La Policía desaloja tras 58 días de protesta a los encerrados en el Hospital del Bierzo

Los encerrados del hospital El Bierzo de Ponferrada son desalojados por la policía nacional- / César Sánchez

La Gerencia de Asistencia Sanitaria denuncia que los encerrados han provocado una situación «insostenible de falta de higiene y salubridad»

ICAL

Una treintena de efectivos de la Policía Nacional procedió a primera hora de la mañana de hoy al desalojo de los miembros de la Asamblea de Usuarios de la Sanidad Pública del Bierzo y Laciana que desde hace casi dos meses protagonizaban un encierro de protesta en el vestíbulo del Hospital Comarcal. Por su parte, la Consejería de Sanidad emitió un comunicado en el que justificó la decisión por la “situación insostenible de falta de higiene y salubridad” y por las “situaciones de incomodidad para pacientes, familiares y profesionales” que provocaron los protagonistas de la protesta.

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En ese sentido, los responsables de la Gerencia de Asistencia Sanitaria subrayaron que “en ocasiones [los pacientes] han sido incluso increpados por los encerrados”, hechos que, recuerdan, “no son compatibles con el funcionamiento de un centro hospitalario”. “La Gerencia de Asistencia Sanitaria considera que existen otros cauces y otros espacios para la protesta y la reivindicación; pero los centros sanitarios son patrimonio de pacientes, familiares y profesionales y han de ser espacios de salud y de respeto”.

Al respecto, según explica el comunicado, en los últimos días se han producido diversas quejas y reclamaciones de usuarios y familiares que ponen de manifiesto la falta de higiene y del necesario confort como consecuencia de la organización de comidas y cenas en el vestíbulo, la utilización de los aseos de pacientes para lavado de ropa y de utensilios de cocina, el almacenamiento de residuos, la colocación de cartelería en las paredes o la contaminación acústica por el uso de megafonía en el recinto hospitalario.

Tras constatar los responsables de la higiene del centro médico que la zona ocupada no se encontraba en las “condiciones higiénicas adecuadas que requiere un hospital”, la Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo tomó la decisión de “invitar a los ocupantes a abandonar el centro y a desalojar los enseres y utensilios depositados”.

Compromisos cumplidos

Por otra parte, la Gerencia insistió en el “cumplimiento de los compromisos asumidos para la mejora de la asistencia sanitaria”. Concretamente, en este 2017 el presupuesto global se ha incrementado en un 2,34 por ciento y las sustituciones en un 20 por ciento respecto al pasado año. Además, se están realizando inversiones por importe de 2,5 millones de euros en este año, que incluyen la construcción de dos nuevos quirófanos -que iniciarán su funcionamiento en el mes de octubre- y la reparación de fachadas del Hospital.

Asimismo, se ha realizado un importante esfuerzo para la adquisición de mejor tecnología sanitaria: un nuevo mamógrafo digital con tomosíntesis; dos nuevos ecógrafos; un arco radioquirúrgico y una sala de radiología. De igual forma, se ha avanzado en el compromiso de reducción de las listas de espera. En este sentido, en el último año el número de pacientes en espera de una intervención quirúrgica en el Hospital del Bierzo se ha reducido en un 42,3 por ciento, remarcaron las mismas fuentes.

El relato de los desalojados

Según explicaron a Ical los miembros de la Asamblea presentes a la puerta del Hospital, el desalojo tuvo lugar poco después de las 7 horas de la mañana, cuando los agentes despertaron a las personas que se encontraban durmiendo en la zona que han ocupado los encerrados a lo largo de estos 58 días. Pese a que la acción policial no provocó ningún altercado, los encerrados reconocieron vivir “momentos de mucha tensión”. Los agentes, además, les prohibieron usar el teléfono, valiéndose de la orden gubernamental con la que se presentaron en el Hospital, explicó la portavoz de los encerrados, Raquel García.

Los protagonistas de la protesta buscarán un nuevo espacio para trasladar los enseres comunes que han ido llevando al encierro, con el objetivo también de continuar con sus asambleas diarias. “Tendremos que tomar decisiones a partir de este momento”, avanzó García, que valoró el desalojo como “otro abuso más del Gobierno”. “Los ladrones están en sus mansiones y el pueblo se queda sin sanidad”, lamentó.

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