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El sector de la remolacha confía en una mayor producción por el aumento de 2.500 hectáreas sembradas

Campo de remolacha./Peio
Campo de remolacha. / Peio

Las OPAs se muestran cautas por el corte del suministro de agua para el riego desde el mes de agosto en las provincias de León, Palencia y Valladolid

ICAL

A menos de un mes para el inicio de la campaña de recogida de la remolacha, los profesionales del sector confían en cosechar una mayor producción que el pasado año en el conjunto de Castilla y León, tras sembrar cerca de 25.000 hectáreas en el conjunto de la Comunidad, unas 2.500 más que las 22.481 cosechadas finalmente en la campaña 2016-2017.

Así se desprende de las opiniones de los principales responsables en el sector de la remolacha de las organizaciones profesionales agrarias, Asaja, UPA-COAG y UCCL. Pedro Jesús Blázquez, presidente de la cooperativa de la remolacha de Asaja confía en que «como hay más hectáreas sembradas que el año pasado, habrá mayor producción, incluso bastante más en provincias como Salamanca».

Blázquez cifra en «un 8 por ciento más que la media de los últimos cinco años». «Parece un año bueno, pero hasta que no se entregue en la fábrica, se vea la riqueza del producto y la cantidad que entregamos, no se pueden echar las campanas al vuelo», afirma.

A partir del 20 de septiembre «habrá que empezar a realizar un muestreo para ver cómo está el cultivo, qué riqueza y sacarosa tiene, para ver su calidad», aunque Blázquez confía en que sea buena al igual que la producción, donde estima que se recogerán «una media de más de 110 toneladas por hectárea», si bien aventura que «después de los muestreos se podrá ser más exacto».

En la misma línea se pronuncia el coordinador de COAG en Castilla y León, Aurelio Pérez, quien a pesar de asegurar que «hasta que no se empiece la recolección, después de la reunión de la mesa de fábrica que aún no se ha producido, no se puede precisar calidad o datos de producción», sí afirmó que en el conjunto de Castilla y León «ha subido la siembra» y que la producción por tanto «puede ser mejor que el año pasado».

Y es que según Pérez, «los años secos, con normalidad, suelen ser buenos para la producción de regadío». En esta temporada, además, «se ha juntado una buena temperatura constante y una sementera en mejores condiciones que el año pasado, en el que el exceso de lluvias no permitió una siembra en condiciones y acumuló mucho retraso».

No obstante, el coordinador regional de COAG prefiere ser cauto puesto que «este año en Castilla y León hay que hacer una evaluación por zonas» ya que «no vale coger términos generales y aplicarlos a las zonas con restricciones de agua».

Precaución por las restricciones

Precisamente son esas restricciones a las que alude Pérez, en las provincias de León, Palencia y Valladolid, las que mantienen la precaución en las OPAs sobre la recogida de remoalcha de este año. Así, Pedro Jesús Blázquez afirma que «en los sitios con problemas de riego por el corte del suministro de agua, hay remolachas que rebrotan, pierden sacarosa y tienen un parón en el ciclo del cultivo».

Son esas zonas donde los canales no tuvieron «suficiente agua para acabar de regar» y que pueden producir unas «mermas considerables» en la cantidad final de cosecha por una «problemática en los sondeos al limitar el agua y tener que ajustarse a la concesión» de la misma por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).

Más allá va Ignacio Arias, presidente de UCCL Valladolid y productor de remolacha en una de las tres provincias afectadas por el corte del suministro de agua en el riego, para quien «la falta de agua en los riegos superficiales va a afectar una barbaridad». «Desde primeros de agosto no se riega y la remolacha está caída, con las hojas secas y la raíz deshidratada cuando falta un mes para sacarla», explica, por lo que lo fía todo a «las lluvias de septiembre, si es que hay».

Esa disminución prevista en la producción de la remolacha en aguas superficiales se compensará, no obstante, con la producción de remolacha en aguas subterráneas, que será en su opinión «normal, a pesar de los calores, sana y no tendrá problema». En cualquier caso, eso hace que, en opinión de Arias, la producción de este año, lejos de ser mayor como opinan desde las otras dos OPAs, sea «media» con respecto a los últimos años.

Los productores de la Comunidad saldrán de dudas a principios del mes de octubre, cuando desde las tres OPAs confían en que se abra el periodo de cosecha para entregar el producto a las fábricas y descubrir si esta campaña produce más y mejores toneladas que la pasada, o el corte del suministro del agua en las provincias de León, Palencia y Valladolid hace que la producción total de Castilla y León se sitúe en términos similares al último año.

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