Leonoticias

Registran la casa y la bodega del agresor a su expareja en Bembibre tras pasar a disposición judicial

  • El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº5 de Ponferrada ha interrogado al detenido así como a la víctima y ha realizado diversas diligencias relacionadas con el dispositivo del control telemático | Han solicitado la prorroga de la detención para practicar nuevas diligencias

Iván Rico González de 35 años, el detenido por presuntos malos tratos a su expareja ha pasado este miércoles a disposición judicial del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 5 de Ponferrada, competente en materia de Violencia de Género, donde ha prestado declaración sobre los hechos de la madruga del lunes.

Asimismo, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, la joven de 39 años, que este miércoles lanzaba un grito de auxilio para ella y su hijo, también ha prestado declaración durante la tarde.

Asimismo, el juzgado ha practicado además unas diligencias de investigación solicitadas por la Fiscalía. En concreto, la entrada y registro en la casa y la bodega del detenido, y otras diligencias relacionadas con el dispositivo de control telemático.

A pesar de estar dentro el plazo de detención de 72 horas, el juez ha decidido prorrogar la detención del detenido para seguir practicando diligencias de investigación antes de resolver sobre su situación personal.

Brutal agresión

Los hechos tuvieron lugar en la noche del lunes, sobre las 23:00 horas, cuando la mujer salía a pasear a su perro como todas las noches. «Le llamó la atención que las luces del edificio estuvieran apagadas pero al salir se agachó para atarse los cordones de los playeros y en ese momento la agarran por el cuello, la empuja contra la pared y le dice que como chille mata a su hijo que está dentro de casa», relata la abogada de la denunciante, Emilia Esteban.

Fue en ese momento cuando los dos individuos la metieron en un vehículo y la llevaron desde Fabero a Bembibre, de donde es natural el presunto agresor. Allí, en un trastero maniatada y con una media cubriéndole los ojos, la sometieron a numerosos abusos y vejaciones, incluso le llegaron a rociar pegamento en la vagina.

Después de eso, según Esteban, la volvieron a introducir en el coche «con la intención de llevarla a las vías del tren para dejarla ahí y que un tren la atropellara pero no sé porque motivo se echaron para atrás y la dejaron desnuda y maniatada en una zona oscura y sombría del barrio de la Estación, cerca de una casa abandonada».

La mujer fue timbrando en los edificios de la zona para pedir auxilio hasta que llegó a una farmacia, donde le prestaron los primeros auxilios. Después fue trasladada al centro de salud y una vez realizadas las curas, se dirigió al cuartel de la Guardia Civil para denunciar los hechos.

El sábado fue detenido y el lunes pasó a disposición judicial y tanto el Ministerio Fiscal como la abogada de la víctima pidieron su reingreso en prisión «porque los hechos eran suficientemente graves ya que no solo corría peligro su vida, sino también la de su hijo, pero el juez decidió dejarlo en libertad alegando que con la pulsera electrónica ella estaba protegida», añadió la letrada.