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mejorar 19.000 expltaciones
La consejera de Agricultura, Milagros Marcos, detalla al presidente de la Junta diversos aspectos del plan. / R. García-Efe

Agricultura se pone la meta de mejorar 19.000 expltaciones en cuatro años

  • La Consejería presenta un plan de inversión de 610 millones de euros con el objetivo de modernizar aspectos como la maquinaria, el regadio o la concentración parcelaria

La Consejería de Agricultura y Ganadería ha diseñado un nuevo mapa de infraestructuras agrarias que ordena y define las actuaciones que se llevarán a cabo en la Comunidad Autónoma hasta el año 2020 para modernizar y mejorar la competitividad del sector primario a través de una inversión de 610 millones de euros y que beneficiará a unas 19.000 explotaciones.

Así lo ha anunciado este viernes el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en la presentación de este nuevo modelo de trabajo «vivo y participativo» para el que ha pedido la colaboración y aportación del sector con el objetivo de elaborar «entre todos» una planificación «ordenada, objetiva y territorializada» de las actuaciones a llevar a cabo para desarrollar el regadío y la concentración parcaleria en Castilla y León.

En el caso concreto de la concentración parcelaria, el mapa presentado este viernes contempla procesos de concentración y reconcentración parcelaria en más de 160.000 hectáreas con una inversión pública de 110 millones de euros a cargo de las administraciones autonómica, nacional y europea.

Herrera se ha referido a las concentraciones parcelarias como «una de las herramientas más eficaces» para adaptar la estructura de las explotaciones a lo que ha añadido que son «imprescindibles» cuando van vinculadas a actuaciones de modernización o transformación de nuevos regadíos. «De esta forma, se optimizan las inversiones a realizar y se permite una eficaz puesta en riego de las nuevas unidades de cultivo con sistemas tecnológicamente avanzados», ha significado.

La segunda actuación prevista en el nuevo mapa es la modernización de regadíos, con actuaciones en 40.000 nuevas hectáreas y que contará con una inversión de 294,6 millones de euros, de los que 166 serán aportados por las administraciones autonómica, nacional y europea, y los 128 restantes por la iniciativa privada.

La previsión es llevar a cabo actuaciones en las comunidades de regantes del Canal del Páramo y Páramo Bajo en León y realizar obras que han quedado pendientes en el periodo actual como Zorita, en Salamanca, y Pollos y Castronuño, en Valladolid.

También se abordarán otras actuaciones en otras comunidades «en función de la disposición de los propios regantes» como el Canal de Villares, en León; Fuentes de Nava y Villalaco, en Palencia; el Carracillo, en Segovia; el Canal de Inés, Eza y Campillo de Buitrago, en Soria; el Canal del Duero, en Valladolid, y el Canal de San José, en Zamora, si bien Herrera ha aclarado que las actuaciones están abiertas a otras zonas.

En cuanto a los nuevos regadíos, el mapa de infraestructuras agrarias recoge la puesta en riego de 20.000 hectáreas con sistemas eficaces y eficientes en el uso del agua y de la energía con una inversión de 206 millones de euros (160 las administraciones autonómica, nacional y europea y 46 de la iniciativa privada) para «avanzar definitivamente» en la ejecución de las «grandes zonas» regables como Payuelos o La Armuña.

También se prevé la finalización de «otras actuaciones de interés» en Castilla y León entre las que el presidente de la Junta ha citado el Aranzuelo, en Burgos; el Valdavia, en Palencia; el Rituerto y Añavieja, en Soria, y el Esla-Carrión, en Valladolid y Palencia, entre otras.

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Para Herrera, el «signo de fortaleza» del nuevo mapa de infraestructuras agrarias radica en que no ha sido elaborado por ningún despacho o analista externo sino por los propios técnicos que conocen la realidad y las necesidades del sector, a lo que ha añadido que se va a llevar a cabo un seguimiento y un indicador de evolución en lo que ha considerado un mayor grado de confianza.

El presidente de la Junta se ha mostrado convencido de que esta nueva herramienta mejorará la productividad y la competitividad del sector y ayudará a corregir desequilibrios, «especialmente en las zonas más desfavorecidas o con limitaciones», y ayudará a mantener la población en el medio rural ya que «está demostrado» que la densidad de población es tres veces superior en zonas de regadío de alta intensidad respecto a las zonas de secano.

A estos datos ha añadido que la proporción de mujeres respecto a los hombres es un dos por ciento superior en zonas de riego y que las zonas de regadío presentan unas tasas de actividad «muy superiores» y que el número de trabajadores es 3,6 veces superior.

Finalmente, ha explicado que esta nueva planificación ordenada de las infraestructuras agrarias tendrá beneficios ambientales como la mejora de la eficiencia del uso del agua, el ahorro energético, la reducción de la contaminación difusa de origen agrario en aguas subterráneas y superficiales y del consumo de fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero.

Para el presidente de la Junta, la nueva planificación de infraestructuras agrarias permitirá proyectar «el futuro prometedor» que, según ha reconocido, «merece la gente del campo».