Cuando el fuego afecta a los más pequeños

Actuaciones de urgencia de la Junta y Cesefor restauran el hábitat del desmán ibérico en el área dañada por el trágico incendio de la Tebaida berciana del pasado mes de abril

Construcción de albarradas y fajinas para minimizar el impacto del incendio. /
Construcción de albarradas y fajinas para minimizar el impacto del incendio.
D. ÁLVAREZ

La Tebaida berciana, un territorio conocido por su pasado ligado al monacato, sufrió el pasado 19 de abril un pavoroso incendio que arrasó más de 1.300 hectáreas de terreno y devastó una parte significativa del importante patrimonio natural de esta área protegida de la zona de especial conservación (ZEC) formada por los Montes Aquilanos y la Sierra del Teleno. Una parte de las actuaciones urgentes puestas en marcha por la Junta y el Centro de Servicios y Promoción Forestal de Castilla y León (Cesefor) para combatir los efectos del fuego se centraron en restaurar el hábitat de uno de los más pequeños y amenazados habitantes de la zona, el desmán ibérico.

A punto de que se cumpla un año de aquella tragedia, Rocío Gallego, la técnica de Cesefor y coordinadora técnica del proyecto europeo Life+ Desmania, que pretende recuperar a esta especie catalogada como vulnerable, explica que estas acciones, que se iniciaron el 2 de mayo, se centraron en minimizar el impacto del incendio en las iniciativas encaminadas a la conservación del desmán. Para ello, se construyeron pequeñas barreras en los torrentes, conocidas como albarradas, así como en las laderas, con el objetivo de evitar que la erosión se cebase con el terreno.

Estas albarradas son pequeñas estructuras transversales en las vaguadas que bajan directamente a los arroyos principales y sirven para “retener materiales y ralentizar la excavación producida por la corriente en la red de drenaje”, así como para “favorecer el crecimiento de la vegetación”. “Se han construido mediante un entramado de rollizos horizontales y verticales”, explica la coordinadora de Life+Desmania.

En cuanto a las estructuras en tierra, denominadas fajinas, se colocaron siguiendo las curvas de nivel y están diseñadas para “disminuir la longitud efectiva de la pendiente”, con el objeto de “frenar el paso del agua para reducir su velocidad y su efecto erosivo”. La construcción de estas estructuras se llevó a cabo de manera simultánea a los tratamientos selvícolas que tuvieron lugar en las zonas de masa de rebollo más afectadas por el incendio.

En ese sentido, los encargados de las actuaciones aprovecharon el material forestal cortado para colocarlo de manera longitudinal por encima de los tocones que se fueron dejando. Estos restos arbóreos actuarán de “rollizos verticales”, asegura Gallego. Además, detrás de los rollizos se colocaron los finos de las ramillas de las copas, para amortiguar el paso del agua y que ésta no choque directamente en los rollizos horizontales.

Por otro lado, en las zonas donde el fuego pasó más rápido y el rebollo no resultó tan afectado, los tratamientos selvícolas se centraron en “abrir la masa forestal de forma homogénea y eliminar los brotes con poco porvenir, los árboles muertos y los que presentan señales de enfermedades”, con el objetivo de conseguir una espesura normal en la masa forestal.

Seguimiento de las actuaciones

Más allá de las actuaciones urgentes tras el incendio de la Tebaida, el proyecto Life+ Desmania ha supuesto la construcción de 13 puertos naturales en la comarca del Bierzo, en ríos como el Ancareso el Cúa. El objetivo de estas estructuras es “servir de reservas de agua e insectos en épocas estivales”. Además, debido a su construcción en base a elementos naturales servirán también de refugio para diversas especies, abunda Gallego.

