Leonoticias

La pérdida del miedo al sida dispara las enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes leoneses

Manifestación por el uso de protección.
Manifestación por el uso de protección.
  • Los profesionales echan de menos programas de educación afectivo sexual, más aún cuando la edad media de la primera relación son los 14 años

El próximo viernes, 1 de diciembre, los lazos rojos volverán a prender de las solapas como símbolo de la lucha contra el sida. La batalla de nuevo sale a la calle, este año con el lema 'Levantemos las manos contra el sida', para recordar que de todos depende acabar con una pandemia a la que se quiere cercar en 2030, dentro de la Estrategia de respuesta rápida para poner fin al sida y en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lo cierto es que los datos corroboran que se va por el buen camino a nivel mundial, y también en Castilla y León: el año pasado se notificaron 84 casos nuevos, con una tasa de 3,39 por 100.000 habitantes, lo que supuso un caída del 27 por ciento respecto al ejercicio anterior.

Aunque las estadísticas confirman que las nuevas infecciones continúan bajando, hay datos que alarman, como que el grupo de edad de entre 25 y 29 años fue el que registró el mayor número de contagios, casi uno de cada cuatro, y el que cerró las tablas con las tasas más elevadas, casi 15 casos por cada 100.000 personas. La pérdida del miedo al VIH entre los jóvenes, que ven en lo que antes era una enfermedad letal una dolencia crónica, les ha llevado a bajar la alerta y a reducir el uso de métodos de protección, lo que para algunos expertos está creando una epidemia oculta, de sida y de otras enfermedades de transmisión sexual.

El efecto perverso de esta relajación a la hora de mantener relaciones sexuales ya se aprecia en las estadísticas. Los datos de epidemiología de la Consejería de Sanidad consultados por Ical, revelan que las curvas son ascendentes y no han parado de crecer en los últimos diez años en todas las que están consideradas de declaración obligatoria: sífilis, gonococia, clamidia y el grupo de otras que incluyen las provocadas por la ureaplasma urealyticum y la tricomoniasis.

En el caso concreto de la infección gonocócica, se observa que desde el año 2000, la tendencia es ascendente, incluso en semanas aisladas el número de casos superó al del quinquenio anterior. En estos momentos, las tasas superan los tres casos por cada 100.000 habitantes. Sólo el año pasado se notificaron 75 casos, un 19 por ciento más que en 2014. De nuevo, la mayoría de los casos se dieron en el grupo de 20 a 29 años, con tasas de hasta 38,20 casos por 100.000 entre 20 y 24 años.

Si se analiza la evolución de la clamidia, se aprecia que sólo en 2015 se detectó el triple de casos que en 2014 y, de nuevo con las tasas más elevadas en el grupo de 25 a 29 años, con 4,73 casos por cada 100.000 ,y en el de 20 a 24, con 4,46. Hace ocho años no llegaba a una tasa de 0,1. Por lo que respecta a la sífilis, la evolución de casos se repite en la evolución histórica, de nuevo al alza, y las tasas más elevadas se dieron en el grupo de jóvenes de entre 20 y 24 años, con 9,81 casos. Es cierto que sobre 2014 las notificaciones cayeron, un 22 por ciento, pero en la evolución de los últimos diez años la curva no ha dejado de crecer.

'Póntelo, pónselo'

Ya han pasado más de 25 años de la famosa, por polémica y eficaz, campaña 'Póntelo, pónselo' que potenció el uso del preservativo entre los jóvenes; después llegaron otras, también, polémicas, como la que impulsó el ministro socialista Bernat Soria ante el creciente número de embarazos entre adolescentes y a ritmo de hip-hop, 'Yo no corono rollos con bombo', en 2008, y entre medias 'Por tí y por todos, úsalo'; 'Yo lo pongo, yo controlo' y otras centradas en el sida, sobre todo dirigidas a visualizar este enfermedad entorno a la celebración del día mundial.

Lo cierto es que quienes trabajan desde los comités ciudadanos antisida reconocen también cierta relajación en este tipo de campañas y carencias en programas de educación afectivo sexual en los centros educativos, como indica Sara Sánchez, psicóloga del Comité Antisida de Zamora y técnico también de Servicio de Asesoramiento en Materia de Sexualidad, quien también aprecia carencias en recursos específicos como la existencia de unidades de enfermedades infecciosas de transmisión sexual. Precisa que buena parte de la labor de educación afectivo sexual recae en los comités de las distintas provincias, que siguen interviniendo en institutos y en centros externos que les requieren para formar en habilidades, conductas y medidas preventivas.

Esta técnico explica que estas lagunas se observan en las consultas cuando la gente pregunta sobre conductas sexuales y aspectos psicológicos pero no consideran los riesgos. «Muchas veces, no se les pasa por la cabeza que hayan podido correr riesgo. Ahí está el vacío, y también en las ideas erróneas que muchos tienen». «Notamos que, por lo general, la preocupación se centra mucho en el VIH, el resto de enfermedades de trasmisión sexual no les preocupa tanto. Como se supone que son curables, no les preocupa haber tenido una relación desprotegida», indica.

Todas estas flaquezas, teniendo en cuenta que el 32 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 18 años de Castilla y León reconoce haber tenido relaciones sexuales completas, y que la edad media de la primera relación son los 14 años, según los datos del Cuestionario de hábitos y estilos de vida en la población joven de Castilla y León, realizado en el curso escolar 2012/2013. Es más, este informe indica que un 5,6 por ciento de los encuestados no utilizaba ningún método anticonceptivo, porcentaje que aumentó con respecto a los datos de la encuesta de 2009, en la que el 1,8 por ciento mantenía esta práctica de riesgo.

En estos momentos, existen guías para la promoción de la salud en los centros docentes de Castilla y León. Si bien, las ayudas de la Consejería de Sanidad el desarrollo de programas de promoción de hábitos saludables y de educación afectivo sexual en los centros docentes han desaparecido, pese a que el IV Plan de Salud -la hoja de ruta en materia sanitaria con el punto de mira puesto en 2020- sí se marca como objetivo impulsar actuaciones y programas en el ámbito educativo para el fomento de hábitos de vida saludables, y fija como medida reforzar la formación de los profesionales de la educación en salud afectivo-sexual, entre otras cuestiones.

Apuesta por las redes sociales

De momento, la Consejería de Sanidad está canalizando los esfuerzos en su Servicio de Asesoramiento en Materia de Sexualidad, que ha dado el salto de servicio telefónico -900 104 413- a las redes sociales, a través Facebook (Información sobre sexualidad en Castilla y León) y en Twitter (InfoSexualidadCyL) La población diana son los adolescentes que afronten el inicio de la etapa de madurez en un momento en el que han surgido nuevas formas de relacionarse a través de aplicaciones informáticas.

El teléfono, que está operativo entre las 18.00 y las 23.00 horas todos los viernes, sábados y domingos, lo atiende un equipo formado por psicólogos y asistentes sociales. Además, las dudas fuera de ese horario se gestionarán a través del correo infosexualidad@jcyl.es, y en las redes sociales. La Junta de Castilla y León se ha marcado como reto ofrecer información científica y veraz, que tenga en cuenta las dudas de chicos y chicas, sobre VIH, acoso escolar, métodos anticonceptivos, la menstruación, la Hepatitis C o la sexualización de la vida. También está disponible un diccionario sobre esta materia.