SEPTIEMBRE, EL MES DE LA VENDIMIA

La calidad de la cosecha abrillanta una reducción de entre el 60 y el 50% en la producción de la DO Bierzo y DO León, las más afectadas de la Comunidad

Labores de vendimia.
ANDREA D. SANROMÁ

Para el recuerdo quedan algunos dichos populares «Por San Mateo, la vendimia arreo» (21 de septiembre) o «Por el Pilar, todos a vendimiar» (12 octubre). Este año, la vendimia se adelanta una media de quince días en prácticamente todas las denominaciones de origen de la comunidad. De esta forma, será septiembre el mes de la recogida, incluso con todas las denominaciones de origen iniciando la recogida en los últimos días de agosto y los primeros de este mes.

La climatología -ausencia de lluvias, más calor del habitual y las heladas en primavera– son algunos de los factores que han influido en el adelanto de la recogida de uva de 2017 que llega además marcada con un descenso de la producción de entre el 20 y 25% de media.

Sin embargo, las previsiones de los Consejos Reguladores, en líneas generales, apuntan a una óptima calidad de la uva y una recogida suficiente para abastecer la demanda de las bodegas aunque habrá excepciones, con una merma en la producción del 50 o el 60% en la DO Bierzo, dónde la temporada de recogida comenzó el pasado 20 de agosto. Sus vecinos de la DO Tierra de León, que arrancaron el miércoles, también han visto fuertemente castigadas sus vides por las heladas de abril.

Los primeros, y estrenando denominación de origen, fueron los vendimiadores de Cebreros que afrontan con ilusión esta primera campaña bajo la Denominación de Origen Protegida otorgada el pasado mes de junio.

Las primeras semanas de trabajo están yendo «bien», aseguran, aunque reconocen que a lo que están prestando especial atención es a los niveles de azúcar en uva, según Marta Burgos, directora técnica. «Hasta ahora lo que está entrando es para rosado y para rosado está perfecto», apuntaba.

También en Rueda llevan ya unos días vendimiando aunque lo hacen a última hora del día, con la recogida de más de tres millones de kilos de uva de la variedad sauvignon blanc y, aunque no valoran esta primera cifra, son conscientes de que la reducción general puede situarse en el 15%, según las cuentas de Jesús Díez de Íscar, director técnico del Consejo Regulador. Según esas primeras estimaciones, la producción girará en torno a los 100 millones de kilos.

Racimos sanos

La Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca ha sido la tercera en arrancar campaña. La falta de precipitaciones y el adelanto en todo el ciclo vegetativo ha situado al 2017 como el año en el que más pronto se han iniciado las faenas en esta zona, desbancando al 2009 que, hasta el momento, había sido «el más temprano», como recuerda Miquel Udina, el director técnico. Están recogiendo racimos más pequeños y sanos para una campaña que registrará un incremento de producción por el aumento de la superficie. Las previsiones se acercan a los 350.000 kilos.

Algo peor le irán las cosas a la DO Bierzo donde también se han adelantado las labores de recogida y están actuando con rapidez en un año excepcional. Experimentaron mucho calor, con un verano muy seco y una helada agresiva en abril que acabó con el 60% de la producción. «Estamos a merced del clima, así que cuando pasan estas cosas hay que asumirlas. Sabemos que todo es cíclico y es lo que nos ha tocado este año», asumía con resignación Misercordia Bello, la presidenta del Consejo Regulador.

Tampoco empiezan demasiado bien las cosas para sus vecinos de la DO Tierra de León que iniciaron el pasado miércoles la recogida en las zonas del albarín blanco, aunque será en la primera quincena de septiembre cuando se aborde la recolección en el resto de zonas. Los cálculos provisionales del director técnico Alejandro González, señalan una merma de hasta el 50% respecto al pasado año.

Buena pinta

En un momento, completamente opuesto se encuentra la denominación de origen Arribes. «La uva de momento tiene muy buena pinta, pero eso ya ocurrió en 2011, 2013, 2015 y 2016 que fueron años muy buenos en cuanto a calidad», recuerda Carlos Capilla, director técnico de la DO. A diferencia del resto, el clima ha sido generoso con esta denominación y, como reconoce Capilla, «las lluvias de principios de julio nos han salvado».

Donde la suerte está echada es en Cigales. Si todo va según lo previsto, se adelantará la vendimia en tres semanas y será a partir de la próxima semana cuando los vendimiadores empiecen a entrar en la tierra. Recogerán una uva pequeña y sana aunque la recolección sufrirá un descenso del 25%, según las previsiones de su presidente, Julio Valles.

En la denominación de origen Valles de Benavente confían todavía en el tiempo y de hecho, «si cae algo de agua y con un poco de calor engordará la uva», explica la directora técnica Teresa Antón. Estos días están tomando muestras en la tierra y, dependiendo de los resultados, confirmarán si adelantan la vendimia al 10 de septiembre.

Prácticamente un mes se adelantará también la vendimia en Toro donde el veedor José Carlos Gallego, recuerda los años en los que se recogía durante la fiesta del Pilar. La sequía del invierno y la primavera más bien calurosa, con una floración anticipada, sumado al calor de julio y agosto han hecho que la uva no sea tan grande y por lo tanto se notará en la cantidad de kilos recogidos.

Por el contrario, en la DO Valtiendas, la incidencia de las heladas fue mínima y de hecho, el presidente, Alejandro Costa, reconoce que, a diferencia del año pasado, «sí que está haciendo frío por las noches, así que la maduración a nivel de color y polifenoles va a ser más alta».

En el caso de la DO Tierra del Vino de Zamora, Javier Aparicio, lo tiene claro: «Estaría bien que lloviera un poco. Después de tanto calor hay riesgo de que antes de que llegue a su estado óptimo de maduración, en septiembre, se registre un estrés hídrico y la uva comience a pasificarse» y eso repercutirá en un recorte de la producción que ya cifran en el 15% .

Tranquilos en Ribera

Sin prisa pero sin pausa trabajan en Ribera del Duero. El responsable del departamento de experimentación del Consejo Regulador, Alberto Tobes insiste en que están tranquilos porque «somos los últimos en vendimiar de España». La de 2016, recuerda «fue la mayor cosecha de la historia» y este año, aunque sea «más reducida» apunta a la calidad.

Los últimos en vendimiar lo harán prácticamente entrando en el mes de octubre como es el caso de la DO Arlanza. Afectados por un invierno y primavera secos, la secretaria del consejo regulador, Elisa Fernández reconoce que la producción bajará el 45%.

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