Para construir estos puertos se han colocado y afianzado los troncos de algunos árboles de ribera sobre el lecho del río. A estos troncos se les han clavado las ramas de otros árboles y el espacio se ha rellenado con hojas y piedras. “De esta forma la estructura queda totalmente naturalizada con el entorno”, explica la coordinadora del proyecto, que añade que la corta de ramas en zonas sombreadas de los cauces aumenta la presencia de luz y, por lo tanto, la de invertebrados en la corriente, lo que favorece la expansión del desmán, ya que estos pequeños animales son la base de su dieta.

Para valorar la efectividad de la medida, además, se ha llevado a cabo antes de las actuaciones un estudio de macroinvertebrados, que en el verano se volverá a realizar para comparar resultados “De esta manera se conseguirá afianzar las poblaciones existentes, promover el aumento de individuos y facilitar la expansión de la especie hacia otros puntos en los que actualmente no hay presencia detectada”, explica Gallego.

Por otro lado, se han puesto en marcha otras actuaciones encaminadas a la mejora de la vegetación de ribera y a evitar la mortandad no natural del desmán por la presencia de residuos que contaminan el cauce. En concreto se han retirado basuras a lo largo de más de 12 kilómetros de curso del río Ancares y del arroyo la Vega.

En la misma línea, el programa ha supuesto la puesta en marcha de tratamientos selvícolas para favorecer la regeneración a lo largo de más de seis kilómetros de cauce en las riberas de los ríos Ancares y Cúa. Además, se intentará minimizar el “fuerte impacto de estacionalidad del caudal” en varias zonas de estos cursos de agua, de manera que se pueda garantizar su caudal ecológico.

Actuaciones pendientesz

El programa Life+ Desmania, aprobado en 2011, se desarrolla en áreas Red Natura 2000 de las provincias de León, Palencia, Zamora, Salamanca y Ávila, así como en la provincia de Cáceres, en Extremadura. Los esfuerzos encaminados a proteger a este pequeño mamífero de ribera, “muy sensible al contacto humano”, como recuerda Gallego, cuentan con un presupuesto de más de 2,5 millones de euros, cofinanciado al 50 por ciento por la Comisión Europea, para sus actuaciones.

Tras finalizar las actuaciones de mejora del hábitat en el cauce de los ríos, el programa se prorrogará hasta el 30 de septiembre para que los socios extremeños puedan cumplir con su parte. Entre tanto, en la comarca berciana se completarán los tratamientos selvícolas en la zona de Ancares y del río Cúa y se llevará a cabo el seguimiento de las actuaciones antes de presentar las conclusiones.

“Seguiremos con acciones de sensibilización al público en general”, avanza Gallego, que recuerda que el proyecto ha contado ya con dos campos de voluntariado para limpiar las aguas del río Sil y las del lago de Carucedo, así como cerca de 20 charlas en la Casa del Parque de Carucedo. Además, las diversas actuaciones se dieron a conocer entre más de 1.600 alumnos de los colegios de la zona y se elaboró un video divulgativo con las distintas acciones que se han puesto en marcha en la comarca.

Una especie muy tímida

El desmán ibérico es uno de los animales más desconocidos de la fauna que habita el territorio del Bierzo. El pequeño mamífero, que vive en las riberas y se alimenta principalmente de larvas de distintos tipos de insectos, es una de las diez especies animales más amenazadas en España. Su particular trompa aplastada, la gruesa cola escamosa, la ausencia de orejas o las patas traseras palmeadas lo convierten en una curiosidad andante .

“Se trata de una especie difícil de ver”, explica Gallego, que recuerda que el programa no ha buscado ejemplares concretos sino que ha realizado el seguimiento de los excrementos del pequeño animal. En cuanto a la presencia del desmán en la comarca, la coordinadora de Life+ Desmania asegura que “la especie está presente en el Bierzo aunque es difícil determinar la densidad de ejemplares”. En mayo del año pasado, el programa puso en marcha una serie de actuaciones urgentes en el río Selmo para frenar el avance de un hongo que estaba acabando con la población de alisos, uno de los árboles de ribera más extendidos en la zona.

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