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Solo el 38% de la población de riesgo acepta someterse a la prueba de cáncer colorrectal

Solo el 38% de la población de riesgo acepta someterse a la prueba de cáncer colorrectal
  • Un simple test de heces puede descubrir sangre, un síntoma de una posible lesión maligna

Recoger y entregar una muestra de heces con un bastoncito no es agradable. Tampoco realizarse una colonoscopia, con peor fama esta prueba de lo que realmente opina el afectado cuando se somete a una. Pero estos momentos incómodos, salvan vidas. Y muchas. El cáncer colorrectal no solo es el de mayor incidencia en España –con la excepción de lagunas zonas donde, en las mujeres, le supera el de mama–, sino que diagnosticado a tiempo, es un cáncer que se cura, que se cura de verdad, por completo. Y esto ocurre en más del 90% de los casos detectados a tiempo.

El éxito de cobertura del cribado del cáncer de colon y de recto está tardando en llegar en Castilla y León. Son ya cuatro años desde la experiencia piloto –comenzó en 2013 con Soria, tras el antecedente aislado de Medina delCampo en 2011– y dos ejercicios completos de aplicación en toda la comunidad y, sin embargo, los porcentajes de participación apenas suben unas décimas. Y eso pese a que Salud Pública envía una carta a todos y cada uno de los pacientes que deberían someterse a la sencilla prueba del test de sangre oculta en heces, a los que forman parte de la población diana, la de riesgo, que para este año ya abarca desde los 55 a los 69 años y para ambos sexos por igual. Es una prueba preventiva para personas sanas y sin familiares directos que hayan tenido este tipo de cáncer porque en estas últimas circunstancias deben hacerse una colonoscopia directamente.

El programa autonómico de detección precoz del cáncer colorrectal prevé, cuando se implante al completo, el cribado preventivo entre la población de 50 y 69 años, y así se ha ofertado el test de forma paulatina a las horquillas poblacionales de mayor edad: 65 a 69 años en 2014; 60 a 64, en 2015 y suma este año la de 60 a 55.

Pese a algunas campañas de promoción y a la sencillez de la prueba, totalmente indolora, y a las grandes ventajas que puede aportar para diagnosticar a tiempo un cáncer que, de no ser así, cuando se manifiesta ya es muy agresivo, la población a la que va dirigida se muestra reticente a acercarse a por su ‘kit’ y a hacerse el análisis. El cerrado año 2015 registró una mayor proporción de participación, tan solo alcanzó el 38,3% –por lo tanto, casi el 62% ignoró la invitación– y este primer semestre de 2006 ya está en el 33,17% a falta de cerrarlo al completo porque disponen de dos años para hacerse la prueba. El tener que pedir cita previa con el médico o enfermera y seguir toda una tramitación propia de una consulta normal reduce, dicen los interesados, la motivación.

En 2014, había sido del 31,6% y del 32,71% el 2013, año de pilotaje con solo 15.251 invitaciones para la prueba. El porcentaje es muy bajo porque además crece exponencialmente el número de personas a las que va dirigida lo cual por si solo debería aumentar la cifra y apenas lo logra. La participación, por ejemplo, en el más conocido y aceptado cribado de cáncer de mama ronda ya el 90% de cobertura; aunque obviamente no fue así al principio. Concienciación pues y hábito. Indicación y orientación del personal sanitario. Parece que algo falla.

El programa tiene como objetivo reducir la incidencia y la mortalidad por este tipo de proceso oncológico, mediante la detección de lesiones precancerosas (pólipos) y cánceres colorrectales cuando aún no presentan síntomas. La prueba de cribado utilizada es el citado test de sangre oculta en heces (TSOH), que debe realizarse cada dos años y como prueba de confirmación diagnóstica se utiliza la colonoscopia. Cuando resulta positiva, no implica que haya un cáncer sino sangre que puede responder a pequeñas fisuras o a hemorroides simplemente. Es la colonoscopia lo indicado entonces para determinar su alcance. Si en la misma se detectan pólipos, la propia prueba para diagnosticarlos sirve para tratarlos, dado que generalmente pueden retirarse y evitar una evolución indeseable.

En el último balance cerrado, el de año 2015, Salud Pública realizó 65.675 tests de sangre oculta en heces válidos en toda Castilla y León, lo cual supuso, en relación con las personas invitadas (171.358), una participación del citado 38,3%. Por provincias, el porcentaje de participación más alto se logró en Valladolid (41,8%), en cambio, el más bajo estuvo en Salamanca (33,5%).

Esta prueba requirió una conformación diagnóstica mediante la realización de una colonoscopia, en 5.780 casos, es decir, que resultó positiva en dicha cifra; lo que supone un porcentaje del 8,8%. Respecto a los resultados, Sacyl detectó 144 cánceres invasivos, 796 adenomas de alto riesgo o cánceres in situ y 661 adenomas de bajo riesgo. La implantación del cribado ha disparado la demanda de colonoscopias hasta multiplicarla casi por trece. Así de las 302 que se efectuaron en 2013, en 2014 ya se pasó a 3.866.

El plan de prevención sigue su andadura y ahora, según informa la Dirección de Salud Pública, corresponde a los que ya han cumplido dos años desde su primera prueba –siempre y cuando la misma no hubiera derivado en un diagnóstico positivo y un tratamiento– y que no superan los 69 del límite máximo, volverse a realizar el análisis.

Asimismo, la Junta aprovecha esta circunstancia para volver a invitar a participar en el programa a aquellos ciudadanos que no se hayan sumado aún pese a haber sido invitados. Serán, en total, 77.624 las personas distribuidas por ocho provincias Castilla y León, las que vuelvan al programa este 2016. La excepción es el Área de Salud de Soria; ya que al haberse realizado allí el pilotaje del programa antes de 2013, el protocolo de acceso es distinto.

Asimismo, a lo largo del presente año, Sanidad también prevé incorporar al cribado del cáncer de colon y recto al grupo poblacional de entre 55 y 59 años y a aquellos que cumplan 60 años. Suman 202.654 personas (31.546 con 60 años en 2016).

Toda esta población diana recibirá una comunicación –serán 280.278 este año– de la Consejería de Sanidad con información e indicaciones que también pueden facilitarles en su centro de salud o consultorio.