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Asaja exige que la PAC que mantenga las ayudas al ovino, un sector «que fija mucha población en el medio rural»

Cabezas de ganado ovino./
Cabezas de ganado ovino.

En la provincia hay más de 450.000 cabezas de ganado ovino

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La organización agraria Asaja celebra este lunes una reunión con agricultores y ganaderos en Cistierna, a la que se ha convocado a socios y simpatizantes de distintos municipios de la comarca.

Con motivo de este acto, Asaja quiere reivindicar medidas «que fomenten la ganadería de ovino, tanto la extensiva orientada a la producción de carne, como la intensiva de aptitud láctea». «La ganadería de ovino se caracteriza por fijar población en el medio rural, por ocupar mano de obra asalariada, y por aprovechar recursos pastables que no aprovechan otras especies, a la vez que desarrollan un efecto medioambiental beneficioso de limpieza de los montes», afirma.

Asaja defiende que en la nueva PAC se mantenga «una ayuda directa asociada para el ovino y el caprino, como la hay en la actualidad, y reclama programas agroambientales de pastoreo extensivo a los que puedan acogerse todos los ganaderos». «La ayuda a zonas desfavorecidas por despoblamiento, que ha suprimido la Junta, era de especial interés para los titulares de este tipo de explotaciones, por lo que Asaja reclama que se restituya lo antes posible», señala.

Respecto a la comercialización de los productos, la carne y la leche, Asaja denuncia «los efectos sobre los precios en origen que ocasionan las importaciones indiscriminadas de dentro y fuera de la Unión Europea, así como la existencia de una normativa laxa que no exige como se debiera la identificación del origen de los productos». «En el mercado de la leche el sector atraviesa una etapa de malos precios que dura ya dos años, con unas cotizaciones medias de 80 céntimos de euro el litro», añade.

Aunque los censos de ovino se mantienen en la provincia de León, con 453.066 cabezas según la última encuesta oficial, las explotaciones están formadas por titulares de edad avanzada, con un relevo generacional muy difícil. La ganadería de ovino no resulta atractiva para los jóvenes que se incorporan al sector.

Por otra parte, el sector ovino es de los más castigados por la exigente normativa en materia de regulación de pastos, de ganadería y de medio ambiente, por lo que vive acosado por una burocracia pensada para poner pegas y no para dar facilidades, lo que aboca al desánimo y el abandono.

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