Es tiempo de vendimia

Una máquina recoge la uva en Valdevimbre. / Noelia Brandón

Actualmente comercializan 100.000 botellas de las cuales un 25% van al mercado exterior, en países como Estados Unidos, Reino Unido, Holanda o Dinamarca. Su objetivo es alcanzar las 600.000 botellas en 2025 y exportar un 80%

RUBÉN FARIÑASValdevimbre

Llega septiembre a la provincia de León y ello es sinónimo de vendimia. En los últimos años, las plantaciones de viñedos han crecido, la producción de vino leonés aumenta y la fama de estos caldos empieza a tener reconocimiento internacional.

Con cierto adelanto sobre otras campañas, la máquina trabaja para recoger la uva de los mantos verdes del sur y la zona Bierzo.

Un año catastrófico

Pedro González, viticultor de la zona, explica su funcionamiento: «Tiene una propiedad despalilladora que va sacudiendo la planta; va cayendo el grano al fondo y por unos canjilones lo eleva a las tolvas. Allí pasa por una despalilladora y sopladores que le quitan el raspón, restos de sarmiento y hojas para que lleguen a la bodega lo más limpia posible.

De otra época parece la vendimia tradicional, cuando los campos se llenaban de jornaleros que a mano separaban los racimos de la vid. «Ahora a mano es más raro porque los costes son mayores. La gente que está dispuesta a vendimiar no sabe, y los noveles tardan mucho en hacerlo», explican los propietarios de las bodegas.

Traslado a la bodega

Un remolque con capacidad para 3.500 kilos traslada la uva hasta la bodega. Allí, una despalilladora-estrujadora separa el escobo de la uva de vendimia, que pasa a una prensa de donde se obtiene el mosto.

En unos 30 días se puede llegar a obtener un vino rosado en rama, en bruto, con todas las propiedades pero un poco rústico. Posteriormente, se limpia el vino con trasiegas para que la gravedad elimine las impurezas del caldo durante 48 horas.

Tras añadir los clarificantes se vuelve a filtrar y se estabiliza por frío a menos cinco grados durante dos días para que los vitaltratos se depositen en el fondo y poder proceder a su embotellado.

Datos de la bodega

Esta joven bodega de Leyenda del Páramo vive en los últimos días de septiembre un trajín inusual de trabajadores. «En vendimia se suelen doblar la plantilla de la bodega durante un par de meses, luego se vuelve a la normalidad. Los salarios son por jornada de unos 50 ó 60 euros».

Actualmente comercializan 100.000 botellas de las cuales un 25% van al mercado exterior, en países como Estados Unidos, Reino Unido, Holanda o Dinamarca. Su objetivo es alcanzar las 600.000 botellas en 2025 y exportar un 80%.

Cada año la vendimia consigue más adeptos en la provincia. Las zonas de las denominaciones de origen Bierzo y Tierra de León viven en este mes sus jornadas más especiales y donde recolectan gran parte de su futuro.

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