Juzgan a un peregrino que lanzó un cóctel molotov a un albergue de Villafranca del Bierzo del que fue expulsado

Albergue donde tuvieron lugar los hechos. /
Albergue donde tuvieron lugar los hechos.

La Fiscalía pide para el acusado una pena de seis años y medio de prisión por un delito de tenencia de explosivos y de desórdenes públicos

A. CUBILLAS

La Audiencia Provincial de León juzgará a un peregrino que se enfrenta a una pena de seis años y medio de prisión por lanzar una especie de cóctel molotov denominado ‘macgyver’ a un albergue del que fue expulsado días atrás. El juicio se celebrará el próximo 9 de enero a partir de las 12:00 horas.

Según el escrito de las calificaciones, el acusado, condenado previamente por un delito de atentado, mantuvo enfrentamientos con los responsables del albergue municipal Ave Fénix, situado en la localidad de Villafranca del Bierzo, donde permaneció alojado hasta que, como consecuencia de su conducta, fue expulsado.

Los hechos que se juzgan tuvieron lugar sobre las 22:30 hora del 15 de febrero del 2016 cuando el individuo se encontraba cerca del albergue con la intención de alterar el normal desarrollo del establecimiento.

Por ello, se acercó a la parte trasera del establecimiento y arrojó una botella de plástico que contenía una mezcla de ácido clorhídrico (salfumán) y papel de aluminio, conocido como ‘cóctel macgyver’, al patio interior del albergue, donde se encontraba una peregrina francesa.

El artefacto al alcanzar el suelo y dado que contenía una mezcla explosiva de iniciación química, produjo una explosión y posterior humareda por la inflamación del hidrógeno generado, ocasionando un gran caso para los trabajadores y las personas que estaban allí alojadas. En cualquier caso, no llegó a la alcanzar a nadie ni a producir daños materiales.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito de tenencia de explosivos y un delito de desórdenes públicos y solicita imponerle una pena de seis años y medio de prisión para el acusado.

Vulneración de derecho de defensa

Por su parte, la defensa alega que su representante no ha tenido asistencia letrada en la tramitación de la causa, incurriendo en un grave derecho de defensa y privándole de personarse en la causa con un letrado que pueda realizar las alegaciones oportunas.

Por ello, deja constancia de que toda la instrucción se ha seguido por la presunta comisión de un delito de lesiones en un primer momento y, posteriormente, de un delito desordenes, acordando el sobreseimiento provisional y archivo de los hechos que pudieran constituir un delito leve de lesiones

En cualquier caso, la letrada niega la participación de su cliente en los hechos descritos por el Ministerio Fiscal y solicita su libre absolución.

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