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En Castilla y León por cada menor de 16 años hay casi dos personas de más de 65
/ José Ibarrola

En Castilla y León por cada menor de 16 años hay casi dos personas de más de 65

  • La comunidad alcanzará en treinta años un tasa de dependencia del 82%, según la estadística europea

Castilla y León envejece, no es ninguna noticia. El problema es que lo hace más que el resto de España. Hay más de 590.962 personas con más de 65 años, el 23,68%. Son 5.253 más que en 2013, mientras que la población de menores de 15 años bajó en 2.651 en el mismo tiempo. Y son Soria, Ávila,León y Zamora sus provincias con más ancianos.

La proyección no es nada halagüeña. La tasa de dependencia por edad crecerá hasta el 82% en 2050, según los últimos años del informe de Eurostat. Y a ello, hay que sumar la dispersión geográfica.

Uno de los informes más detallados y concretos al respecto es el trabajo de Cristina Vilaplana Prieto, reconocido con el Premio de Investigación del Consejo Económico y Social de Castilla y León en 2011. Bajo el título de ‘Influencia del grado de dependencia sobre el gasto sanitario y social en Castilla y León’, revela el aumento del gasto en asistencia de ser una persona autónoma a ser un dependiente moderado. Se produce un fuerte incremento en el coste total, es decir, sumando el social y el sanitario, por cada mil habitantes. Así, aumenta el 142% en España y el 188%, en Castilla y León. El siguiente incremento de grado de dependencia, de moderado a severo, supone un aumento del coste total del 42% en España y 63% en Castilla y León. Y, por último, la conversión en un gran dependiente supone un descenso del 21% en España, pero un aumento del 46% en la comunidad.

Y para sostener todo esto, solo un dato: por cada 100 jóvenes menores de 16 años, hay en Castilla y León 180 mayores de 65 años.

El envejecimiento de la población es uno de los determinantes que más condiciona la aparición de enfermedades crónicas. Más del 41% de la población adulta de Castilla y León padece algún problema crónico de salud y, son los mayores, los que más suman y más demanda asistencial generan.

En cuanto al consumo farmacéutico, también se dispara. La coexistencia de varias enfermedades crónicas que requieren tratamientos múltiples hace más frecuente la polimedicación en pacientes mayores. En Castilla y León, en el año 2013, los pensionistas representaron el 30,47% de los beneficiarios, sin embargo, generaron el 72,77% de las recetas y consumieron el 77,67% del gasto farmacéutico a través de receta, según datos del citado Plan de Salud. En este aspecto, no hay que olvidar las consecuencias de los recortes sobre el abandono de los tratamientos que muchas organizaciones han denunciado. Otro efecto de la coexistencia de varios procesos patológicos es la limitación para las actividades de la vida cotidiana. Es algo que afecta más a las mujeres y más, a mayor edad.

Además, esta es una población especialmente vulnerable porque muchas personas mayores viven solas. Según los datos del último Censo de Población y Vivienda, en Castilla y León, hay 126.860 hogares en los que una persona mayor de 65 años reside sin ninguna compañía. Casi la mitad de los hogares unipersonales (46,56%) y, de ellos, cerca de tres cuartas partes son mujeres (72,3%). Supone que en torno a uno de cada cinco mayores reside solo, el 21,4% concretamente. La media española es del 21,3%

Políticas activas

El sistema público para la atención a personas mayores en Castilla y León se enmarca en tres referencias legales: la Ley de Servicios Sociales de 2010 y la de Atención y Protección a las Personas Mayores de 2003, junto con la Orden de Familia que aprueba el Programa Integral de Envejecimiento Activo. Este proyecto ya permite que más de 1.300 municipios de la comunidad ofrezcan estas actividades para personas mayores y, según los datos facilitados por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, en 2015 se desarrollaron cerca de 6.400 actividades de envejecimiento activo en Castilla y León. El 52% estuvieron dirigidas a la promoción de hábitos y estilos de vida saludable; el 10%, a la adquisición de competencias para la vida autónoma; el 16%, a potenciar la plena integración de los mayores en su entorno, y el 22%, a promover el acceso de los mayores al mundo del arte y la cultura. Para su financiación, la Junta ha destinado este 2016 un millón de euros, lo que supone, destaca, « un crecimiento de la financiación del 18’4 %» en un ejercicio.

La consejería señala, en cuanto a la dependencia, que «atiende al 98,16% de las personas de grado I y que en 2016 se han destinado 514 millones de euros a la misma».

Asimismo, una de sus apuestas ha sido la de la reforma del modelo residencial. Así, ha implantado un nuevo modelo de atención a las personas mayores en los centros, que, bajo el nombre de ‘En mi casa’, «busca mejorar la calidad de vida de las personas mayores en general, tanto aquellas que están en centros residenciales como de las que viven en sus domicilios y necesitan apoyos a su vida independiente». Y también ha desarrollado la creación de los centros multiservicios, para que las personas mayores dependientes que lo deseen puedan continuar en su propio domicilio. Actualmente, Castilla y León ya dispone de 285 centros de este tipo y de 720 servicios distribuidos por las nueve provincias.

Se suman además los distintos programas que forman parte del Club de los 60 como viajes, termalismo, interuniversitario de la experiencia, acercamiento intergeneracional y promoción del asociacionismo en el medio rural, entre otros.