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Cada día doce mujeres denuncian en Castilla y León malos tratos

Al día doce mujeres denuncian en Castilla y León ser víctima de malos tratos por su pareja
  • Las agresiones verbales y físicas crecen entre los adolescentes en la región que usan las nuevas tecnologías para el acoso y el control | En lo que va de año, cinco mujeres han sido víctimas mortales de la violencia machista

Guías sanitarias, de intervención policial o emergencias. Protocolos y legislación, observatorios, casas de acogida, varios teléfonos a los que dirigirse, planes de actuación, secciones de mujer, investigaciones, formación y especialización... Recursos, convenios, pactos, grupos de trabajo... y 37 fracasos. Son 37 mujeres asesinadas por su pareja en España en lo que va de año, por la persona con la que compartieron parte de su vida e, incluso, sus hijos. Y, desde luego, no sobra ni uno de los medios, redes de coordinación, estudios o proyectos, seguramente faltarán.

Y, desde luego, el avance es importante desde aquellos años de hace un par de decenios en los que se condenaba al maltratador a un arresto domiciliario. Así fue hasta la reforma del Código Penal. Y, sin duda, la red de protección funciona, salva vidas, abre puertas, ayuda a recuperar una vida normal. Cada vez la afectada se atreve a denunciar más, se ve más amparada; pero también cada vez el agresor y la víctima son más jóvenes. Por ello, hay dos frentes, el de responder desde toda la sociedad a cada caso de riesgo y a cada uno constatado y el de cambiar la cultura machista desde la educación y ello más allá de las charlas o talleres en los colegios que huella dejan, pero se declaran claramente insuficientes.

Ninguna de las cinco víctimas mortales de este año en Castilla y León había presentado denuncia. Ninguna, insisten fuentes de la Consejería de Familia. Lo que no significa –aclaran– que no haya asesinatos en los que sí hubiera antecedentes –en el 40,5% de los casos de este año de toda España sí constaban– pero buscar ayuda es el paso fundamental, insisten administraciones, fuerzas de seguridad y expertos, para poder intervenir. Solo el segundo semestre de este 2016 ya registra 36.319 denuncias en el país;de ellas, 1.137 en la comunidad que se han traducido en 306 órdenes de protección y en otras 109 medidas. El primer semestre completo ya suma 2.179 denuncias. Cada día, de media, doce mujeres de la comunidad presentan una denuncia contra su verdugo y falsas, muy pocas. Los datos delConsejo General del Poder Judicial establecen que solo el 0,4% lo son en toda España. En Castilla y León se conoce el reciente caso de Bembibre y poco más.

Doce denuncias diarias y muchísima más violencia doméstica. Cinco fallecidas este mismo año, el más reciente en Burgos la semana pasada y solo hace un mes del caso de Arévalo. Dos en 2015, tres en 2014... cuatro en 2010... Castilla y León tiene un bajo porcentaje de este tipo de violencia. Su tasa es de 1,3 por cada mil mujeres mayores de 14 años con orden de protección o medidas. La media española está en 1,4 y el dato más alto el de Melilla, con 3; seguida de Andalucía con 1,9, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes al año pasado.

El dato más preocupante es el incremento de estas conductas machistas entre los más jóvenes. No hay datos concretos de Castilla y León;aunque las estadísticas judiciales sí dejan intuir que la edad de la víctima tiende a bajar. Sin embargo, hay algunos estudios españoles que, sin duda, compartiría la comunidad. El más conocido y reciente es el del Instituto Andaluz de la Mujer y aporta dos datos fundamentales: El aumento de este tipo de agresión entre adolescentes en un 37,2% en el último año y la interpretación por parte de los menores de que el control es algo romántico, una cuestión de celos «porque me quiere mucho». Además, este y otros trabajos nacionales observan el importante papel de las redes sociales en este comportamiento. Sirven para acosar a la pareja, perseguirla, saber con quién y qué hace... una herramienta magnífica para un celoso.

No todo es negativo. Sin duda el programa de la Junta ‘Violencia Cero’ y los planes de diferentes administraciones y del Ministerio de Sanidad e Igualdad de Oportunidades cosechan éxitos. No en vano en Castilla y León hay seiscientos profesionales preparados específicamente para afrontar este problema, para convertirse en profesional de referencia para la afectada. La macroencuesta del Gobierno central al respecto, la última –realizada en 2015– daba un dato fundamental, el 77,6% de las mujeres maltratadas consigue abandonar esta situación, cinco puntos más que cuatro años antes.

Consejera de Familia

La responsable de estas políticas, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, insiste en su mensaje, en el de que «las mujeres que no están solas, estoy segura que toda sociedad está con cada una que sufra violencia, es importante que se denuncie, se recurra a las ayudas, que nunca quede silenciada. Hay una red cualificada para arropar a la víctima, para acompañarla, para que tengan alguien de referencia a quien dirigirse. Es importante que accedan a los recursos y que les asesoren». Alicia García insiste, tras el último caso registrado el pasado día 3 en Burgos, en que «es una barbarie que no cesa» y en que «hay protección, pero tienen que dar un paso, denunciar, acercarse a los Ceas, a los profesionales» y también «recuerda el papel de la educación en la igualdad para desterrar el machismo».

Usuarios

A través del modelo integral de la Junta, la red de centros de emergencia atendió a 461 personas (245 mujeres y 216 menores) el año pasado. Sin lista de espera, Familia respondió a toda la demanda. El servicio de apoyo psicológico es uno de los más empleados. Así, atendió el año pasado a 899 afectados; de ellos 692 mujeres, 205 menores y 2 personas dependientes. Y el de orientación y asesoramiento jurídico asistió a 264 mujeres en 2015. El servicio de traducción para víctimas que no hablan español recibió seis llamadas y tradujo 14 documentos en cuatro idiomas el pasado año. Y el de orientación psicológica pero a maltratadores para erradicar dicho comportamiento trató el ejercicio pasado a 55 hombres a través del programa Fénix.

Al mismo tiempo, las mujeres víctimas pueden acceder a diversas ayudas económicas, como la prestación económica para fomento de la autonomía. En 2015, se concedieron 45 ayudas de estas características.

También, las víctimas cuentan con un acceso a la Renta Garantizada de la Ciudadanía en condiciones especiales y, en 2015, fueron 116 las que accedieron a este salario. En cuanto a vivienda, se adjudicaron 30 casas y en 2015 se convocaron líneas de ayudas para empresas y entidades, destinadas a fomentar la inserción laboral de mujer.