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Azucarera inicia la campaña en La Bañeza con un aforo estimado de 600.000 toneladas de remolacha

Remolacha recogida en La Bañeza./Peio García
Remolacha recogida en La Bañeza. / Peio García

Las zonas afectadas por la sequía son monitorizadas por el equipo agrícola de la fábrica

ICAL

Azucarera arrancó este miércoles la campaña remolachera en su fábrica de La Bañeza con una previsión de aforo de 600.000 toneladas para una superficie contratada de 6.671 hectáreas. El cupo total previsto en las tres fábricas del norte se incrementa en 200.000 toneladas respecto al año anterior, hasta las 1.800.000 toneladas aproximadamente, según informaron fuentes de la compañía.

La adecuada preparación del terreno unido al momento óptimo de la realización de las siembras hace que las estimaciones de producción sean positivas, según fuentes de la compañía. En relación a los rendimientos, la meteorología del inicio del otoño y principio del invierno determinarán la producción final.

Por otro lado, la raíz muestra un desarrollo adecuado en esta fecha en las zonas donde el aporte hídrico ha sido el adecuado. No obstante, hay zonas que se han visto afectadas por las restricciones de agua de riego y están siendo monitorizadas de manera constante por el equipo agrícola de la fábrica para proporcionar recomendaciones agronómicas que permitan hacer frente al déficit hídrico y para adaptar el plan de arranque a las necesidades los remolacheros y a la situación de cada cultivo.

Hasta la fecha, se han recepcionado en Toro y Miranda 165.539 toneladas de remolacha líquida, un nueve por ciento del aforo total. En Toro -cuya campaña comenzó el 3 de octubre- se han molturado 139.384 toneladas de remolacha con un 18,06 por ciento de polarización. Por su parte, en Miranda –que inició la molturación el 17 de octubre- se han recibido 26.155 toneladas de remolacha con un 17,43 por ciento de polarización.

Además, durante los últimos meses ha aumentado la incidencia de enfermedades foliares en zonas tradicionalmente vulnerables que, gracias a la fortaleza de las variedades sembradas y el asesoramiento por parte de los técnicos de Azucarera, se espera que no afecten a la producción.

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