El avión no tripulado de vigilancia contra el fuego que controla los montes bercianos ya está en marcha

La aeronave es remolcada por un tractor. /J.L.B.
La aeronave es remolcada por un tractor. / J.L.B.

Treinta militares y una docena de vehículos completan el destacamento, volcado en que este verano el fuego no arrase con la Comarca

J.L.B.

La operativa ya está en marcha. El avión tripulado por control remoto del Ministerio de Defensa ya se ha unido a las labores de vigilancia de la Junta de Castilla y León en El Bierzo, realizando vuelos diarios durante cinco horas para detectar los puntos de calor en la zona.

Una labor en la que la aeronave, pese a no estar tripulada, no está sola, ya que cuenta con treinta militares y una docena de vehículos.

En principio se busca que esta nave haga una labor de disuasión en una comarca donde los incendios provocados llegan al 75 por ciento.

Esta nave, que tiene un peso de más de 300 kilos con una velocidad de 65 nudos, realiza vuelos de instrucción y adiestramiento a unos 6.000 metros de altura en una zona de espacio aérea segregada localizada en El Bierzo.

De esta manera, el avión pilotado por expertos del Ejército vuela a una altura que no intercede en las labores de extinción de incendios de la Junta ni en la aviación comercial, que opera mucho más alto.

Todos los días la aeronave sale del aeródromo civil de Los Oteros para sobrevolar El Bierzo. El dispositivo proporciona vigilancia y observación, con toma de imágenes en incendios incipientes y grandes incendios.

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