Leonoticias

UPL pide ayudas que «minimicen el impacto» de la ley que afecta a las competiciones amateur

  • Luis Mariano Santos considera que acaban de legislar «no para adecuar la normativa favoreciendo la práctica deportiva, sino para dificultar el deporte no oficial»

El pasado verano, la Junta de Castilla y León decidió aprobar el Decreto 15/2016, por el que se modifica el Decreto 51/2005 sobre actividad deportiva, el ya denominado por algunos medios como 'Ley Pachanga'.

El cambio normativo implica que aquellas competiciones deportivas no oficiales que se desarrollan en el territorio de la Comunidad han de contar con un seguro que cubra el riesgo de accidente y la responsabilidad civil frente a terceros.

Ante esta nueva situación y tras las críticas surgidas desde diferentes ámbitos del deporte, el Procurador de UPL, Luis Mariano Santos, ha decidido preguntar en la sesión de control al Gobierno, que tendrá lugar en la tarde de este martes en las Cortes, a la Consejera de Cultura y Turismo, si considera que la aprobación del Decreto «viene a ayudar a la práctica del deporte amateur no oficial».

Para el leonesista acaban de legislar «no para adecuar la normativa favoreciendo la práctica deportiva, sino para dificultar el deporte no oficial». «Las ligas y competiciones aportan un valor al desarrollo del deporte, como mínimo, del mismo nivel que las federativas, sin subvenciones ni ayudas públicas», explica.

Según Santos es difícil de entender «que quieran generar normativa que suponga dificultades a los torneos amistosos, sin ánimo de lucro, tratándose de una de las actividades más saludables para los jóvenes, efectiva contra los malos hábitos, contra las drogas y el alcoholismo, que fomenta el compañerismo y la amistad, y que genera procesos de desarrollo cultural en el medio rural».

«De seguir adelante y no tomar medidas que minimicen el impacto económico de ésta regulación, estaremos coartando la libertad y la práctica, y estableciendo desigualdades, generando deportistas de primera (aquellos en competiciones federadas oficiales), y deportistas de segunda (los no oficiales), que debido al encarecimiento del mismo pueden optar por abandonar la práctica deportiva, y ese es un lujo que nosotros no podemos permitirnos», sentencia.