tienen un embarazo no deseado no utilizan anticonceptivos

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Cierta relajación de costumbres y un aumento de la población inmigrante –solo el 36% usaba anticonceptivos en los casos de aborto de este colectivo frente al 54% de las españolas– provocó un considerable aumento de interrupciones voluntarias del embarazo durante los primeros años de este siglo XXI y así se pasó de los 2.730 abortos de 1997 en la comunidad, primer año de la base de datos completa de la Dirección General de Salud Pública de la Junta, a la cifra más alta, de 3.582, en 2011.

Un incremento generalizado en toda España y que algunos trabajos relacionaron con la crisis y la dificultad económica para poder aumentar la familia. Diversos informes y encuestas, como el CIS o el barómetro sanitario, situaron como causa con peso en esta decisión la situación laboral y económica. Después de ese pico el descenso, con algún altibajo, ha sido continuado y el último balance cerrado, de 2016 (siempre llevan un año de retraso), ya registra un considerable descenso con 2.490 casos de abortos en Castilla y León.

La interrupción voluntaria ha descendido pues en una comparativa 2016 y 2015 en un 6,11%; lo que sitúa a Castilla y León en una tasa de 6,05 casos por mil mujeres de entre 15 y 44 años y con el máximo de 8,96 en el grupo de 20 a 24 años (12,11 en Valladolid y de 10,83 en León) para descender con la edad. En 2016 se constata el menor número de los registrados durante el presente siglo.

La Administración valora, no obstante, mejoras en los registros que justificarían también un aumento de casos en los años pasados, además de la práctica desaparición de las intervenciones clandestinas o realizadas en el extranjero. Además, varios trabajos sobre población adolescente detectan un aumento de la conducta sexual de riesgo que va alarmantemente en ascenso entre los jóvenes.

Ausencia de anticonceptivo

Resulta, en este sentido, al menos llamativo que todavía haya un 36,9% de mujeres que optan por abortar que no usaron ningún método anticonceptivo. Entre las que sí usan protección, los métodos más habituales son los de barrera como el preservativo o el diafragma, entre otros. Esta fue la opción del 41,7% de las mujeres que no deseaban quedarse embarazadas, concretamente la decisión de 1.039 en el año 2016; el siguiente en frecuencia, con el 18,9%, fueron los hormonales. Una gestación no deseada se produce, según estas estadísticas, con mayor frecuencia (60,8%) en grandes poblaciones y la mayoría de las interrupciones (57,3%) tuvieron lugar antes de la novena semana de progreso gestacional.

En cuanto a las causas, todas ellas legales, que determinan un aborto, el principal motivo es una petición de la propia mujer (85,9%) y principalmente por trastorno adaptativo bien mixto – ansiedad y depresión– o bien uno de ambos de forma que ocho de cada diez abortos se producen por un problema grave en este sentido hasta el punto de suponer un grave riesgo para la salud de la afectada.

Supuestos

Hay además un 6,6% de casos, 190, en los que son las anomalías del feto la causa para tomar tal decisión. Ocurre fundamentalmente, en 69 casos, el 36,3%, por haberse diagnosticado un síndrome de Dwon. Las malformaciones en el sistema nervioso, con 20 casos (10,5%) son la siguiente causa más frecuente.

La legislación actual permite los supuestos de causas médicas por grave riesgo para la salud o la vida de la madre, de anomalías en el feto o de enfermedades y problemas del niño incompatibles con la vida o incurables.

El informe de la Consejería de Sanidad también revela respecto a las mujeres residentes en la comunidad a las que se les practicó un aborto, que el 76,55% nacieron en España y el 86,6% en algún país europeo. Las provincias donde reside el mayor porcentaje son Valladolid (26,2%) y León (24,3%). Del 23,45% de las que no son españolas, su procedencia principal es de países americanos (10,6%) y europeos (10%) y el 41,4% cuenta con menos de diez años de residencia en España desde su llegada. Rumanía y Bulgaria son los orígenes más frecuentes cuando se trata de extranjeras.

En cuanto al perfil de edad, el 80% los casos se concentran entre los 20 y los 39 años y las tasas más elevadas se registran entre los 20 y 24 años. Respecto a su situación familiar y personal, más de la mitad conviven con su pareja y el casi 31% con algún familiar, generalmente los padres, y esta situación se da sobre todo hasta los 25 años. Solo el 12,4% vive sola.

El 33,5% de las mujeres tiene una formación de bachillerato o FP; el 30,6% la ESO o equivalente y, el restante 24,3%, estudios universitarios

La situación de independencia económica no parece marcar importantes diferencias. El 58% dispone de ingresos económicos propios, la mayoría por cuenta ajena y hay un 3,7% que son autónomas, obtenidos del trabajo por cuenta propia (3,7%) o por cuenta ajena (53,9%). Cuando no disponen de dinero para pagarse esta intervención, el aborto es sufragado por sus familiares (50,8%) o por la pareja (33,0%) .

Además, el 47,4% de los casos fueron costeados con fondos públicos, especialmente en Burgos y Ávila. En el 34,3% en centros radicados Castilla y León y el 13,1% en otras comunidades. En Castilla y León casi ningún hospital público practica un aborto por cuestiones de objeción médica de conciencia. Por ello, estas situaciones se derivan a los centros autorizados y, para ello, en la comunidad. Concretamente en Burgos, al Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro (que sí es de Sacyl); en León, al Centro Ginecológico Buenavista; en Salamanca, al Multimédica-Centro, y en Valladolid, a la Clínica Ginemédica.

En cuanto a la situación personal, esta evaluación concreta que el 51,5% de las mujeres no tienen ningún hijo a cargo y el 6,3%, tres o más. Hay 70,8% para las que esta fue su primera intervención, pero para el 2% de ellas era al menos la tercera ocasión que se le realizaba.

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