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Los seis agricultores en la hemeroteca de El Norte de Castilla antes del debate
Los seis agricultores en la hemeroteca de El Norte de Castilla antes del debate / Ramón Gómez

El cooperativismo, la vocación y las subvenciones, protagonistas de 'De la mesa al campo'

  • La cuarta jornada de este debate organizado por El Norte de Castilla y patrocinado por Acor, Cajamar y Grupo Siro congrega a seis agricultores de Castilla y León

La 'IV Jornada de la Mesa al campo' celebrada en la hemeroteca de El Norte de Castilla ha supuesto un interesante debate entre varios agricultores, que han discutido temas como la importancia de mantener vivos todos los eslabones de la cadena de valor y las dificultades que ello conlleva; el trato de los proveedores con el cliente final y cómo estos han hecho cambiar las formas de llevar el negocio y la necesidad de mejorar la producción en el futuro debido al aumento progresivo de población, manteniendo el número de terreno cosechable y con la posibilidad de utilizar los polémicos transgénicos.

El coloquio, moderado por Sonia Andrino, jefa de la sección Castilla y León de El Norte de Castilla, ha congregado a empresarios de varias empresas del primer sector, como Miguel Ángel Ortiz, que se ha mostrado orgulloso de ser ganadero, pues además de apasionarle, le permite vivir en su pueblo, Langa de Duero. Los otros cinco ponentes han sido agricultores de muy variados productos como trigo, cereales, viña o remolacha, entre otros.

La sostenibilidad de la cadena de valor “está en peligro” según Manuel Nebreda, agricultor socio de Acor, que considera que “si no fuera por las buenas producciones de este año, con estos precios tan ridículos la cadena se rompería”. Una salvación para el sostenimiento son las alianzas entre productores. Como ha declarado Félix Asensio, agricultor que provee a Ultracongelados Duero, “a nivel individual yo no puedo producir todo lo que necesito, de ahí el beneficio del cooperativisimo”.

Por otra parte, los ponentes han debatido sobre la competitividad y las subvenciones recibidas por la Política Agraria Común (PAC). Para Eutimio González, agricultor que cosecha “un poco de todo” y viñedo desde 2005, “es incomprensible que se subvencione la hectárea; crea malos agricultores”. González ha considerado que lo lógico sería que se subvencionase la producción y no la superficie trabajada. Mateo Muñoz, otro agricultor que cultiva varios productos como remolacha, judía verde o girasol, ha puesto en duda el desarrollo de una empresa al recibir el ingreso de la PAC. “Para ser competitivo tengo que intentar que mi explotación sea viable sin esa ayuda”, ha declarado.

Un tema también discutido ha sido el modelo de negocio. Pablo Alonso, agricultor de cereales y remolacha, cree que la agricultura de España “no es competitiva”. La entrada de producto extranjero debilita a las empresas nacionales por lo que considera que el eslabón final de la cadena también tiene que poner de su parte para mejorar esa competitividad. “Una buena iniciativa es la de Mercadona con el girasol. El producto de aquí va a llegar finalmente al consumidor”, ha dicho durante la mesa redonda.

Cambio de hábitos en el cliente final

La crisis económica ha propiciado que el consumidor final mire antes el precio que la calidad. Esa ha sido la idea principal compartida por los seis ponentes, donde alguno de ellos ha considerado que podría ser un problema de educación en el ámbito alimentario de la sociedad. Eutimio González ha confesado que su profesión genera mucho sacrificio y que “los agricultores hacemos una media de horas muy alta y nos llevamos los problemas a casa”. De acuerdo con él, el resto de participantes también ha coincidido en que ese importante sacrificio “debe ser pagado”.

Uno de los problemas que se vislumbran en el futuro es la alimentación de una población cada vez mayor con el mismo número de hectáreas disponible para cosechar. Ante el uso de transgénicos para aumentar la productividad de la tierra, los ponentes han evitado mojarse y posicionarse de uno u otro lado.

Por último, han destacado varios aspectos necesarios para seguir evolucionando como empresa. Entre ellos destacan el cooperativismo, la ilusión y vocación del agricultor, la confianza con proveedores y compradores o la motivación y amor propio ante un trabajo que les apasiona.