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Del Olmo vaticina un crecimiento entorno al 3% en 2016 y rechaza una desaleración importante en 2017

Pilar del Olmo, consejera de Hacienda.
Pilar del Olmo, consejera de Hacienda.
  • El PIB de la Comunidad se desacelera en el tercer trimestre del año hasta el 3% aunque el periodo fue «excepcional» en generación de empleo, con 44.507 puestos a tiempo completo

La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, destacó hoy que la economía de Castilla y León podrá superar este año la previsión de crecimiento fijada por la Junta en el 2,7 por ciento y defendió que «no existen motivos más allá de las incertidumbres» para pensar que no irá bien también en 2017. En este sentido, aunque reconoció que este año se producirá «cierta desaceleración» respecto a 2015, que fue «muy bueno», defendió que con crecimientos al tres por ciento «no hay motivo de preocupación» y trasladó que para 2017, espera «superar las previsiones de desaceleración importante» de los analistas, que sitúan el avance económico en el entorno del dos por ciento.

Pilar del Olmo, que presentó este lunes los datos de la Contabilidad Regional correspondiente al tercer trimestre del año, destacó que «tampoco vamos a estar tan mal» como apuntan los analistas en 2017 e incidió en que son tantas las incertidumbres, como el comportamiento del mercado de EEUU o las materias primas, que es muy difícil hacer una previsión de lo que ocurrirá.

Del Olmo precisó que la economía de Castilla y León registró un crecimiento internanual del tres por ciento en el tercer trimestre de 2016, cuatro décimas menos que en el trimestre anterior. Asimismo, la variación intertrimestral se situó en el 0,3 por ciento, frente al 0,9 por ciento de los tres meses anteriores. Del Olmo expuso que Castilla y León creció dos décimas menos que la media en España, aunque superó el 1,8 por ciento de la UE de los 28, con lo que «el crecimiento nos hará converger con Europa».

La consejera explicó que la evolución económica vino lastrada por la crisis del sector minero, que no produjo carbón en los meses de estudio, y la caída de producción de las térmicas, aunque auguró su recuperación para los meses finales del año. A pesar de la rebaja del ritmo de crecimiento, Del Olmo recalcó que el tercer trimestre fue «excepcional» en materia de empleo, ya que aumentaron un 4,5 por ciento en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, 1,9 puntos más que en el precedente, con 44.507 puestos más que los contabilizados en 2015.

La consejera aclaró que desde la perspectiva de la oferta, durante el tercer trimestre de 2016 se produjo un mayor crecimiento del Valor Añadido Bruto de los servicios y de la construcción y una desaceleración del sector primario y de la industria.

En concreto, indicó que el VAB del sector primario de Castilla y León tuvo una variación interanual del 5,4 por ciento (5,5 por ciento en el periodo anterior), con un crecimiento de la producción agrícola y un decremento de la ganadera. Precisó la consejera que en el último avance disponible de producción de cultivos de la campaña 2015/2016 (correspondiente a septiembre de 2016) se refleja una subida de la producción agrícola superior a la de la campaña anterior, aunque en el sector ganadero descendió de la producción frente al aumento anotado en el trimestre precedente.

En cuanto al VAB de la industria, Del Olmo comentó que experimentó un incremento del 1,5 por ciento en el tercer trimestre del año, inferior al observado en el periodo anterior (5,7 por ciento), como consecuencia de una mayor contracción de las ramas energéticas y una desaceleración del de las ramas manufactureras. Y es que las ramas energéticas decrecieron el 10,5 por ciento interanual (-2,7 por ciento en el segundo trimestre), por la mayor contracción del suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado así como de las ramas extractivas en este periodo.

Por su parte, las ramas manufactureras presentaron una variación anual del 3,3 por ciento en este trimestre, inferior a la reflejada en el anterior (siete por ciento), debido fundamentalmente a una menor aportación de las ramas de material de transporte y alimentarias, así como a la contribución negativa de otras ramas como las de industria química y metalurgia y productos metálicos.

Pilar del Olmo indicó asimismo que el sector de la construcción anotó una moderada aceleración en el tercer trimestre del año, pasando del 1,5 al 1,7 por ciento, debido a la mayor actividad de la edificación residencial y no residencial y de la obra civil.

Por último, Del Olmo conmentó que el VAB del conjunto del sector servicios reflejó en este tercer trimestre un mayor aumento respecto del anterior periodo (3,4 y 2,9 por cienot, respectivamente), al registrarse un crecimiento superior en sus dos componentes. En los servicios de mercado la variación anual fue del 3,8 por ciento (superior al 3,2 por ciento del trimestre precedente); mientras que en los de no de mercado avanzó el 2,2 por ciento (dos por ciento en el periodo anterior).

Gran pulso de la demanda interna

Pilar del Olmo también desgranó las macromagnitudes desde el punto de vista de la demanda, y subrayó que se elevó una décima la aportación de la demanda interna al crecimiento del PIB respecto del periodo abril-junio, alcanzando el nivel de 3,6 puntos porcentuales, lo que refleja que tiene «un gran pulso». En contraste con esto, expuso que la contribución del sector exterior fue negativa.

Del Olmo manifestó que el gasto en consumo final se incrementó el 3,8 por ciento entre julio y septiembre, más que en el segundo trimestre de 2016 (3,5 por ciento), como resultado del mayor aumento del gasto del sector de las Administraciones Públicas (4,5 y 2,2 por ciento, respectivamente) frente al menor crecimiento del consumo final de los hogares (3,5 y 3,9 por ciento, respectivamente).

En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), la consejera comentó una subida del 2,5 por ciento, inferior a la del anterior trimestre. Asimismo, la formación bruta de capital fijo anotó un crecimiento interanual del 2,5 por ciento, menor que el 3,2 por ciento del periodo anterior, debido a la desaceleración de la inversión en bienes de equipo.

La inversión en bienes de equipo creció el 4,2 por ciento interanual (6,2 por ciento en el trimestre precedente). Por su parte, la inversión en construcción registró en este trimestre una tasa de variación del 1,4 por ciento, dos décimas más que el anterior. Por último, la variación de existencias mantuvo un efecto neutro sobre el incremento del PIB.

Pilar del Olmo constató que el sector exterior presentó una aportación negativa de 0,6 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en el tercer trimestre del año (cero puntos porcentuales en el anterior), debido a la desaceleración de las importaciones totales (que se situaron en el 1,1 por ciento frente al 5,1 por ciento del periodo abril-junio) y, en mayor medida, de las exportaciones totales (0,3 y 5,2 por ciento, respectivamente).