Más de 83.000 personas salen de una situación de pobreza o riesgo de exclusión social en Castilla y León desde 2014

Más de 83.000 personas salen de una situación de pobreza o riesgo de exclusión social en Castilla y León desde 2014

La Comunidad es la que que menor tasa de privación material severa presenta en todo el país, con un 2%, frente al 5,8% de la media estatal, y un descenso de 16.000 personas en dos años

ICAL

Un total de 83.316 personas abandonaron en los dos últimos años su situación de pobreza o de riesgo de exclusión social en Castilla y León, donde en la actualidad 567.824 habitantes (299.688 hombres y 268.153 mujeres) padecen esa situación. Esa cifra supone un 23,2 por ciento del total de la población de la Comunidad, mientras que en el ámbito nacional el indicador se incrementa hasta el 27,9 por ciento.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, y el presidente de EAPN (European Anti Poverty Network) en Castilla y León, Daniel Duque, presentaron en la tarde de este lunes en Valladolid estos datos referidos a la Comunidad dentro del ‘VII Informe anual sobre el riesgo de pobreza y exclusión de EAPN’.

Esa cifras se refieren al indicador Arope, que aglutina a las personas en situación de pobreza económica (el 17,7 por ciento en Castilla y León, frente al 22,3 por ciento en la media nacional), en situación de privación material severa (dos por ciento en Castilla y León, con la tasa más baja de toda España, frente al 5,8 por ciento de la media estatal), y en situación de baja intensidad de trabajo por hogar (14,2 por ciento en la autonomía y 14,9 por ciento en el conjunto del Estado).

El informe desvela que estamos en una situación muy similar a la que presentaba la Comunidad en 2008, en los inicios de la crisis, y muy por debajo de la media nacional. Los peores picos se registraron en 2011 y en 2014, y hemos reducido el indicador Arope un punto respecto al año anterior”, explicó Duque.

En su intervención, expuso que “hay una tendencia decreciente en el índice Arope pero hay que seguir trabajando” y señaló que “las políticas regionales son muy relevantes para que estas tasas disminuyan”, ya que “en las comunidades donde se ha implementado mejor políticas sociales, las dos últimas variables son más bajas”. “Debemos seguir trabajando para que las políticas pongan en el centro a las personas en situación de vulnerabilidad”, apuntó.

Además, explicó que “con la crisis ha aumentado muchísimo la desigualdad, ya que, en el ámbito nacional, el 20 por ciento de la población que más cobra cobra 6,6 veces más que el 20 por ciento de la población que menos cobra”. Además, expuso que “el perfil de las personas afectadas ha variado” y se refirió al envejecimiento de la población de la autonomía, que obliga a “plantear soluciones para la reducción de la tasa Arope” y a “intentar conseguir empleo que mejore la intensidad de trabajo por hogar”.

El trabajo desde servicios sociales

Por su parte, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, afirmó que este informe, que refleja datos al cierre de 2016, está hecho “desde el rigor” para reflejar la situación y evolución de la pobreza en Castilla y León. “La carencia material severa es el tipo de pobreza más duro. Esa parte es la más vinculada con las políticas de protección social, que directamente afectan a la Consejería de Familia, y en ese indicador presentamos la tasa más baja de todas las comunidades, ya que la tasa nacional prácticamente triplica la de la autonomía”, apuntó.

Así, la consejera afirmó que desde 2014, un total de 15.915 personas ha salido de la situación de privación material severa en la Comunidad, hasta las 48.950 al cierre de 2016. Esa situación, según precisó Duque, la presentan personas que no cumplen al menos cuatro de los nueve indicadores contemplados (entre ellos, comer carne o pescado cada dos días, tener coche, poder asumir un pago extraordinario, irse una semana de vacaciones o tener móvil).

Por otra parte, otras 75.726 personas abandonaron la situación de pobreza económica en Castilla y León en los dos últimos años, hasta un total de 433.211. Eso hace que hayan salido de la pobreza en Castilla y león cerca de 92.000 personas, merced a las actuaciones en materia de servicios sociales desarrolladas desde el Gobienro regional, en colaboración con el tercer sector y con el Diálogo Social, según apuntó la consejera, que aseguró que en momentos de bonanza esa tasa suele quedar estabilizada: “Uno de los grandes retos que tenemos por delante es poder seguir reduciéndola”, defendió.

“Todos los indicadores del informe descienden respecto a 2015, y todos están por debajo de la media estatal”, apuntó, antes de resumir sus conclusiones en vista del informe: “La tendencia de la evolución de las tasas de pobreza es positiva, especialmente en estos dos años; y las actuaciones desde la Junta están resultando efectivas y adecuadas, ya que ofrecemos respuestas adecuadas a las necesidades de las personas, en colaboración con el tercer sector y con el Diálogo Social”. “Hemos llegado a más personas, y hemos ofrecido más recursos y más servicios”, sentenció.

Sin embargo, aseguró que “no podemos dejar de trabajar y esforzarnos, pues aún hay personas que lo están pasando mal”. “Por ello, desde el Gobierno regional se han puesto en marcha diferentes iniciativas, como el Plan Estratégico de Servicios Sociales, donde uno de los grandes retos es la inclusión”, concluyó.

Según detalló, las actuaciones de la Junta de Castilla y León se enmarcan en la Red de Protección a las familias y personas. Una Red que ofrece respuestas eficaces a miles de familias y personas en Castilla y León: atiende a más de 170.000 personas de media al año, 171.000 personas en 2015, 184.000 en 2016 y previsión de 190.000 durante este año gracias a un incremento de los fondos destinados a su mantenimiento y mejora con 169,79 millones de euros en 2015, 183 en 2016, hasta alcanzar los 190 millones para 2017, es decir, casi un 12 por ciento más que al inicio de la presente legislatura.

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